viernes, 15 de mayo de 2009

Reflejos

En las últimas 48 horas el sol que venía aquejando a esta ciudad ha brillado por su ausencia. (Vaya paradoja.) A diferentes horas, el cielo se ha convertido en escenario perfecto para filmar alguna secuencia para las películas apocalípticas que se avecinan. Las tormentas eléctricas en la madrugada han resultado una aterradora banda sonora para una que otra de mis pesadillas. 

En medio del gris panorama, hay momentos de indescriptible luminosidad. Salir a caminar un rato después de un chaparrón resulta una experiencia siempre reconfortante. Los charcos evidencian el paso de un Tláloc enfurecido, o quizá la catarsis de un Indra que ya cargaba demasiado, o tal vez la celebración de un Chaak eufórico. Pese a su oscuridad, el agua acumulada en ellos permite que uno lancé una mirada apurada y encuentre algún rastro de su propio reflejo. 

En una de estas tardes, justo la tarde que las lluvias de mayo comenzaron a dejarse sentir, salí a caminar un rato por el barrio. Me topé con un parque de aquellos que se "amueblaron" en la década de los 1970 a lo largo y ancho de la Delegación Benito Juárez. Me refiero a pequeñas plazas en las que se instalaron juegos infantiles y piezas de concreto representando animales, todo ello entre caminos de piedras y círculos de colores. En un parque de estos R y yo jugábamos los domingos en que tocaba ir a misa cerca de la casa de abuelita. Aquellos gigantes de acero y concreto se convertían en toda clase de escenarios para nuestros juegos. 

La nostalgia se apoderó de mí por enésima vez en la semana. Saqué el móvil y tomé tres fotos para colgarlas aquí. No es el parque de mi infancia, pero sí son tres de las piezas que formaban parte de nuestra escenografía dominical. El paso previo de la tormenta por el barrio, acentúa sin duda el tono melancólico de las imágenes. Se parecen a mi reflejo en las charcas. Las observo. Cierro los ojos. Y me pongo a soñar unos cuantos juegos.



2 comentarios:

rodrigo dijo...

El primero era siempre un cohete, segun recuerdo, el tercero pasaba de montana a piramide segun las necesidades narrativas de la ocasion. y el segundo practicamente pasaba por cualquier cosa, hahaha, lo que mas risa me da es que esos juegos hoy en dia son practicamente ilegales en varias partes del mundo, por no ser "acolchonados y antigolpes"... y es por eso que tengo una relacion de amor y temor a ellos, porque aunque me dieron horas de felicidad tambien me dejaron una marca en la frente que nunca se esfumara,, hahaha... pero lo mejor eran los animales de concreto con un ajugero en medio... a quien se le habra ocurrido eso? y que tipo de terapia bestialica fetal habia detras de ese invento?

Ernesto PC dijo...

Así es, ese cohete siempre fue un cohete jeje... y la segunda es de antología, en qué estarían pensando quienes la diseñaron? jeje y bueno, esos animales son una joya jajaja. aquí cerca de casa hay dos parques con animales de esos... un día de estos tomo unas fotos para compartir en el blog ;) Te mando un fuerte abrazo hermano!