martes, 30 de junio de 2009

Vértigo

El cierre del ciclo escolar ha sido vertiginoso. Digamos que ha estado a la altura de un curso plagado de altas y bajas, de irrupciones inéditas, de crisis inusuales. Ha pasado de todo. Sonará exagerado, pero en muchos sentidos éste ha sido el ciclo escolar más intenso que he vivido en una década dedicado a la docencia. Quedan aún diez días y no quiero decir mucho más, no vaya a ser que en estas últimas horas se nos desencadene una barbaridad más para rematar este año de locos.

Más allá de la escuela, los próximos días amenazan ya con llegar cargados de sacudidas. Entre las que ya se han dejado sentir como fatal augurio y las que aún están por llegar, un puñado de alegrías han llegado entre películas, teatro, música y recorridos por la ciudad. Todas y cada una dignas de una entrada exclusiva en esta bitácora. Falta ahora tener el tiempo y la voluntad suficientes para transformar algunos pensamientos en palabras. Mientras esas combinación se da, me apunto con un adelanto.

Evidentemente no es una casualidad: las imágenes desatadas recién en mi cabeza, coinciden en torno a una misma idea. Una idea que, seguramente, estaba ya palpitando en mi acumulación de ansiedades. Y de pronto, la cadena de acontecimientos y revelaciones recientes se ha encargado de colocarla contundentemente en primera fila. Ahí, esa idea me vigila. Espera atenta mis próximos movimientos. Sabe que tarde o temprano tendré que reaccionar y hacer algo con todo esto. Y tiene claro que no pasará mucho tiempo.

Así las cosas. De entrada, prometo ya cuatro reseñas: una película en DVD, una más que está en cartelera, una puesta en escena amateur y una de las profesionales de grandes proporciones. No tengo claro si llegarán las divagaciones por separado o todo junto con pegado. Pero llegarán.

2 comentarios:

Jacka [Killer Queen] dijo...

¡Lo vigila una idea felina, caballero!

Pronto estará ronroneando, ya verá.

Abrazo

Liz lombriz dijo...

Urgen las vacaciones, creo que ha sido el ciclo escolar más pesado.
Las dos semanas de influenza no fueron de descanso,estuvieron cargadas de tensión y todo eso lo vemos reflejado en las aulas.Por otro lado que caso tiene acudir nada más por cumplir 200 días a un lugar en donde ya no hay mucho que hacer.
Saludos.