martes, 8 de diciembre de 2009

Sólo por escribir...

Así, sin más razones. Sin mayores pretensiones. De algún modo así ha sido siempre. Pero quizá hoy más que nunca. Escribir por escribir. Por dejar que escapen de aquí dentro algunas palabras sin sentido pero profundamente sentidas. Por encontrar un poco de aire. Un respiro. Porque sí. Porque de pronto el entorno me resulta tan ilegible. Porque de pronto no encuentro de dónde asirme. Porque de pronto el mundo me parece tan hostil. Tan carente de motivos. Y sé que soy injusto. Sé que razones hay y no son pocas. Quizá sea solo que estoy cansado. No sé bien de qué, pero cansado al fin. Y el cansancio seguramente me hace perder de vista muchas cosas. Y sigo escribiendo por escribir. Porque quizá al hacerlo se cruce en mi camino alguna pauta para renacer. Para reinventarme, para comenzar de nuevo. Para levantarme y recordarme que, pese a todas esas señales oscuras, vale la pena. Probablemente sea diciembre. Siempre me pasa. Y a diciembre se suman la distancia, la nostalgia, la incertidumbre. Y mientras escribo por escribir me sereno. Enrollo el pergamino y lo inserto en una botella que arrojo al mar. No espero rescate alguno. No me siento desesperado ni pretendo derrotarme. Dejo escapar mis palabras vacías en espera de alguien con ganas de leer por leer. Así, sin más.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Leyendo por leer... Y acompañando por el gusto que me causa hacerlo...
Lupe.

Luna Quisan dijo...

Siempre ha sido un gusto leerte, ya sea en silencio o desde lejos...