miércoles, 11 de febrero de 2009

Identidad digital

«So identity formation among Digital Natives is different from identity formation among predigital generations in the sense that there is more experimentation and reinvention of identities, and there are differente modes of expression, such as YouTube and blogging.»

Born Digital es el título del libro que me traigo entre manos —y ojos— en estos días. A través de sus reflexiones, los autores exploran el comportamiento, las motivaciones y las operaciones de los Nativos Digitales: esa generación que ha nacido ya en medio de las computadoras; niños y jóvenes que hoy no son capaces de imaginar un mundo sin internet, un trabajo escolar sin Google o Wikipedia, o una amistad sin Facebook, Hi5 o MySpace; niños y jóvenes a lo largo de buena parte del mundo —aunque representando todavía una minoría de la población— cuyas vidas poseen un esencial componente digital. Sus reflexiones alcanzan también a los Inmigrantes Digitales: los que, pese haber nacido antes del desarrollo acelerado de las tecnologías informáticas, hemos ido entrando a ese mundo y adoptando sus lenguajes y herramientas.

Llevo apenas dos capítulos, pero no podía resistir la tentación de compartir aquí algunas ideas que han dado pauta a un sinfín de divagaciones. El primero en particular me ha producido mucho entusiasmo, al colocar una vez más sobre la mesa de mis reflexiones el tema de la identidad y el impacto que estas tecnologías pueden tener en semejante ámbito.

Con un lenguaje sencillo y una visión casi siempre equilibrada, los autores advierten a la par peligros y oportunidades que entrañan las tecnologías digitales. Así, señalan la inestabilidad y la inseguridad que se reflejan en los procesos de elaboración de la identidad de las personas, al tiempo que reconocen en estas herramientas una oportunidad de experimentar y poner a prueba diversas posibilidades. 

Paradójicamente, observan, parecemos tener mayor control sobre nuestra identidad, cuando realmente poseemos mucho menos. Al mismo tiempo, nuestras diversas identidades —que siempre han sido diversas, incluso en los viejos tiempos— tienden a converger ante el observador o agente externo a nosotros, con más facilidad que antes de la era digital. 

La visión general de la obra no es catastrofista, pero tampoco peca de un triunfalismo ciego. Si bien por momentos sus planteamientos pierden el equilibrio en una u otra dirección (sobre todo en la segunda), procuran mantenerse en la línea de la tesis planteada en su introducción.
«We are at a crossroads. There are two possible paths before us—one in which we destroy what is great about the Internet and about how young people use it, and one in which we make smart choices and head toward a bright future in a digital age. The stakes of our actions today are very high. The choices that we are making now will govern how our children and grandchildren live their lives in many important ways: how they shape their identities, protect their privacy, and keep themselves safe; how they create, understand, and shape the information that underlies the decision-making of their generation; and how they learn, innovate, and take responsibility as citizens. On one of these paths, we seek to constrain their creativity, self-expression, and innovation in public and private spheres; on the other, we embrace these things while minimizing the dangers that come with the new era.»

La introducción casi completa está disponible aquí, como parte del sitio web del libro.

martes, 10 de febrero de 2009

Segundas Temporadas

Hace poco más de un año descubrí la blogósfera y no tardé en quedar atrapado en sus redes. Inicialmente quise experimentar con un blog dedicado a mi actividad profesional: la educación. Surgió así un espacio que bauticé Desarrollo Académico. Simultáneamente arranqué mi blog personal, Ernesto en Barcelona. Entusiasmado por mis exploraciones en estos territorios digitales, en febrero del año pasado inicié un blog que pretendía ser espacio para confrontarme con una serie de recién descubiertas inquietudes existenciales. Nació así Tras Alicia. Los tres proyectos fueron avanzando a lo largo del año, con mayor o menor dedicación. Hacia el verano, Desarrollo Académico perdía fuerza, pues el impulso que me había llevado a iniciarlo entró en conflicto con una serie de nuevas perspectivas pedagógicas que fueron desarrollándose en mi interior; de alguna manera, mis nuevos paradigmas me parecían incompatibles con el enfoque inicial de ese blog. Al mismo tiempo, mi mala organización y falta de perseverancia —mezclado con una aparente falta de lectores— me hicieron ir abandonando Tras Alicia, un proyecto al que le tenía mucho afecto y que, sin embargo, me parecía como una voz en el desierto.

Hace un par de semanas, mientras revisaba unos documentos me topé con un texto que me sirvió de pretexto para resucitar mi blog sobre pedagogía; para esta nueva etapa, decidí cambiar no sólo el nombre del mismo sino también su dirección: así nació De-Formación Docente. (Aunque el cambio de enfoque es significativo, se conservan en la nueva dirección todas las entradas del ahora extinto Desarrollo Académico.)

Ayer por la tarde, mientras reflexionaba sobre las clases que había dado en la mañana, decidí también que era momento de recuperar mi blog de confrontación con el mundo que vivo, y así hoy arranca Tras Alicia 2.0

Ambos resurgimientos me entusiasman. Y, aunque ando con mil cosas por hacer, me propongo mantener vivos estos espacios que, de alguna manera, ayudan a canalizar mucho de lo que cruza mi mente. Así, comparto contigo el inicio de estas nuevas temporadas. Por allá te espero de vez en cuando.

lunes, 9 de febrero de 2009

Divagaciones: Luz y Oscuridad

El mundo es sin duda un lugar oscuro. La duda, la incertidumbre, el misterio nos rodean. Y en medio de las tinieblas, de vez en cuando aparecen sutiles pero poderosos rayos de luz. Volvemos la mirada hacia aquellos rincones que instantes antes habían sido dominados por las sombras. Rincones en el alma y rincones allá afuera en los que uno solía perderse o buscar inútilmente refugio. Y en esos mismos recovecos encontramos pequeñas revelaciones. En breves destellos descubrimos motivos suficientes para —una vez que la oscuridad se apodere nuevamente de todo— seguir adelante. Conscientes de que esos momentos de resplandor, por insignificantes que a veces nos parezcan, son motivo suficiente para seguir haciendo nuestro camino. 

jueves, 5 de febrero de 2009

Memoria

¿Cómo se construye la memoria? ¿De qué están compuestos los recuerdos? ¿Cómo un mismo estímulo puede convertirse en detonador de las más diversas evocaciones? Resulta apasionante el modo en que un mismo acontecimiento, al ser filtrado a través de distintas mentes, puede originar imágenes de la más variopinta naturaleza. 

martes, 3 de febrero de 2009

Varia

  • La recaída descrita en mi más reciente entrada fue producto de un tremendo estrés. En las dos semanas previas se acumularon complicados imprevistos sin precedentes en cuanto a su mezcla de cantidad e intensidad. Así las cosas, la oscura bebida se convirtió en un necesario refugio. Pero fue una y hasta ahí.
  • Ayer hace una semana que terminé de leer Grandes esperanzas, de Dickens. Me pareció simple y sencillamente fascinante. Sus casi seis centenares y medio de páginas resultaron un estimulante alimento durante varios días. Difícil plasmar en unas cuantas líneas mis impresiones. Quizá más adelante, cuando la historia de Pip y Estela esté más procesada en mi interior —y cuando tenga menos pendientes esperando en el escritorio— tenga oportunidad de vaciar aquí un par de ideas al respecto.
  • La semana pasada tuve oportunidad de ver una auténtica pieza en celuloide: Grace is gone (en México, Una muerte inesperada), el drama de un padre que busca la manera de compartir con sus hijas que su esposa—madre ha muerto, víctima de una guerra que nadie entiende. Si bien ambas versiones de título adelantan ya de golpe el conflicto de la trama, la versión en español pierde toda la poesía del original. Nunca entenderé en qué se basan las distribuidoras para asignar los títulos en castellano a películas filmadas en otra lengua.
  • Pero el premio de la temporada a los títulos sin sentido se lo lleva Sólo un sueño. La cinta dirigida por Sam Mendes es una joya de principio a fin. Por más que me rompo la cabeza, no comprendo de dónde el poderoso título Revolutionary Road (que hace referencia a la calle donde viven los protagonistas y al mismo tiempo evoca una serie de contrastes que empapan toda la cinta) se convierte en una frase tan cursi y ridícula, que además encierra una lectura tendenciosa de la trama. Lo cierto es que la película es extraordinaria. Y me veo obligado a reconocer que Di Caprio, quien en los últimos años venía ganando poco a poco mi reconocimiento, consigue aquí mi profunda admiración.
  • En días recientes, Liz tuvo a bien otorgar a este espacio el Premio Blog Destemido. No tengo del todo claro qué precisamente busca reconocer semejante premio en un blog. El neologismo suena sin duda a algo que no teme o no produce temor, incluso me remite a la idea de lo temerario. Agradezco a Liz la deferencia y, siguiendo las políticas de tales premios, decido otorgarlo a dos de mis destemidos espacios favoritos: la bitácora de mi compadre JuanPa y la canasta de huevos de la Diva Cordero. Pasar o no pasar el premio, ya es cosa de cada quién; la verdad soy medio enemigo de producir en otros ese sentimiento de obligación, así que me conformo con agradecer el premio y abrazar —aunque sea vía digital— a mis amigos JuanPa y La Cordero.
  • And last, but not least... Impartir la clase de Ética y Valores a los chicos de cuarto de preparatoria se está convirtiendo en uno de los momentos más motivadores de la semana. Una extraordinaria oportunidad para renovar energía y poner a prueba algunas de las ocurrencias más recientes que flotan en mi mente.