<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129</id><updated>2012-01-24T16:00:53.597-06:00</updated><category term='Televisión'/><category term='Medios'/><category term='Nostalgias'/><category term='Música'/><category term='Escapadas'/><category term='Apuntes'/><category term='Familia'/><category term='Exploraciones'/><category term='Teatro'/><category term='Mi iPod dice'/><category term='Opera'/><category term='Desahogos'/><category term='Poesía'/><category term='Divagaciones'/><category term='Rabias'/><category term='Varia'/><category term='Blogósfera'/><category term='Interrogantes'/><category term='Lecturas'/><category term='Sonrisas'/><category term='Cine'/><category term='Amigus'/><title type='text'>ernesto-bcn</title><subtitle type='html'>ernesto-bcn</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>203</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5972602477946911672</id><published>2012-01-23T23:00:00.000-06:00</published><updated>2012-01-24T08:03:18.810-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>Esos mundos donde no estamos solos</title><content type='html'>Mientras nos hablan por enésima ocasión de lainminente desaparición del libro de papel…, mientras productores y consumidoresde letras migran a la “nube” en aras de conseguir la mayor disponibilidad debibliografía en línea para ser descargada y leída en un sinfín dedispositivos…, mientras autores, casas editoriales y lectores trazan los nuevosrumbos de la industria y del viejo soporte para llevar hasta los más antiguosvestigios tangibles al terreno donde los únicos caracteres con sentido son 1 y0…, mientras todo esto sucede, existimos algunos cuantos que anhelamos ir en ladirección contraria: transferir nuestros arrebatos lingüísticos del mundo digitala la condición mortal de lo palpable. Sí, mientras hordas de escritores,editores y lectores transfieren textos de lo material al mundo intangible de lodigital, algunos buscamos la ruta para el viaje opuesto y deseamos ponernuestros ingenuos juegos de letras en diálogo con la tinta y el papel.&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Entre esos locos que viajan en sentido contrarioestá Amaya Marichal. Las primeras entradas en su blog, El Mundo según Amaya, están fechadas en agosto de 2004. Desde entonces, ha publicado ahí un sinnúmero de textos.Como buena apasionada de la palabra que ha crecido de la mano de los libros,Amaya anhelaba desde hace tiempo publicar un libro, siendo que de alguna manerallevaba ya mucho tiempo escribiéndolo y compartiendo con un creciente número delectores. Pero, claro, convencido de compartir con Amaya un vínculo especialcon ese objeto que hace más de cinco siglos hiciera posible el invento deGutenberg, entiendo que esa gran obra no fuera considerada por su creadora comoequivalente a un verdadero libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En estos días en que Amaya atraviesa uno de losmomentos más dolorosos de su enfermedad, su amiga Miriam se apuntó paraacompañarla en la aventura de llevar al papel ese mundo que a lo largo de másde 7 años se ha gestado en un blog.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Esta madrugada, gracias a los buenos oficios de laquerida Liz, tuve en mis manos por primera vez &lt;i&gt;El Mundo según Amaya&lt;/i&gt;.Como acostumbramos muchos nostálgicos con esos objetos, lo primero que hice fuesentirlo, palparlo, pasar sus hojas entre mis dedos. Abrí una página al azar ymis ojos se toparon con un texto que no tardó en arrancarme la primera de loque sin duda serán muchas lágrimas. No fue una lágrima de dolor ni de tristeza.No. Fue acaso melancolía. Fue también alegría ante la certeza de que, como diceel título de ese texto en la página 140, “todos estamos conectados”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por la tarde me di un tiempo y fui a la&lt;a href="http://amayamarichal.blogspot.com/2008/10/todos-estamos-conectados.html" target="_blank"&gt; versión en línea &lt;/a&gt;del mundo de Amaya, seguro de que en aquel octubre de 2008 en que eltexto había sido publicado, más de uno habríamos escrito ahí alguna reacción.No me equivocaba: ahí estaban los comentarios de varios de los que en aquel añohabíamos comenzado a formar una peculiar red que hoy sigue vigente, pese a lasdistancias y los abandonos de la mayoría de nuestros blogs. No me sorprendióencontrar que lo que pensé esta mañana ya estaba registrado ahí, hace más detres años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Hace unas semanas, a finales de 2011, Amayaexpresaba en su cuenta de Twitter y en su blog algo acerca del sentido denecesitar un abrazo. En estos días, estoy seguro, Amaya está recibiendo muchosabrazos. Los recibe de quienes están cerca, pero también a través decomentarios en las redes sociales en las que tanto ha participado. Cada palabraque recibe es un abrazo que dice “no estás sola”.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y a partir de este punto me permito hablarte ati, Amaya. Porque mis palabras en particular quieren ser un abrazo que dice“gracias por lo que tu existencia ha dado al mundo”. Y cuando digo al mundopienso en el mío, pero pienso también en los mundos que de alguna manera seligan a mi pequeño entorno. Mundos de gente que jamás te ha visto y a través deterceros ha llegado a conocerte y seguirte incluso con mayor ahínco que yomismo. Porque han encontrado en ti una manera de dar sentido a la existencia.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Es curioso, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;escribo como si yo síte conociera en persona. Como si yo hubiese ya tenido la fortuna de escuchar tuvoz o haberte dado uno de esos abrazos con los brazos verdaderos. Y no. Sinembargo, son ya cuatro años de conocerte. Cuatro años que de alguna manera noshemos seguido la pista.&amp;nbsp; Hace un mes, en ocasión de mi cumpleaños, usasteaquella frase que nos permitió conocernos, aquella de “la obligación ciudadanade vivir en la indignación permanente”. Y de ahí pa’l real. Aquí estamos.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Leyendo el último capítulo de tu libro me doycuenta que empecé a leerte en los mismos días en que recién aparecía aquellainfame parálisis facial. Hacer un recuento de los hechos que han colmado tusdías desde entonces no aporta mucho en este momento, seguro lo repasas concierta frecuencia. Pero entre todo ello, hay un hecho que sin duda brilla consingular luz y se impone como el hecho que otorga nuevos significados a todo:la llegada de ese ‘goldito’ que tantos hemos aprendido a querer con un par deimágenes y unas cuantas palabras.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No pretendo, insisto, caer aquí en una &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;crónica de acontecimientos, pero sí me gustaría que se leyera como unhumilde relato de afectos. Afectos que se extienden en redes difícilmenteimaginadas por cualquiera de los que hoy forman parte de ellas. Digo redes,pero quizá es una sola. Una red de amor en la que, como escribiste ese 22 deoctubre de 2008, todos estamos conectados. Nos sabemos cerca. Nos sabemosjuntos. Nos sabemos todo, menos solos.&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Post Scriptum.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES"&gt; Quizáeste mundo del que hablo no tenga relación aparente con algunos lectores (aunqueen sentido estricto la conexión existe a través de mí, claro). Pero estoycierto que aún sin conocer Amaya y sin tener el menor interés en quién sea ocómo sea su mundo, todos tienen un mundo parecido al cual le han pedido cartade ciudadanía. Todos, estoy seguro, pertenecemos a alguna República ajena a lapropia y hemos construido a través de nuestros afectos un mundo que nosotrossabemos propio y que compartimos con unos cuantos, pocos o muchos. Si mi tesises correcta, comprenderán y disculparán que una vez más haya usado este mediopara compartir algunas ideas a propósito del mundo según Amaya.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5972602477946911672?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5972602477946911672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5972602477946911672&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5972602477946911672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5972602477946911672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2012/01/normal-0-21-false-false-false-es-trad.html' title='Esos mundos donde no estamos solos'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-3604964662373617700</id><published>2012-01-19T20:39:00.001-06:00</published><updated>2012-01-19T20:39:31.547-06:00</updated><title type='text'>Eufemismos</title><content type='html'>Hay eufemismos que me resultan sencillamente insoportables. Sí, ningún eufemismo me agrada, pero estos a los que me refiero son de una clase peculiar que termina por sacarme ronchas. Comparto un par de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que viajo en la &lt;i&gt;oruga&lt;/i&gt; (sobrenombre con el que cariñosamente nos referimos en León al Optibús, un medio de transporte articulado semejante al Metrobús chilango), me topo con un par de esos eufemismos, colocados para señalar los asientos "reservados". De acuerdo con los letreros en cuestión, tres son los posibles beneficiarios de esos asientos: mujeres embarazadas, &lt;i&gt;adultos en plenitud&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;personas con capacidades diferentes&lt;/i&gt; (en algunos casos llamadas &lt;i&gt;capacidades especiales&lt;/i&gt;). Gracias a unas imágenes risibles (y gracias también a que uno está tristemente familiarizado con esos eufemismos), teng claro que no son asientos para mí, aunque estoy convencido de que, rigurosamente, califico en dos de las tres categorías. Si tenemos claro que no soy mujer (y por tanto no existe posibilidad de que estuviera embarazada), quedan las otras dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un mes cumplí 36 años. Soy un adulto, ¿cierto? Y evaluando mis logros, mi potencial, mis acciones, en el marco de cuanto he vivido hasta hoy, puedo decir que estoy viviendo con plenitud. No creo vivir a medias ni mucho menos. Me dirán que la plenitud remite a un máximo; siguiendo esa lógica, ni hoy ni a los 70 estaré en plenitud, acaso en proceso de alcanzarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo otro lo tengo más claro. Cada ser humano, me cuentan, puede considerarse único e irrepetible. Como tal, sus potenciales y capacidades nunca serán estrictamente iguales a las de sus semejantes. Más allá de eso, quizá porque soy muy soberbio o quizá porque en mi casa siempre me hiceron sentir que era verdad, estoy seguro de tener capacidades especiales. Demuéstrenme lo contrario. En todo caso, ¿de qué depende que una capacidad sea más especial que otra? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente no tengo una credencial que acredite mi plenitud ni mis capacidades especiales o diferentes. Así las cosas, no me queda sino resignarme a seguir viajando de pie en la maldita oruga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;NB. Cuando digo "oruga", lo digo como apodo con mucho cariño, no es ningún eufemismo ;)&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-3604964662373617700?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/3604964662373617700/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=3604964662373617700&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3604964662373617700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3604964662373617700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2012/01/eufemismos.html' title='Eufemismos'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-1088444935569098344</id><published>2012-01-17T20:14:00.001-06:00</published><updated>2012-01-17T20:14:07.265-06:00</updated><title type='text'>Otro propósito</title><content type='html'>Aquí mismo compartía, hace apenas un par de semanas, mi propósito central para este 2012. De alguna manera he ido consiguiendo ser fiel a ello, al menos si comparo mi desempeño con la sequía verbal que reinó en mis blogs durante buena parte de 2011. Lo mismo con los libros: un par en lo que va del año no son mal promedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo que poco a poco voy logrando algo, me he dado cuenta que debería proponerme algo más. Y no he tardado en descubrir lo que quiero: sufrir menos mi vida. Sí, como se lee. Al menos esa es la manera en que se me ocurre plantearlo. Y es que me doy cuenta el agobio que suelen producirme mis acciones y el entorno que me rodea. Lo digo, ciertamente, sobre todo por el ámbito laboral, el cual de alguna manera ha venido condicionando mucho de mi ser a lo largo de los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad, nos sucede a todos. Al fin, el trabajo es parte de nuestras vidas. Yo mismo he criticado esa tendencia a distinguir entre una vida personal y otra laboral, siendo que la vida es una misma, aunque en ella coexistan diferentes dimensiones. El asunto es que a veces las preocupaciones surgidas del trabajo, se convierten en angustias o agobios que no merecerían tal peso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso quiero sufrir menos. Dejar de angustiarme con tanta facilidad. Fluir un poco más. Lo escribo ahora, pero confieso que llevo semanas, meses (quizá años) intentándolo. Va siendo hora de lograrlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-1088444935569098344?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/1088444935569098344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=1088444935569098344&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1088444935569098344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1088444935569098344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2012/01/otro-proposito.html' title='Otro propósito'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4557210385676493255</id><published>2012-01-13T15:13:00.002-06:00</published><updated>2012-01-13T15:24:46.477-06:00</updated><title type='text'>Nota al margen</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que al publicar mi entrada anterior corría algunos riesgos. Sabía que podía provocar molestia o que al menos no todos mis amigos estarían de acuerdo. Sin embargo no esperaba las respuestas, mismas que agradezco infinitamente. Desde que apareció el primer comentario en la entrada, me puse a pensar si sería conveniente responder, particularmente por respeto a la persona a quien dediqué esas palabras, mismas que, creo, recibió con afecto y buen agrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, decidí que sí necesitaba responder o, mejor aún, dialogar. Primero, porque me da la impresión de que en cierto modo fui mal interpretado, mal entendido. Claro que si eso sucedió, en buena medida se debe a que no supe expresarme con puntualidad, lo asumo. Segundo, porque incluso si logré explicarme con claridad, el desacuerdo y los comentarios recibidos me han conducido, como suele suceder, a revisar mis ideas y reformularlas. Creo que pocas cosas hay más valiosas que esa posibilidad de pensar y repensar las cosas.&amp;nbsp;Yo sabía que al compartir mi sentimiento me podía meter en problemas, así que ahora intentaré navegar entre ellos buscando clarificar mis propias ideas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes de responder en la sección de comentarios de la entrada anterior, preferí abrir una nueva entrada sobre esto, ya que me gustaría que ese espacio no fuera el testigo de un debate sobre la importancia de creer en Dios o el papel de la religión. Me gustaría que esa entrada quedara como lo que intentó ser: un abrazo para alguien que atraviesa un momento difícil y a quien esperaba así dar un pequeño aliento, nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrando ahora sí al asunto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anónimo dice algo muy interesante y me gustaría retomarlo por un momento. Advierto sin embargo que me cuesta trabajo dialogar con alguien sin saber con claridad de quien se trata, pues la falta de contexto nos puede llevar a hacer comentarios poco atinados. Pese a ello, asumo el riesgo de comentar el tema,&amp;nbsp;pues el concepto de Dios no es para usarlo a la ligera y evidentemente no era mi intención hacerlo. Entiendo que bajo ciertos criterios, Judíos y Cristianos hablan del mismo Dios. Es más, a la luz de ciertas consideraciones, ese Ser de los Mil Nombres, como suele llamarle alguien a quien admiro mucho, es el mismo al que bajo diferentes rostros se ha dirigido buena parte de la humanidad. En ese sentido, acepto que mi referencia era muy apresurada, pues solo aspiraba a un sentido simbólico y de ninguna manera literal. (Con eso no descarto que para algunos teólogos, conceptualmente, el Dios del Antiguo Testamento se distingue en varios aspectos del Dios del Nuevo Testamento, sin que eso signifique que sean dos seres o entes distintos. En fin, son temas de una enorme complejidad que no pretendían ser materia de mi reflexión anterior.)&amp;nbsp;&amp;nbsp;Sobre el comentario de Anónimo, respeto la percepción de que mis palabras parezcan un bla bla bla y acepto que quizá son solo eso. La verdad es que con lo que escribo a ratos no pretendo mucho más. Trataré, sin embargo, de ser cuidadoso para no enviar mensajes equivocados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lunita expone su punto de vista, su convicción, y la respeto también, aunque como decía yo en mi texto, lo que me hace sentir incómodo es que la gente se aferre a convencernos a los demás de que si no creemos lo mismo estamos mal, pues eso de alguna manera nos puede señalar como responsables de males que son completamente ajenos a nuestra voluntad, o al menos eso creo yo. Y en eso difícilmente estaré de acuerdo. Sin embargo, no quería con mis palabras atacar a las religiones, aunque en lo personal pueda estar de acuerdo con LM en muchos sentidos. Mi intención en este caso particular era otra. Incluso quise ser un poco irónico con la visión de quienes asumen la filosofía del optimismo y el pensamiento positivo casi como una religión (sobre este tema, que me parece digno de la mayor atención, he escrito algunas cosas hace tiempo, aunque no sé si al evocarlas desate alguna reacción iracunda). Y lo mismo diría para quienes asumen incluso a la Ciencia como única verdad, criticando cualquier viso de espiritualidad por adelantado. No dudo que, como afirma mi amiga Luna, la vida se vea distinto desde la posición que ella propone. Pero no creo que sea sano para nadie convertir eso en argumento para imponer una verdad. La historia está llena de ejemplos que algo nos dicen sobre el tema. (Recuerdo ahora a Locke, por ejemplo, que en su tratado sobre la tolerancia da escasa muestra de esta virtud al referirse a los católicos, que tampoco es que se la pintaran de muy ecuménicos.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Quien crea, bien. Quien no, también. Ambas cosas, siempre que nuestras convicciones no se conviertan en un impedimento para la convivencia armónica, respetuosa y constructiva de nuestras vidas en los individual y en lo colectivo. Al menos en esto último, estoy seguro que Amaya está de acuerdo conmigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4557210385676493255?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4557210385676493255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4557210385676493255&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4557210385676493255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4557210385676493255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2012/01/nota-al-margen.html' title='Nota al margen'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-1326792432140938791</id><published>2012-01-12T12:30:00.002-06:00</published><updated>2012-01-12T13:45:26.748-06:00</updated><title type='text'>Basta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: x-small; line-height: 19px;"&gt;&lt;i&gt;No sé si me meto donde no me llaman,&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: x-small; line-height: 19px;"&gt;&lt;i&gt;pero escribo esto pensando con mucho cariño en Amaya.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19px;"&gt;Diré algo que puede incomodar a gente que quiero, pero lo digo con toda consciencia y con la mejor de las intenciones...&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19px;"&gt;Suficiente sufre quien vive una tragedia con la tragedia misma, como para sumarle un absurdo sentimiento de culpa por su falta de fe.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19px;"&gt;Suficiente padece el enfermo con su enfermedad, como para cargar con culpabilidad por no rezar, por no creer, por no "pensar positivo". Lo mismo da si se apela al Dios de los Cristianos, al Dios de los Judíos o al Dios del Pensamiento Positivo. Basta. Basta de insistir en que si uno no se cura es porque no ha rezado con suficiente convicción o no ha llenado su mente de energías positivas. Basta.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #444444; font-family: Arial, 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19px;"&gt;Si tú crees en cualquiera de estos, ¡adelante! ¡Bienvenidas tus plegarias! Y que mejor que acompañarlas de un poco de respeto por las creencias y convicciones de aquel a quien esperas beneficiar con ellas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-1326792432140938791?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/1326792432140938791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=1326792432140938791&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1326792432140938791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1326792432140938791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2012/01/basta.html' title='Basta'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-1683266425118613503</id><published>2012-01-04T15:27:00.001-06:00</published><updated>2012-01-04T15:27:34.785-06:00</updated><title type='text'>Recuperar las palabras</title><content type='html'>En esa simple idea se resume mi gran propósito para el año que recién inicia. Sí, yo sé que detrás de la lógica de los propósitos operan principios macabros y que formularlos resulta uno de los clichés más repugnantes. Sé que esa enfadosa tradición de iniciar un ciclo enunciando buenas intenciones –generalmente ambiguas y poco asociadas a acciones o planes concretos– tarda acaso unos días en diluirse con las rutinas y las inercias para las cuales siempre estamos llenos de justificaciones. A sabiendas de ello, consciente de los peligros, hoy me propongo para estos 365 días esa gran tarea. Recuperar las palabras. No es, por supuesto, lo único que haré. Muchas cosas pretendo para esta vuelta al Sol. Pero en esa frase se resume con cierta claridad –para mí, por supuesto– lo que más espero de mí mismo, lo que me exijo, lo que necesito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuperar las palabras. Debería decir quizás &lt;i&gt;mis&lt;/i&gt; palabras. No es mi intencion juntar palabras vacías, recolectar vocablos abandonados por otros, dar sentido a los balbuceos de terceros. No. Recuperar &lt;i&gt;mis&lt;/i&gt; palabras significa encontrar de vuelta mi voz, darle espacios para fluir, permitirme una lectura del mundo que dé sentido –al menos un mínimo sentido– al caótico mundo donde soy. Puede sonar ambiguo, cierto. Sin embargo, recuperar mis palabras tiene muchas aplicaciones concretas en mi mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuperar las palabras significa recuperar mis blogs, esas plataformas donde solía explorar públicamente mis reflexiones. Por supuesto, decir 'públicamente' es mucho decir, pues buena parte de esas exploraciones quedan intocadas en el bullicio de tanta verborragia virtual –de la cual, evidentemente, no excluyo mis propias ocurrencias–. Pero el simple hecho de estar disponibles para cualquiera, les otorga ese carácter que claramente las excluye del ámbito privado. En el terreno de los blogs, mi aspiración es publicar con cierta regularidad aquí –en este blog que ha sido el articulador de toda mi experiencia virtual–, en &lt;a href="http://deformaciondocente.blogspot.com/"&gt;De-Formación Docente&lt;/a&gt; –donde exploro el terreno de la pedagogía–, en &lt;a href="http://trasalicia.blogspot.com/"&gt;Tras Alicia&lt;/a&gt; –espacio que surgió con la idea de poner en duda eso que llamamos el 'sistema'–, en &lt;a href="http://palabrasliberadas.wordpress.com/"&gt;Palabras Liberadas&lt;/a&gt; –el territorio de mis ficciones y experimentos con ingenuas pretensiones literarias– y en &lt;a href="http://lectoresrevolucionarios.wordpress.com"&gt;Lectores Revolucionarios&lt;/a&gt; –proyecto que intento sea un esfuerzo colectivo para la divulgación de la experiencia de la lectura–. Mientras vaya retomando cada trinchera, iré compartiendo el modo en que espero reconquistar esos territorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuperar las palabras significa recuperar cierto ritmo en mis diarios personales. Durante dos décadas he llevado cierto registro de mi andar por el mundo en un sinfín de libretas que dan fe de mi hacer y mi pensar. Más allá de su función catártica –función clave y siempre presente–, estos registros cotidianos adquieren un valor especial con el paso del tiempo, compensando las trágicas pero innegables debilidades de mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuperar las palabras significa recuperar la escritura de la Tesis Doctoral, proyecto que se ha ido enmoheciendo con el correr de los meses, ante la mirada impasible de plumas y teclados que me ven pasar de largo cuando se trata de esta ambiciosa y ahora urgente tarea. 2012 siempre fue un límite autoimpuesto en esta materia, frontera que hoy se presenta inexorable. Algo he de hacer al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuperar las palabras significa ser cada día más cuidadoso con cada idea que sale de mi boca. Paradójicamente, significa callar más, de tal modo que pueda afirmarme responsable absoluto de cada palabra enunciada. Significa también no guardar nada que sienta necesidad de compartir, sin que ello implique en modo alguno decirlo todo. Recuperar estas palabras es simplemente cuidarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuperar las palabras significa también recuperar las palabras de otros. Recuperar mis lecturas pendientes que no son pocas. Leer más y leer mejor, no por que esté obligado a ello, sino porque en esas palabras encuentro un alimento vital que he descuidado torpemente en los últimos años. Recuperar palabras de otros es a la vez escuchar más y mejor, consciente de que rara vez uno percibe plenamente lo que el otro buscaba transmitir. De nuevo, un recuperar en el terreno de la responsabilidad frente al otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, seguro que recuperar las palabras es muchas otras cosas que ya iré comprendiendo con el transcurso de los días. La misión me entusiasma, sobre todo porque en medio de esta recuperación verbal, una de mis mayores tareas es conservar todo lo iletrado que hay en mí, todo lo no-verbal que soy y que más me vale seguir siendo. Recuperar las palabras no significa insertar la realidad en un cofre donde solo cierto código verbal le da sentido. No. Significa simplemente recuperar una parte de mí.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-1683266425118613503?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/1683266425118613503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=1683266425118613503&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1683266425118613503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1683266425118613503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2012/01/recuperar-las-palabras.html' title='Recuperar las palabras'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5488767097258692140</id><published>2011-12-13T16:44:00.000-06:00</published><updated>2011-12-13T16:44:27.840-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>Metiendo mi cuchara</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;Quisiera decir "a mis lectores" pero, ¿quedará alguno después de tanto no escribir aquí?&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Visité la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el 27 de noviembre. Era mi primera vez en el celebérrimo encuentro. Naturalmente, me dominó el asombro. Asombro ante el tamaño, sí, pero más ante la multitud. Herta Muller y Vargas Llosa estaban por ahí ese día. Si le sumamos que era domingo, queda más que claro el motivo de todos los estacionamientos abarrotados en la zona, los pasillos del recinto de exposiciones llenos... ¡incluso gente comprando libros!&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vale, lo digo con un poco de sarcasmo pero es que en verdad me asombró ver tantas personas. "¿Toda esta gente lee?", me pregunté al instante.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Me repetí la pregunta varias veces durante la semana. La formulé en voz alta cada que tuve oportunidad, funcionando como un buen pretexto para diálogos con interlocutores que alcanzan cierto mínimo de neuronas en activo. La respuesta definitiva a mi inquietud llegó contundente al domingo siguiente cuando me topé en Twitter con la reacción desatada por el tropiezo de Peña Nieto: "No, no toda esa gente lee. Ni siquiera la que presenta libros que supuestamente escribió."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como suele suceder, con cada respuesta llegan nuevas preguntas. Y más cuando uno lee ciertas expresiones en el debate que el asunto provocó en Twitter o Facebook: desde las críticas feroces hasta las envalentonadas defensas, tanto de quienes argumentaban que no se requiere ser intelectual para gobernar (¿ser intelectuar es sinómimo de lector?) como de aquellos quienes señalaban a los críticos de hipócritas por ser peores lectores que el objeto de sus burlas (¿entonces no puedo juzgar a alguien de mal compositor si nunca he escrito una sinfonía?, ¿no puedo descalificar a un político si no ejerzo tal vocación?).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Reduccionismos, al fin. De esos que nos encantan. (Esos que incluso quizá se cuelen en estas reflexiones.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;De todo el vaivén que he leído, pongo en la mesa dos reflexiones. Una centrada en el &lt;i&gt;affaire&lt;/i&gt; político. Otra, estrictamente literaria.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Va la primera, la trivial. Quienes hasta antes del incidente del priísta en la FIL habíamos escuchado alguna vez una entrevista suya en vivo, sin guión, no resultaba novedad reconocer el cantinflesco estilo del aspirante a presidente. Claro, el incidente de la FIL fue más allá del mero decir nada en muchas palabras, al incorporar en su contenido absolutas estupideces que hacían doblemente evidente que el señor pronunciaba palabras sin emitir ideas. El tropiezo, naturalmente, ha puesto nuevos reflectores sobre el ex-gobernador mexiquense, quien apenas nos dio una semana para bajarle a la euforia de la librería Peña Nieto cuando ya nos ha dado el material de esta semana con aquello de que admite no ser la señora de la casa (signifique lo signifique semejante burrada). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La participación de Peña Nieto en la FIL trajo como sana consecuencia para nuestra sociedad, una provocación para estar más atentos al discurso. Claro, una invitación que no llega a todos los mexicanos y que acaso será aprovechada por ciertas élites, a menos que nos comprometamos todos con mostrar al resto la gravedad del asunto. Pero el incidente trajo a mi parecer una segunda consecuencia, que ligo con mi segunda inquietud. En mi opinión, la ligereza del político al reconocer de alguna manera que ningún libro lo ha marcado, deja claro que para ser poderoso no hace falta leer. Vale, eso podría ser respetable... de no ser porque con ese cinismo se refuerza la resistencia de millones de mexicanos a una tradición que si bien no es la panacea, sí podría ayudar a una sociedad como la nuestra a superarse a sí misma. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Nadie le pidió a Peña Nieto que citara tres joyas de la literatura. El periodista se la puso fácil al acotar la pregunta: libros que hayan marcado su vida personal o política. Si el aspirante no quería apostar por citar un puñado de lugares comunes de la historia de la Literatura (como bien han sugerido algunos), existía la salida de citar algún clásico de la política, la filosofía, la sociología, la economía... o a algún pensador de estas disciplinas vigente en nuestros días. El que esta posibilidad no haya cruzado la mente del futuro candidato me parece alarmante. Nadie le pide que sea un intelectual, pero si el sujeto ostenta un título universitario y aspira a conducir el destino de una nación, no deberían sonarle títulos como &lt;i&gt;El Príncipe &lt;/i&gt;de Maquiavelo o la &lt;i&gt;República&lt;/i&gt; de Platón. ¿Habrá oído hablar de Hobbes, de Rosseau, de Voltaire. (¿Recuerdan cómo se vendieron ejemplares de Galeano cuando se supo que Obama estaba leyendo&lt;i&gt; Las venas abiertas de América Latina&lt;/i&gt;?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Regreso al centro de mi inquietud: la ligereza con que terminó su participación en el evento y la futilidad con que lo defienden algunos alegando que los criticones somos poco menos que fariseos acusando a otros de nuestros pecados, solo termina por denostar el acto de leer... una costumbre de por sí vapuleada en nuestros días.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Termina de surgir así mi otra interrogante. ¿Por qué nos hemos aferrado en convertir a la lectura en una especie de imperativo moral? Espero no se me lea como un incongruente. Mi crítica a Peña Nieto no es una crítica al respetable acto de&lt;i&gt; no-leer&lt;/i&gt;, el cual, siempre que sea libre, será legítimo. Hace más de una década que di mi primer clase de Lengua en el nivel de Secundaria, década que he dedicado a promover la lectura partiendo de un principio fundamental: nadie está obligado a leer nada. Lo digo convencido. Nada me enferma más (al menos en este terreno), que esa manía de insistir en que existen “lecturas obligadas”. ¿No leer a tal o cual clásico es malo? ¿Soy mejor persona si leo a sutano que si me privo de ese placer? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Nuestra férrea tradición de moralizar con todo, ha hecho que defendamos el acto de leer como si se tratara de un décimo primer mandamiento. ¿Y qué hay del derecho a no leer, magistralmente defendido por Juan Domingo Argüelles hace tiempo? No pretendo agotar aquí este tema que, a diferencia del primero, sí me entusiasma. Así que dejo aquí solo la primera piedra para dialogar conmigo mismo al respecto. (Por supuesto que son bienveidos otros interlocutores. Nomás es cosa de anotar un comentario o mandar algún tipo de mensaje.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En una siguiente entrada quisiera compartir algo de lo que justamente en maestro Argüelles me ayudó a comprender hace unos años leyendo&lt;i&gt; ¿Qué leen los que no leen?&lt;/i&gt; (Paidós, 2003). Justamente en la FIL compré &lt;i&gt;Del libro, con el libro, por el libro... pero más allá del libro&lt;/i&gt; (mismo autor, Ediciones El Ermitaño, 2008), junto con otros ensayos construidos en torno al asunto de la lectura que espero estar comentando pronto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5488767097258692140?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5488767097258692140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5488767097258692140&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5488767097258692140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5488767097258692140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/12/metiendo-mi-cuchara.html' title='Metiendo mi cuchara'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-7566640402018179550</id><published>2011-09-15T21:00:00.004-05:00</published><updated>2011-09-16T13:50:25.924-05:00</updated><title type='text'>Viva</title><content type='html'>Va un texto apresurado pero urgente, antes de que me quede sin internet. No habrá tiempo de revisarlo, pero va como me sale de la cabeza...&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para quienes me conocen bien no es un secreto que la noche del 15 de septiembre tiene un sentido especial en mi vida. Es una fiesta que desde hace muchos años celebro no solo con entusiasmo, sino con seriedad. No quiero decir que me ponga muy solemne —aunque a veces pueda sucederme—, me refiero a que me la tomo muy a pecho. Me gusta celebrar con la cabeza, reflexionando sobre mi País, sobre mi gente, sobre el futuro, sobre nuestro presente. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me parece que hace un año no lo relaté aquí con calma, pues me encontraba en proceso de "bajar la cortina" (sí, hace un año que dejé de publicar sistemáticamente en este espacio, reservándolo solo para ocasiones muy particulares). Hace un año, decía, me tocó "dar el grito" en el Colegio donde trabajo actualmente. Fue una experiencia casi mística. 500 chamacos respondiendo a una arenga que con todo respeto decidí lanzar desde uno de los balcones del plantel. Muchos me dijeron que el acto les enchinó la piel. A mí me dejó temblando un rato. Gritar esos "vivas" y recibir los de mi comunidad, ondear la bandera sobre un montón de pequeños que agitaban las que habían elaborado un par de horas antes... Imposible describir lo que sentí. Esa combinación de dolor con esperanza. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una combinación que hoy se repitió. Hoy, a un año de la fiesta bicentenaria, decidí dar el grito a nivel de cancha, entre los niños. Casi 600 este año. Igual que hace un año, a los "héroes de la Patria" les agregué algunas ideas paralelas. Hoy, antes del triple "viva México" gritamos un viva por el diálogo para construir la paz. No lloré porque me aguanté "como los hombres" (que no deberíamos aguantarnos). Pero al llegar a mi oficina las manos todavía me temblaban.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No soy capaz de describir las miradas de los más pequeños. Los de preescolar me miran siempre de una forma tan especial. Y hoy, con la bandera en mis manos, me veían como si estuviera el padre de la Patria a su lado. Sonreían con cada "viva", creyendo realmente en su grito. Hace unos días recibí un correo de mi hermana invitándome a una cadena de fotos en el Tumblr donde los participantes se cubrían la boca con una cinta que decía "Yo no grito". Me pareció interesante e incluso pensé sumarme. No lo hice porque no me dio tiempo. Pero anoche que preparaba la ceremonia de hoy, me di cuenta de que necesitaba gritar. Que quería gritar. ¿Qué hay de malo en hacerlo? No grito "viva México" para responder a la arenga del Presidente (a pesar de que incluso ese grito me parece válido, aunque cuestionable sin duda). No grito para decir que legitimo a nadie. Grito porque "viva México" es algo que siento y pienso. Pienso, sobre todo. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi amor a México no es un amor irracional, patriotero, fácil. Es un amor como pocos de mis amores. No es ciego. Sí es vital. Respeto y entiendo en buena medida a quien decide no gritar esta noche. Pero pienso que se vale gritar "viva México". Más todavía: pienso que cuando el grito es auténtico, no es solo válido, es necesario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y para mí cada mañana es una necesidad decir "viva México" como es también esencial decir "viva" tantas cosas. "Viva". "Viva".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-7566640402018179550?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/7566640402018179550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=7566640402018179550&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7566640402018179550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7566640402018179550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/09/viva.html' title='Viva'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8579011440244291180</id><published>2011-08-27T10:20:00.004-05:00</published><updated>2011-08-27T11:08:31.251-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>Veinte años</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;1. EXT. TARDE - JARDINES DEL TEC DE MONTERREY CCM. ÉPOCA ACTUAL.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;ERNESTO atraviesa los jardines del Campus, desde el estacionamiento techado hacia los Salones de Congresos. Pasa a un costado de la Biblioteca. La mirada se detiene unos segundos en la escultura del Rey del Ajadrez Cervantino diseñado por el maestro Miguel Peraza. Continua la marcha alrededor del "cenote sagrado" al centro de la explanada. Llega al edificio del Centro Estudiantil.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;ERNESTO (V.O.)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Mi amor por el Tec no es un amor ciego. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Mucho menos un amor rosa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Tampoco se trata del amor &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;filial o &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;fraternal, aunque sin duda comparte &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;con &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;éstos algunos elementos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Mi amor por el Tec se parece&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;más al amor que siento por mis amigos,&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;aunque tampoco es idéntico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;En todo caso, diría que es un amor crítico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Que se resiste a la tentación de idealizar &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;el objeto de su afecto, pero lo defenderá &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;siempre &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;como propio sin serlo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Un amor agradecido siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Un amor que busca la manera de devolver &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;lo recibido &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;aún cuando el ser amado se &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;resiste a ello. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Un amor que aspira a construir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Un día lejos. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Otro, quizá más cerca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;2. INT. TARDE - VESTÍBULO DE LOS SALONES DE CONGRESOS DEL TEC CCM.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;ERNESTO ingresa al vestíbulo, decorado con una alfombra roja a la usanza de los festivales de cine. Una mampara anuncia "XX Aniversario Licenciatura en Comunicación"; con ella de fondo, un grupo de personas posa para una serie de fotografías; entre ellos: JESÚS MEZA, ARMÍN GÓMEZ, MIGUEL NÁJERA, ENRIQUE TAMÉS, ANA LUISA FONTES, JOSÉ ANTONIO UGALDE. ERNESTO se detiene y contempla un momento esa escena. Reconoce los rostros de los que son fotografiados y sonríe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;ERNESTO (V.O.)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Difícil resistirse a los clichés cuando &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;contamos &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;con tantos para describir &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;momentos &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;como éste.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Un "Parece que fue ayer", me viene &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;a la &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;mente por más &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;que le cierre la puerta &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;del pensamiento. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Y es que así es.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;La única evidencia contundente de que &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;han pasado &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;más de quince años es el &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;cúmulo de experiencias &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;vividas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;desde entonces. Porque ni las arrugas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;ni &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;las canas por sí mismas son prueba &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;de nada que no sea &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;pura biología.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Es lo que nos ha pasado y hemos sido &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;lo que &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;no deja lugar a dudas... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;Ha pasado un tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;3. INT. NOCHE - SALÓN DE CONGRESOS I DEL TEC CCM.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Veinte mesas arregladas para una cena de gala. Ocupadas todas por entre 6 y 8 personas cada una. Un escenario tiene como fondo el mural "El hombre, la palabra y la técnica", pintado por Raúl Anguiano a finales de los años 1990 para el propio campus. A un costado una pantalla donde se proyecta una semblanza de 30 cortometrajes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;ERNESTO está sentado en una mesa acompañado de ALBA (LCC98) y FERNANDO (LCC99). También están a la mesa un EGRESADO JOVEN (LCC07)acompañado de dos jóvenes más. Al finalizar la proyección, conversan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;ERNESTO (a ALBA y FERNANDO)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;¿Se imaginan cómo sería estudiar hoy LCC?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;La mitad de mi carrera edité trabajitos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;con dos &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;videocaseteras VHS. Suena a viejito &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;pero &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;"en nuestros tiempos" todavía &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;revelábamos e &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;imprimíamos nuestras fotos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;en el Laboratorio, &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:'courier new';"&gt;¿se acuerdan?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;EGRESADO JOVEN&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;Algunos todavía llevan Foto Artesanal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;ERNESTO&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;¿Foto Artesanal? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;¿Así le llaman ahora a eso?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;(Ríen)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;Podría seguir y casi reproducir línea por línea lo vivido anoche. Un recordatorio de tantas cosas. Más allá de las anécdotas del mundo digital contra el analógico que separa a algunas de nuestras generaciones, se trató de una renovación de mi declaración de amor por mi alma máter, en esa relación crítica que nos ha caracterizado estos 17 años, contando a partir de mi entrada a sus aulas. (Relación sobre la que &lt;/i&gt;&lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/proposito-de-la-renuncia-de-rangel.html"&gt;hace un año algo escribí aquí&lt;/a&gt;,&lt;i&gt; a raíz de la salida del Dr. Rafael Rangel.)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;De todas las emociones de anoche, subrayo ahora dos. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;La primera: ver los rostros de maestros que significan tanto en mi biografía, muchos de ellos seguro sin saberlo. Eran pocos quizá, pero de alguna manera verlos fue contemplar también las miradas de muchos otros. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;La segunda: ser testigo de una excelente muestra de producción de cortometrajes producidos en el campus a lo largo de dos décadas. Han sido sin duda cientos de cortos en esta historia. 30 fueron enviados para participar en una premiación "a lo mejor de la cinematografía" de 20 años de la licenciatura. La pequeña pero significativa semblanza permite identificar una importante curva de aprendizaje en el área de cine del campus. Como es natural, el lenguaje y las técnicas evolucionan. Pero al final, viendo tres cortos producidos en semestres recientes, queda claro que las inquietudes y el interés por explorar diferentes dimensiones de nuestra condición humana, las ganas de contar historias, son tan poderosas hoy como ayer. &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;i&gt;Sin duda me hubiese gustado que el encuentro fuera más amplio y durara más tiempo. Pero a pesar de esos límites, se trató de una noche para el recuerdo. Y para el presente.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8579011440244291180?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8579011440244291180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8579011440244291180&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8579011440244291180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8579011440244291180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/08/veinte-anos.html' title='Veinte años'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-734035146863291353</id><published>2011-07-27T22:54:00.002-05:00</published><updated>2011-07-27T23:35:22.827-05:00</updated><title type='text'>¡Felicidades, grandulones!</title><content type='html'>Hace dos años empecé a dar clases en un par de programas de Maestría en Ciencias de la Educación. A lo largo de estos dos años he combinado mis actividades ordinarias con algunos módulos de los programas del Instituto de Estudios Universitarios, en sus planteles del Distrito Federal y de Salamanca, Guanajuato. En ambos casos, he tenido la dicha de contar con maravillosos alumnos, que han conseguido obligarme a renovar constantemente mis compromisos como docente. En total, han sido cuatro generaciones con las que me ha tocado compartir las aulas. Dos de ellas han terminado ya su programa en Salamanca; por cuestiones de agenda, no pude ser testigo de sus ceremonias de terminación de cursos, cosa que sin duda me hubiera encantado. En el caso de DF, las circunstancias se dieron para que hoy pudiera acompañar en su ceremonia de clausura a una generación a la que tuve la dicha de acompañar los dos años de su Maestría, trabajando con ellos 4 seminarios de investigación y preparación de sus Tesis. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Son muchas las cosas que cruzaron por mi cabeza y mi corazón esta noche mientras los veía desfilar recibiendo sus diplomas. Hace dos años acepté una invitación de último minuto para impartirles el primer seminario de la serie. La forma en que se dieron las cosas se asemejaba mucho al modo en que conseguí mi primer trabajo como profesor hace casi doce años —docente de secundaria en aquel entonces—. "¿Puede empezar mañana?" Así, sin tener muy claro el contenido de la misión, terminé aceptando hace dos años como lo había hecho una década antes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El grupo que recibí en 2009 y que hoy concluyó oficialmente su programa, resulta único como cualquiera de mis grupos. Pero tiene un elemento en común con las cuatro generaciones con las que he trabajado: en su mayoría, se trata de docentes que ejercen su labor en el sector público, en todos los grados de la Educación Básica —Preescolar, Primaria, Secundaria—. En todos ellos —como en mis alumnos de Salamanca y en el resto de mis alumnos del DF— he encontrado ganas de hacer mejor las cosas. Y en la mayoría de ellos me he topado con un auténtico compromiso como formadores. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy, al ver a este grupo subir para recibir su reconocimiento tras dos años de estudio, no pude evitar preguntarme una vez más: ¿qué falla entonces? ¿Dónde está el origen de la tragedia de nuestro sistema educativo? No soy ingenuo. Sé bien los muchos elementos que se conjugan para tenernos hoy donde estamos. Pero no dejo de creer que existen miles de maestros en todo el País que están dispuestos a hacer mejor las cosas. Cambiar las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy, mis 26 alumnos maestrantes —como los otros que he tenido en diferentes momentos—, llevan en sus manos nuevas responsabilidades, nuevos compromisos. Tienen la obligación de ir más allá de las ceremonias: les toca llevar a los demás parte de su propia transformación. Al final del acto académico tuve oportunidad de felicitar nuevamente a cada uno de ellos. Con cada abrazo quería decirles "No olvides que eres responsable de reproducir el compromiso que has descubierto", "No olvides este día y conviértelo en combustible para transformar a otros y transformar el mundo que hoy tenemos". Porque, como les dije en nuestra última sesión hace un par de semanas, creo que ninguno puede estar hoy conforme con el mundo en que vivimos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras los felicitaba, tuve también ocasión de ver los rostros de orgullo de sus familiares. Especialmente poderosas resultaban las miradas de sus mamás y papás, para quienes sin duda este logro de sus hijos representa mucho más de lo que muchos imaginamos. Confieso que me sentí identificado con ese sentir. Y es que igual que durante los últimos 12 años me he emocionado y sentido profundamente orgulloso de cada uno de los niños y adolescentes que he visto llegar a una meta, hoy me conmovió profundamente ver la satisfacción experimentada por mis nuevos colegas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con frecuencia mis alumnos más pequeños, los de preescolar y de los primeros grados de primaria, me preguntan si tengo hijos. Les respondo siempre que no pero sí: "No tengo hijos", les digo, "pero ustedes 500 —los 500 niños de la escuela— son como si lo fueran." Es cierto pero miento en el número. Porque durante 12 años son mucho más que 500. Y a esos sumo ahora grandulones como éstos que hoy me hicieron sentir auténticamente orgulloso. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy mi mayor deseo es que ellos, como el resto de mis alumnos, conserven la perseverancia y el ánimo que les permitió llegar a esta meta. Que disfruten sus logros, pero que nunca abandonen los nuevos compromisos que adquieren con cada meta alcanzada. Así sea.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-734035146863291353?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/734035146863291353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=734035146863291353&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/734035146863291353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/734035146863291353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/07/felicidades-grandulones.html' title='¡Felicidades, grandulones!'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5456810206726538403</id><published>2011-07-21T00:00:00.002-05:00</published><updated>2011-07-21T00:00:11.153-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Medios'/><title type='text'>¡Feliz cumpleaños Mac-Lujan!</title><content type='html'>Una inesperada sesión fuera de programa vino a coronar tres días de reflexiones aquella última semana de mayo. La gente abandonaba la sala del CCCB tras finalizar el panel "McLuhan, art and media", último evento oficial de la Conferencia &lt;b&gt;&lt;i&gt;McLuhan Galaxy: Understanding Media, Today&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, organizada por la Universitat Pompeu Fabra y el IN3.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el recinto quedaba vacío, permanecí unos minutos para intercambiar ideas con Sergio Roclaw, de Brasil, quien esa mañana había presentado un interesante trabajo sobre las ligas entre el pensamiento de McLuhan y la fenomenología de la percepción de Merleau-Ponty. A punto de despedirnos, se acercó Robert Logan y con la espontaneidad a la que nos había acostumbrado en esos días preguntó si queríamos “acompañarlos” a cenar. No estaba claro quiénes formarían la comitiva, pero cenar con Bob, como lo llamaban todos en la conferencia, era en sí mismo una oportunidad difícil de rechazar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿quién es &lt;a href="http://www.physics.utoronto.ca/people/homepages/logan/"&gt;Bob Logan&lt;/a&gt;? Físico de formación inicial, Logan conoció a &lt;a href="http://marshallmcluhan.com/"&gt;Marshall McLuhan&lt;/a&gt; a finales de la década de 1960, iniciando entonces una etapa de colaboración con el afamado profesor canadiense en torno a la ecología de medios y la evolución del lenguaje. Esa relación marcó para siempre la vida de Bob. O al menos eso se deduce de la forma en que evoca las memorias de poco más de una década compartida, etapa que concluyera con la muerte de McLuhan en 1980.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el “nosotros” con el que compartiría la mesa esa noche resultaba más amplio: Cristina Miranda (de IN3), Steven Kovats (de Transmediale Berlin), Janine Marchessault y Bruce W. Powe (ambos de la Universidad de York) —así como las hijas de Bruce y Bob, quienes habían acompañado a sus padres en la travesía catalana—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el peculiar grupo seguía a Bob a través del barrio del Raval, me preguntaba cómo se había producido semejante oportunidad. Llegamos a un acogedor restaurante en el que nuestro “guía local” —Logan— había cenado en visitas previas. Durante la noche, mientras se desarrollaban conversaciones cruzadas, paralelas, integradas y demás, no dejaba de sorprenderme la suerte de estar sentado a la mesa con mentes tan portentosas, entre ellas dos discípulos directos de McLuhan (Bob y Bruce).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos de comida: de tapas, gazpachos, vinos y membrillo (descubrí entonces que no existe traducción posible para describir con precisión el tradicional postre); hablamos de México: su magia y su inseguridad, de los siempre entusiastas deseos de los extranjeros por conocerlo, de los barrios de la Ciudad de México que Bob describió con gran precisión, refrendando la lucidez de genio que había mostrado en los días previos; por supuesto, hablamos de McLuhan, desde las anécdotas personales hasta algunos de sus conceptos célebres, incluido el tétrade, con el que jugamos un rato aplicándolo a fenómenos como Lady Gaga, aprovechando la oportunidad de explicar el funcionamiento de la propuesta Mcluhaniana a la hija de Bruce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento de la noche, Janine Marchessault hizo notar que, según nuestra lengua materna, los ahí reunidos pronunciábamos el apellido McLuhan de diferentes maneras, subrayando que le gustaba la fuerza que le imprimíamos los hispanoparlantes.&lt;br /&gt;“Mac-Lujan”, expresó, marcando la /j/ con fuerza. Comenzó la ronda de pronunciaciones y de intentos por imitar a los demás. Al final, la mayoría coincidió con la apreciación de Janine y la atracción del /mac-lujan/ frente al contraído /mcluhn/ canadiense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche de miércoles se cerraban tres días de intensas reflexiones y al mismo tiempo iniciaban muchas cosas. De camino a la residencia donde me hospedaba, me puse a reflexionar sobre el camino que me había conducido a &lt;i&gt;McLuhan Galaxy&lt;/i&gt;. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A pesar de mi formación en Ciencias de la Comunicación, iniciada en 1994, tuvieron que pasar muchos años y muchos accidentes para que mi mente se ocupara de las ideas de Marshall McLuhan. El encuentro nació, curiosamente, desde la Pedagogía, y no en mi formación universitaria. A lo largo de la licenciatura el nombre del pensador canadiense surgió más de una vez, pero nunca profundizamos en él más allá de los lugares comunes, mismos que en la última década se han acrecentado en cantidad e intensidad. A veces pienso que McLuhan es de esos personajes a los que se les cita con exagerada frecuencia. Y se le cita sobre todo para afirmar que “adivinó el futuro”: internet, la globalización, las llamadas “redes sociales”. Se usan sus aforismos para describir una realidad que hoy es evidente y que hace tres décadas a muchos les sonaba a ciencia ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto es que McLuhan describió elementos de un mundo que no alcanzó a conocer en plenitud. Pero, ¿adivino? Al término de &lt;i&gt;McLuhan Galaxy&lt;/i&gt;, Carlos Scolari, anfitrión del evento, publicó en su blog Hipermediaciones una &lt;a href="http://hipermediaciones.com/2011/05/28/mcluhan-y-sus-fantasmas-o-contra-la-futurologia/"&gt;contundente reflexión contra la "futurología" o el "McLuhan Nostradamus"&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede sonar divertido y hasta a homenaje eso de calificar a alguien como profeta o adivino, pero resulta también un juego peligroso. Porque el adivino hace eso: adivina, sabe porque tiene un don o porque le ayuda la magia. Y sus dones no están al alcance del resto, los mortales comunes y corrientes. Por eso algunos preferimos pensar en McLuhan como un visionario que hizo mucho más que imaginar el futuro: leyendo el presente, construyó herramientas para que otros fuéramos capaces de hacer lo mismo que él. Claro: para igualarlo se requiere sensibilidad y talento. Pero no magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a los argumentos de muchos de sus detractores, en el pensamiento de McLuhan hay una lógica innegable, una manera de aproximarse a la realidad. Verlo como profeta nos ata las manos: uno solo puede acreditar sus aciertos o criticar sus yerros. En cambio, asumirlo como el visionario que supo registrar sus ideas y construir con ellas pautas para mantenernos vigentes en la lectura del presente, nos obliga a asumir la responsabilidad de recuperar sus ideas, ponerlas a prueba, reformularlas cuando nos parezca necesario. Nos lleva a la acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, a cien años del nacimiento de McLuhan, me emociona retomar e imprimir fuerza a mi Tesis Doctoral, en la que sus ideas juegan un papel clave. Espero pronto estar escribiendo aquí algo de eso. Mientras, celebro a mi manera y comparto mi texto&lt;a href="http://viewer.zmags.com/showmag.php?mid=tfsgdt#/page66/"&gt; “Educación y Lenguaje de las Pantallas”&lt;/a&gt;, con reflexiones detonadas por mi lectura de &lt;i&gt;Understanding Media&lt;/i&gt; hace un par de años y publicado hace unos meses en &lt;i&gt;Virtualis&lt;/i&gt;, revista electrónica del Tec de Monterrey dedicada a la Sociedad de la Información y del Conocimiento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Feliz centenario, Mac-Lujan!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5456810206726538403?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5456810206726538403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5456810206726538403&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5456810206726538403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5456810206726538403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/07/feliz-cumpleanos-mac-lujan.html' title='¡Feliz cumpleaños Mac-Lujan!'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8057612307587136158</id><published>2011-07-07T15:58:00.002-05:00</published><updated>2011-07-07T16:00:18.177-05:00</updated><title type='text'>Por Amaya Con Amaya Contra el Cáncer</title><content type='html'>Amaya sigue adelante. Hace unos meses empezó a generarse una cascada de apoyo para ella. Hoy, se busca que el apoyo vaya más lejos, para respaldar a madres jóvenes con cáncer. Folio 50075 en Iniciativa México. Durante julio, la manera de apoyar es respaldando y difundiendo la iniciativa en redes sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="560" height="349" src="http://www.youtube.com/embed/lFf360X8Axk" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8057612307587136158?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8057612307587136158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8057612307587136158&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8057612307587136158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8057612307587136158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/07/por-amaya-con-amaya-contra-el-cancer.html' title='Por Amaya Con Amaya Contra el Cáncer'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/lFf360X8Axk/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6759944579947307285</id><published>2011-07-05T23:23:00.000-05:00</published><updated>2011-07-05T23:27:14.763-05:00</updated><title type='text'>Explorando...</title><content type='html'>¿Me permites unas palabras desordenadas? ¿Un arrebato sin pies ni cabeza? Al menos eso podrá parecerle a algunos. Otros, quizá, se sentirán con los elementos suficientes para reunir las piezas y construirse una versión de lo que me trae hoy aquí. Unos cuantos quizá acierten en parte, pero sería difícil que alguien llegara a comprender del todo lo que yo mismo no tengo claro. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Puedo divagar unas líneas? Podría hacerlo en el Moleskine, cierto. Y es que estas palabras hoy no tienen un destinatario modelo. No esperan ser leídas y mucho menos contestadas por nadie, y menos por alguien en particular. Y, sin embargo, se resisten al anonimato eterno al que quedarían condenadas de ir a parar a una de las libretas que tengo en el buró. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Anonimato. He pensado tanto esta tarde en esa línea delgada que hoy separa nuestras vidas públicas de eso que llamamos todavía "intimidad". Algunos hemos apostado por convertir parte de nuestras vidas en material de dominio público. Vale, exagero un poco. Pero lo cierto es que quienes, como yo, hemos apostado por llevar parte de lo que somos a redes como ésta (y aquellas en las que termine apareciendo algún enlace para llegar hasta aquí), estamos con ello diluyendo esa sutil frontera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace casi cuatro años que mi vida (o al menos parte de ella) ha venido quedando registrada en lugares como éste.  Y en todos los casos, a la vista de cualquier curioso. (La excepción a ello es Facebook, donde por la naturaleza de la red he mantenido los filtros de privacidad en un mínimo necesario, que de cualquier modo no exenta de que uno quede relativamente expuesto a los ojos de decenas de "amigos" a los que no he visto en años o con los que apenas compartí una relación superficial.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esto no significa que en Twitter, Blogger y WordPress esté mi ser por completo, no es sencillo a partir de lo ahí expuesto reconstruir mis "generales" ni tener claridad absoluta de mi pasado. Pero hay algo que sí está a la vista de cualquiera. Creo que las ideas arrojadas a estas redes, incluso las exploraciones más crípticas, terminan desnudando quizá lo más íntimo que pueda tener un ser humano: el alma. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Claro que tal exposición es siempre relativa, pues muchas veces está sujeta a las interpretaciones del lector, quien, según conozca más o menos elementos de ciertas facetas de mi vida, podrá atar más o menos cabos que otros. Pero las piezas, me parece, están ahí, indiferentes ante el uso que quiera darles quien sea que decida recogerlas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿A qué voy con todo esto? No tengo idea. Sé que hoy, aquí, solo —como termino estando al final de cada día en este lugar que a veces siento tan lejos de todo—, siento la inmensa necesidad de un diálogo que me ayude a comprender. Y a falta de interlocutor, termino como siempre acudiendo al intercambio de ideas conmigo mismo, escribiendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy se me han acumulado las lecciones. Frases que uno escucha a lo largo de toda su vida, se arremolinan y vienen a decirme algo así como "te lo advertimos". A algunas les doy la razón, a veces con satisfacción, a veces con dolor. A otras, las sigo sometiendo a mis eternas dudas. Prefiero enviarlas al cajón de esas afirmaciones tentativas que uno está dispuesto a esperar toda la vida para ver si puede rebatirlas. Muchas de esas lecciones se relaciona con aquellas máximas que nos enseñan a desconfiar del otro: el ser humano no es digno de confianza, así que habría que dudar siempre de sus verdaderas intenciones, so pena de caer en la ingenuidad y ser víctima de la maldad del otro. Lecciones de los herederos de Hobbes que verán siempre al hombre como lobo del hombre. Pero cuando uno es "rousseauniano", se empeña en creer que el ser humano es bueno por naturaleza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No quiero sonar a profesor de moral. Lejos estoy de ser digno de decir qué es bueno y qué es malo, menos de juzgar la conducta de los demás. Contradicciones las tenemos todos. Pero hay conductas que hieren. Y hay heridas que nunca sanan. A mí, por razones que no estoy seguro de tener claras, me sucede en particular con las conductas que encierran deslealtad o traición. Me refiero a una cierta manera de mentir. Y entro a un terreno que puede llevar tratados explorar, pero me arriesgo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace unos meses vi la película &lt;i&gt;The Invention of Lying&lt;/i&gt;, que expone crudamente —y con extraordinario humor— de qué manera la mentira es esencial para la humanidad. La película no pretende ser una apología de la mentira: simplemente muestra las funciones que mentir puede cumplir en diferentes ámbitos. La mentira como nota distintiva del ser humano, frente a cualquier otra creatura sobre la tierra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y, sin embargo, hay de mentiras a mentiras. Y es aquí donde me cuesta trabajo seguir la argumentación, pues no consigo identificar los criterios que separarían a una mentira corriente de aquella que, por sus intenciones o por la forma en que se pronuncia sistemáticamente, conduce al desprecio por el otro. Intento ilustrar mi "argumento": la mentira de quien busca un beneficio personal a costa de un tercero; la mentira que lastima a quien entrega parte de sí en una relación; la mentira que alimenta ingenuamente una esperanza que se sabe infundada... En todos los casos, sé que existen ejemplos y contraejemplos. Pese a ello, creo que se entiende a qué tipo de mentira me refiero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongo que de alguna manera todos mentimos y quizá a diarios. Supongo que es parte de garantizar cierto mínimo de estabilidad en la convivencia. Pero no todos engañamos o traicionamos, o no al mismo nivel. ¿Es más tolerable un engaño que otro? No tengo idea. Pero, sin ánimo de caer en un falso ejemplo de moralidad, pienso que sí hay fronteras y que, sobre todo cuando se habla de relaciones con personas a las que queremos o por las que sentimos cierto afecto y respeto. En estos casos, me atrevo a decir que existe cierto consenso sobre la necesidad de que exista un nivel mínimo de honestidad y sinceridad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Conecto aunque sea indirectamente con el asunto de la vida pública que algunos exponemos en estos espacios. La dimensión pública de mi vida, me ha ayudado a valorar la honestidad como algo preciado, difícil de construir.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde que tengo memoria, me he conducido cuidando un imperativo moral muy claro: asumir responsabilidad plena de cuanta palabra pronuncie o escriba. En otras palabras: nunca decir no escribir nada que no esté dispuesto a sostener en cualquier contexto. Se trata, lo admito, de un imperativo complicado y, como tal, seguramente más de una vez lo he traicionado. Pero incluso en esos casos, me atrevo a decirlo, he terminado aceptando mis responsabilidades frente a quienes han sido afectados, directa o indirectamente, por mis palabras.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ingenuamente, vivo mi vida creyendo que ese imperativo es categórico y rige la vida de cuantos me rodean. Y muchas veces he tomado decisiones sin dudar de la palabra de los demás. ¿Por qué habría de dudar?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He dado muchas vueltas. Y quizá no he dicho nada, pero intento ayudarme a procesar cosas que han salido a flote en los últimos días y horas, mostrándome que quizá tienen razón quienes critican mi romántica ingenuidad y mi confianza &lt;i&gt;a priori &lt;/i&gt;en los demás. Y, a pesar de la dolorosa realidad, a pesar de contar con evidencia de la manera en que a mis espaldas y en mis narices se ha fraguado en contra de la verdad que se me enuncia, a pesar de contar con evidencia del modo en que a mis espaldas y en mis narices se han reído de mí y me han calificado de imbécil, de ciego, de acomplejado, de soberbio, de intolerante..., a pesar de contar con evidencia de cómo a mis espaldas y en mis narices se ha dicho &lt;i&gt;&lt;b&gt;x&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; cuando en el cara a cara se afirma &lt;b&gt;&lt;i&gt;y&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;... A pesar de todo, no puedo sino seguir creyendo, porque la vida desconfiando permanentemente del otro, me parece una vida indigna.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Duele. Sí. Duele que de un modo así uno tenga que sacudirse la cabeza y reconocer que regalar su confianza puede exigir un precio alto. No obstante, en mi propia naturaleza está, supongo, seguir apostando a poner esa confianza incondicional de entrada. Porque la confianza bajo condiciones nunca será confianza. O al menos eso he creído siempre. Y asumo que eso seguirá generándome costos. La diferencia hoy es que soy un poco más consciente de ello. Supongo que eso representa un avance.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy, probablemente en algún lugar alguien ríe y celebra que ha logrado lastimarnos. En nosotros, en las manos de cada uno, está la posibilidad de hacer de esa conciencia una oportunidad para sobreponerse y perdonar, evitando caer en las redes del rencor y el resentimiento. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todos —o casi todos—, en el discurso defendemos las leyes de la justicia —humana o divina—. Y todos —o casi todos—, ante ciertas injusticias dudamos de nuestras propias afirmaciones y estamos dispuestos a tramar el modo de apoderarnos de tal justicia y hacerla operar en nuestras manos, convirtiéndonos en amos y señores de la verdad. Hoy no quiero jugar ese papel. Quiero perdonar y pedir perdón. Pero descubro lo difícil que son ambas acciones cuando nuestro interlocutor no está en la misma disposición. Me dicen que no hace falta, que lo importante es sanarnos nosotros mismos. Pero vaya que duele sanar de ese modo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quizá venir aquí a divagar de este modo sea una manera de purificarme. Duele, pero me siento tranquilo. Hoy, sigo siendo capaz de mirar a los ojos a cualquiera y mantener mis palabras, asumir responsabilidad sobre ellas. Eso me permite caminar ligero. Me siento en paz. Eso no quita, por supuesto, que me gustaría recuperar los costos que se han generado en el camino. Pero no quiero atarme al pasado. Quiero mirar hacia adelante y vivir en plenitud mi presente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El tiempo, dicen, cura todo. Supongo que es cierto. En las manos del tiempo encomiendo las heridas de mi espíritu. Y en mi voluntad reafirmo mi compromiso con trabajar, como hasta hoy, por la congruencia y la integridad a las que todos de alguna manera aspiramos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6759944579947307285?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6759944579947307285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6759944579947307285&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6759944579947307285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6759944579947307285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/07/explorando.html' title='Explorando...'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2058675387577824147</id><published>2011-05-26T18:00:00.001-05:00</published><updated>2011-05-26T18:07:17.118-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>A favor de la indignación y contra la indiferencia</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;«Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, que tengáis vuestro motivos de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido. Pasas a formar parte de esa gran corriente de la historia, y la gran corriente debe seguir gracias a cada uno. Esa corriente tiende hacia mayor justicia, mayor libertad, pero no hacia esa libertad incontrolada del zorro en el gallinero.»&lt;div style="text-align: right;"&gt;Stéphane Hessel, &lt;i&gt;&lt;b&gt;¡Indignaos!&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No es casual que los manifestaciones en las plazas de España hayan encontrado en el adjetivo de "indignados" su común denominador. La indignación ha sido siempre el motor de la resistencia, como señala Hessel en su alegato en contra de la indiferencia, publicado originalmente en Francia hace apenas unos meses y que en castellano ha merecido al menos ya cinco impresiones desde su publicación inicial en febrero pasado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No voy a extenderme aquí todo lo que quisiera. Pero sí quiero retratar —consciente de toda mi subjetividad, derivada de la empatía que he sentido con los indignados en Barcelona— mi breve experiencia al recorrer el domingo 22 de mayo la acampada que lleva ya varios días en Plaça Catalunya. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es probable que la primera impresión al acercarse a la plaza sea de cierto rechazo ante la saturación de mantas y consignas colocadas por doquier; es posible que cierta sensación de suciedad o desorden 'contamine' la percepción inicial. Sin embargo, basta dar unos pasos, sumergirse en el espíritu de la denuncia, para sentirse identificado con más de una frase. Inicia así el camino hacia el reconocimiento de cuando menos una parte de uno mismo entre los manifestantes. Una vez iniciado ese proceso, no hay marcha atrás.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Aquesta és la plaça del poble!", reza una de las primeras consignas con las que me he topado. Y la historia de Plaça Catalunya lo corrobora. Sí: su explanada ha sido testigo de mucho más que las celebraciones de los triunfos del Barça. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Acostumbrado a las manifestaciones que suelen darse en México, una de las primeras cosas que me llama la atención es que nadie se ha apropiado del movimiento. "Lo han intentado algunos", me dice uno de los indignados, "pero no los han dejado. Esta lucha no es una sola lucha, son todas las luchas, y no es la de un grupo o persona. Ya se han reunido las agrupaciones socialistas y trosquistas de Barcelona para ver cómo beneficiarse de esto, pero no es posible, no los van a dejar. Algunos han intentado subir sus discursos, pero en cuanto la gente detecta eso, los callan, los abuchean. No dejan que nadie se apropie del movimiento o hable en nombre de todos con consignas particulares." Uno tiene la impresión de estar ante un tipo diferente de manifestación. El testimonio de uno de los que se han sumado a los jóvenes ayuda a corroborar esa idea: "Yo que estoy siempre en las &lt;i&gt;manis&lt;/i&gt;, veo que esto es otra cosa. Ha salido el pueblo. En las &lt;i&gt;manis&lt;/i&gt; somos siempre los mismos, aquí no, esto es distinto."&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La acampada se ha organizado en comisiones permanentes cuyos miembros son todos los que quieran cuando quieran. Nadie tiene monopolio de nada. Si uno quiere ser parte de algo se apunta y ya está. Los más involucrados son quienes terminan hacia la tarde organizando la Asamblea General que sesiona todas las noches. Durante la jornada, subcomisiones y comisiones sesionan democráticamente, formando círculos en diferentes áreas de la plaza. Se proponen contenidos, se debaten, se llevan registros. Se votan las propuestas y se llevan al siguiente nivel, hasta la Asamblea General. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recorro algunas de las sesiones y encuentro constantes. La mayoría de los participantes son jóvenes, pero hay también personas mayores que emocionados piden la palabra para decir lo que siempre quisieron decir y para lo que nadie les había prestado oídos en mucho tiempo. Algunos de los mayores dicen lo que tienen que decir y se marchan sonriendo, con una peculiar satisfacción en el rostro, como diciendo "he puesto mi parte" o agradeciendo la posibilidad de que los jóvenes les escuchen realmente. Otros se quedan durante las sesiones completas. Algunos más van de paso y, tras observar la dinámica de los indignados, se acercan a ellos para felicitarlos, para animarlos a seguir, para manifestarles una suerte de solidaridad y respaldo que en todo momento es acogida con entusiasmo multiplicador por los manifestantes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En una de las comisiones no me han dejado hacer una foto. Una señora se me ha acercado respetuosamente: "Los chicos han pedido que no se tomen fotos en la sesión, temen que las fotos se usen después para identificarlos y tomar medidas de represión en su contra", explica para justificar la restricción que carece de sentido. De igual modo acepto su petición y una señora a mi lado es quien reacciona alegando a la primera que debería haber libertad de hacer esas fotos: "Si no están haciendo nada malo, ¿qué temen? Nadie los va a reprimir." La primera trata de insistir en su argumento sin éxito. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Decido ir a otra sesión y la segunda mujer me acompaña durante unos metros: "Esta gente no tiene trabajo porque no quiere. Deberían estar estudiando, además. Ahora son los exámenes y aquí están. Han acondicionado un lugar para estudiar y solo había tres chicos". Tiene razón, al menos en parte. Pero estos chicos no reclaman trabajo a secas. Es otra cosa. Les indigna un sistema injusto que les ofrece trabajo a cambio de valores que ellos —o al menos algunos, con quienes me identifico plenamente— consideran superiores. ¿Estudiar? La argumentación de la mayoría de ellos en las comisiones y asambleas demuestra que estudian bastante. No sé si sea en la universidad o dónde, pero estos chicos leen y piensan, discuten, debaten, proponen. En la comisión de economía se ha debatido con seriedad sobre la filosofía del decrecimiento, mientras en educación me ha tocado escuchar —además de todo el romanticismo propio de los educadores— propuestas concretas con miras a garantizar una revisión de la orientación de la currícula y una mínima continuidad en los programas del sector.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cierto, también hay otros que han querido hacer de la acampada una fiesta. "La Revolución no es Botellón", dice una manta en la parte centra de la plaza. Otros carteles son más claros: "Esto no es un puto botellón". Pese a ello, los &lt;i&gt;paquis&lt;/i&gt; se pasean entrada la tarde con su inconfundible pregón de "Cerveza, Beer... Cerveza, Beer...". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Algunas pinceladas más de la jornada. Espacios para que los niños jueguen y hagan manualidades. "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar", reza una manta gigantesca de cara al Corte Inglés. Presentaciones culturales para todas las edades. "Democracia Real, Ya" se lee en varios carteles. La impecable organización de los voluntarios en el área de cocina. "Yes, we camp", es el lema que han ido adoptando con miras a dar proyección global al movimiento. Alrededor de las fuentes se ha empezado a trabajar con el pasto y se ha cercado ya un huerto. "La vida la marcan las oportunidades, y ésta es una." El micrófono en la plaza centra está siempre abierto; quien tiene algo que decir va y lo dice. "El conocimiento nos hace responsables." Una pequeña zona de biblioteca ha ido creciendo durante la jornada; ya se van catalogando los libros donados. Llega gente a donar también alimentos. Una camioneta trae equipos diversos: impresoras, escritorios... un refrigerador que es aplaudido a su paso. La comisión de difusión tiene, además de los portales en internet, estaciones de radio transmitiendo en la red y en tres frecuencias de radio libre. La logística es casi impecable. Más importante aún, es una logística espontánea, surgida de las necesidades y la indignación. Esa logística ha ido improvisando el equipo para las asambleas generales. Se mezclan altavoces, consolas, micrófonos. No hay equipos profesionales. Con lo que se tiene a la mano se logra improvisar algo suficientemente digno para que la asamblea se lleve a cabo cada noche con éxito. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A las nueve de la noche en punto, la cacerolada. Veinte minutos de cacerolas, botes, llaves, aplausos. Después, la gente se empieza a sentar para la Asamblea General. Han trazado con cinta pasillos de emergencia que van dejando libres para el tránsito de las personas. Se presentan las propuestas. Se definen siguientes pasos. Se decide que la acampada se prolonga indefinidamente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El movimiento crecerá, sin duda. Me cuesta trabajo saber en qué dirección. He escuchado muchas lecturas e interpretaciones. Muchas tiene lógica, pero admito que pocas me convencen. Los ejercicios de democracia real que se viven hoy en las plazas son una lección para el mundo. ¿Cuánto tiempo más podrán mantenerse con ese carácter? Ya surgen las primeras complicaciones logísticas y, de ellas, derivan poco a poco dificultades ideológicas. Parece que en algún momento harán falta liderazgos formales. Si llega a ser ese el caso, el movimiento enfrentará serias dificultades. Hay quien sugiere que los indignados lograrán mantener su democracia de consensos sin necesidad de cabezas visibles. Cuando una lucha es por todas las luchas, el riesgo está en lo que de incompatible pudiera haber entre algunas de ellas. Son todas las luchas, pero debe haber un factor común. ¿La indignación? Sí, pero la indignación concreta ante algo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo también estoy indignado. Y como la gente que hoy acampa en diferentes plazas de España, encuentro el origen de mi indignación en un modelo perverso que, basado en el consumo y el crecimiento económico como valores supremos, ha dejado de lado la vida misma. No estoy seguro de cuál sea la mejor solución, pero coincido por completo con Hessel cuando afirma que la peor actitud es la indiferencia, pues solo de la indignación puede surgir el compromiso auténtico. Por ahí empiezan las cosas, pues, por indignarse.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Nota&lt;/b&gt;. En este &lt;a href="http://www.facebook.com/media/set/?set=a.10150192739953432.311418.720373431&amp;amp;l=18732c9b58"&gt;álbum público en mi perfil de Facebook&lt;/a&gt; puedes encontrar algunas imágenes de mi recorrido por la acampada el 22 de mayo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2058675387577824147?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2058675387577824147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2058675387577824147&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2058675387577824147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2058675387577824147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/05/favor-de-la-indignacion-y-contra-la.html' title='A favor de la indignación y contra la indiferencia'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8890433572782654491</id><published>2011-05-22T17:04:00.003-05:00</published><updated>2011-05-22T18:00:37.846-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>¿A qué vine a Barcelona?</title><content type='html'>&lt;div&gt;Marshall McLuhan fue un visionario investigador que, entre muchas ideas, acuñó la idea de los medios como extensiones del ser humano. A él debemos también una anticipada lectura de lo que hoy es nuestra aldea global, además de un gran número de aforismos que han alcanzado el título de "clásicos" entre los estudiosos de la comunicación, como aquel de "El medio es el mensaje". Dos de sus obras clave son &lt;i&gt;The Guntenberg Galaxy&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Understanding Media&lt;/i&gt;, publicados originalmente en 1962 y 1964, respectivamente. En unas horas inicia en Barcelona la conferencia internacional&lt;a href="http://www.mcluhangalaxy.net/"&gt; McLuhan Galaxy 2011 — Understanding Media, Today&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;McLuhan es uno de los pensadores clave en mi propuesta para la tesis doctoral. De ahí mi entusiasmo por asistir a este evento durante los próximos tres días. La ocasión sirve también para ver en persona a mi directora de Tesis y comentar con ella algo sobre mis primeros pasos en el proyecto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mi estancia ha coincidido además con la acampada de "indignados" en Pl. Catalunya. Estuve este domingo ahí prácticamente toda la jornada. Muchas imágenes y, sobre todo, muchas ideas para poner aquí, sobre mi humilde mesa digital. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ambos temas (McLuhan y la #acampadabcn) tienen conexiones importantes. Sobre ambas cosas estaré comentando aquí y en &lt;a href="http://twitter.com/#!/ErnestoPC"&gt;Twitter&lt;/a&gt; en los siguientes días.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8890433572782654491?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8890433572782654491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8890433572782654491&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8890433572782654491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8890433572782654491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/05/que-vine-barcelona.html' title='¿A qué vine a Barcelona?'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4039183936843770405</id><published>2011-05-15T11:37:00.002-05:00</published><updated>2011-05-19T13:12:03.399-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>León no merece este Teatro</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333399;"&gt;[&lt;b&gt;Nota&lt;/b&gt;. He leído con calma lo que escribí y admito que puede molestar cierta pose elitista en mi texto. Es posible que alguien encuentre en mis palabras, además de una postura sibarita, un desprecio por la gente de esta ciudad en la que hoy paso los más de mis días. Admito que hay en mis afirmaciones ciertas generalizaciones que bien admiten excepciones. Mi única intención es dar salida a una inquietud personal que, seguramente, bien puede rebatirse o ponerse en duda.]&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Triste, dolorosamente, anoche volví a pensarlo: esta ciudad no se merece su Teatro del Bicentenario. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasé prácticamente todo el sábado en el Forum Cultural Guanajuato, en León. Un espacio que siempre me ha parecido pertenece a otra dimensión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En la mañana llegué al Auditorio Mateo Herrera para la transmisión de La Valquiria, cerrando la temporada 2010-2011 de el Met en vivo y HD. Un detalle técnico en la complicada máquina sobre la que se construye la nueva producción del Ciclo del Anillo dirigida por Robert lapage para el Met de NY, provocó el retraso de la función, que inició poco antes del medio día. Cinco horas y veinte minutos en los que la obra de Wagner me condujo por todos los rincones del alma. Debora Voigt, Eva-Maria Wesbroek, Stephanie Blythe, Jonas Kaufmann, Hans-Peter Köing y Bryn Terfel, bajo la conducción del maestro James Levine, imprimieron a la partitura de Wagner la fuerza necesaria con una dosis de realidad y emotividad que solo los grandes consiguen. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;Fue mi primera vez en el Mateo Herrera, y quedé gratamente complacido. Sus terrazas y salas tipo &lt;i&gt;lounge&lt;/i&gt; resultan cómodas alternativas para los intermedios, que pueden completarse con vino y bocadillos que ofrece la cafetería. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el público de una sala para 260 personas, menos de un centenar —varios de ellos extranjeros— disfrutaba la transmisión. Así es: en una ciudad con casi un millón y medio de habitantes y cuya zona metropolitana disputa con Toluca la quinta posición entre las más grandes del país, menos de cien personas decidieron esa mañana ir a la ópera. Mi sorpresa se acentuó, quizá, al estar acostumbrado a las abarrotadas transmisiones que esta misma temporada presencié en el Auditorio Nacional. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero mi sorpresa —mi tristeza— aumentó en la noche, al asistir al Teatro del Bicentenario a un concierto de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, cuyo programa incluyó la Suite Orquestal de "El Cid" de Massenet, selecciones de "Carmen" de Bizet y las "Danzas Sinfónicas" de "West Side Story" de Bernstein. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace un par de meses tuve oportunidad de asistir a un concierto con la Orquesta Filarmónica de Jalisco en el mismo recinto, entonces casi recién inaugurado. Me sorprendió entonces el casi lleno total. En cambio, anoche estaban ocupadas quizá la mitad de las 1,500 butacas del que ha sido presumido por el Estado como "el mejor teatro del País en 100 años". Recordé entonces que los leoneses tienden a abarrotar todo lo que es nuevo... claro, mientras es nuevo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La OSUG ofreció una destacada interpretación de Massenet, mientras la batuta de Eduardo Álvarez, director huésped, alternaba entre dirigir a los músicos y contener los aplausos de parte del público que insistía en celebrar cada movimiento. Apareció después la soprano mexicana Violeta Dávalos para ofrecer un aria de "El Cid" y, tras un interludio de "Carmen", dos de las piezas más representativas de esta ópera de Bizet: la Seguidilla "Préz de ramparts de Séville..." y la Habanera "L'amour est un oiseau rebelle...". &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dávalos, Álvarez y los músicos de la OSUG lograron cautivar a pesar de los teléfonos celulares —que no solo sonaban, sino que ¡eran contestados! durante la función—, aunque la acústica del teatro no fuera suficiente para lidiar con los espectadores que encontraban cualquier momento propicio para comentar el programa, sus impresiones o cualquier otra inquietud que al instante atravesara su mente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras el intermedio vino el momento que yo más ansiaba: las "Danzas Sinfónicas" que Leonard Bernstein estructuró a partir de los principales temas de su tragedia "West Side Story". La interpretación de la OSUG fue intensa y emotiva, destacando su sección de vientos —maderas y metales— y sus percusiones. En una variación a la presentación tradicional de las Danzas, Violeta Dávalos se incorporó en el adagio "Somewhere" para interpretar una versión vocal de la pieza. En general, la OSUG consiguió provocar todas las emociones que transitan a lo largo de la partitura de Bernstein. El movimiento final me atrapó ya con las lágrimas. El aplauso general me hace pensar que no fui el único emocionado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Admito que, más allá de lamentar la falta de audiencia, por momentos me molestó mucho el ruido que hacía el público y el cinismo con el que alargaba sus conversaciones a pesar de los gestos de incomodidad que manifestábamos algunos. Quizá con cierta de soberbia, pero no sin convicción, llegó un momento en que recordé que nadie da lo que no tiene. ¿Por qué sorprenderme de las butacas vacías o de los celulares a media función, si estoy en la misma ciudad donde hace una semana, tras días de largas filas para conseguir entradas, la afición abarrotó su estadio de fútbol para terminar dando una de las más lamentables muestras de incivilidad deportiva? Para eso sí estamos buenos. O para invertir millones en la construcción y remodelación de un nuevo palenque que bien remite a una suerte de circo romano del siglo XXI. Ni el futbol ni el palenque tienen nada en sí mismos que los hagan denostables, pero no solo de futbol y palenque vive el hombre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Esta ciudad no merece este Teatro", volví a pensar mientras caminaba por la explanada del Forum al salir del concierto. "O quizá sí, quizá lo necesita justamente para que algún día los leoneses vean más allá del estadio y del palenque". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4039183936843770405?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4039183936843770405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4039183936843770405&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4039183936843770405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4039183936843770405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/05/leon-no-merece-este-teatro.html' title='León no merece este Teatro'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5374805131941325581</id><published>2011-05-10T21:30:00.001-05:00</published><updated>2011-05-10T21:43:40.073-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interrogantes'/><title type='text'>¿A qué estamos jugando?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer León Karuze soltó en Twitter un par de preguntas que pronto se instalaron en mi cabeza y la pusieron a dar vueltas. La pregunta de León derivaba a su vez de una &lt;a href="http://www.animalpolitico.com/2011/05/hijo-%C2%BFjugamos-a-los-ejecutados/"&gt;nota publicada por Animal Político&lt;/a&gt; en la que se relataba el modo en que una familia capitalina jugaba en el parque a “los ejecutados”. A partir de ahí, León &lt;a href="http://twitter.com/#!/Leon_Krauze/status/67763100585181185"&gt;preguntó a sus seguidores en Twitter si la violencia había formado parte de sus juegos de infancia&lt;/a&gt;. El tema también fue parte de su&lt;a href="http://twitter.com/#!/Leon_Krauze/status/67768813176893440"&gt; pregunta del día en Hora 21 de Foro TV&lt;/a&gt;, indagando si uno observa cambios en los juegos de los niños en el contexto que hoy vivimos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tema me rondó tanto que sentí la necesidad de volcar algunas ideas por escrito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primero, una reflexión lingüística. Toda lengua tiene sus límites al momento de intentar abarcar la realidad. Algunos idiomas resultan a veces más adecuados que otros para referirse a ciertas ideas. Del mismo modo, ciertas cuestiones resultan con frecuencia más allá de las fronteras de cualquier código lingüístico, obligándonos a esfuerzos a veces francamente inútiles para lograr producir una mínima imagen común de ellas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al hablar del juego, la lengua española, como otros idiomas sin duda, encuentra una de esas peculiares limitantes. La acción de &lt;i&gt;jugar&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;juego&lt;/i&gt; como hecho son dos realidades que muchas veces coinciden en una misma definición, pero no necesariamente. No siempre jugar significa participar en un juego, pero las palabras para ambas ideas tienen la misma raíz.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En inglés no sucede lo mismo: la acción de jugar (&lt;i&gt;to play&lt;/i&gt;) se distingue lingüísticamente del juego en el que se participa (&lt;i&gt;a game&lt;/i&gt;). Esta distinción tiene pocas implicaciones en el caso específico que me ocupa, pero me ayuda a introducir una variante importante que existe en el término anglosajón &lt;i&gt;play&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En castellano, si bien la Real Academia Española de la Lengua admite una amplia cantidad de &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&amp;amp;TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=jugar"&gt;acepciones para el verbo &lt;/a&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&amp;amp;TIPO_BUS=3&amp;amp;LEMA=jugar"&gt;jugar&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, su uso tiende a centrarse en la connotación lúdica o en otras cercanas a ésta. En la lengua inglesa, el verbo &lt;i&gt;to play&lt;/i&gt; tiene, además de la connotación ligada al juego, &lt;a href="http://www.merriam-webster.com/dictionary/play"&gt;acepciones ligadas estrechamente al ámbito de la acción y la representación&lt;/a&gt;, en particular a la representación teatral. &lt;i&gt;Play&lt;/i&gt;, como sustantivo, refiere, entre otras cosas, al texto y a la representación teatral.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es este sentido de la palabra el que me interesa para de examinar el papel del juego.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jugar es, en buena medida, &lt;i&gt;representar una parte de la realidad&lt;/i&gt;. El juego es representación simbólica de un fragmento del mundo. Cuando juega, el niño interpreta un personaje, asume un rol al amparo de ciertas reglas que ordenan y dan sentido a su representación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El juego implica en lo general un mínimo de reglas, incluso cuando una de éstas puede ser la negación de las mismas. Al jugar, suponemos una serie de condiciones que dan significado a las acciones de quienes participan en el juego. Algunos juegos son explícitamente simbólicos: cuando jugamos a “la escuelita”, a “policías y ladrones”, con muñecas, estamos representando ciertos roles y relaciones que recrean y transforman la realidad. Lo anterior es válido en prácticamente cualquier variante del juego: un encuentro deportivo, un juego de mesa, un video-juego, una ronda infantil.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A través del juego el niño —y la persona en general— desarrolla diversas dimensiones de su humanidad. La complejidad del juego está ligada con la inteligencia, la motricidad, la sociabilidad, la afectividad… Entre las muchas implicaciones y consecuencia del carácter simbólico del juego, tres me parecen altamente significativas al momento de reflexionar sobre los juegos de nuestros niños en el contexto que hoy vivimos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primero. Como representación de la realidad, el juego se enraíza en la cultura. Nuestros juegos viven una relación dialéctica con la realidad, son causa y consecuencia se la realidad en donde se desarrollan. Bajo esa premisa, considero estéril discutir bajo un limitado esquema de causa y efecto si la violencia del medio (y la violencia “pre-cargada” en ciertos juegos) hace violentos a los niños. El juego del niño nace y se produce en y con la comunidad a la que pertenece, y este hecho influirá necesariamente en las características del juego mismo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Segundo. Durante siglos se ha debatido la naturaleza de la violencia en el ser humano. Ridículo de mi parte sería pretender resolver esa cuestión en unas cuantas líneas. Natural o cultural, la violencia existe y el juego ha sido históricamente una vía de expresión de la misma. Desde que en sus reglas aparece la idea de triunfo de unos y derrota de otros, la lucha se vuelve elemento constitutivo de no pocos juegos. En este sentido, el juego puede ser señalado como una vía cultural y socialmente legítima para canalizar nuestra violencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tercero. El carácter simbólico y representacional del juego nos permite que éste se convierta en un terreno para poner a prueba ciertas conductas, ideas y valores. El territorio del juego es fértil para experimentar las diferentes dimensiones de la condición humana en circunstancias relativamente controladas. Por supuesto, esta experimentación tienen sus límites, de modo que extender el experimento fuera de ellos puede tener consecuencias terribles, de ahí la relevancia de las reglas que ayudan a delimitar y separar el juego de la “realidad”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Concluyendo, al menos provisionalmente: a la luz de estas reflexiones, me parece que el juego como representación puede considerarse, en términos generales, un espacio adecuado y legítimo para la construcción del futuro. De ahí que minimizar o soslayar el papel cultural del juego sería lamentable, mientras que asumir conciencia de sus posibilidades, nos ayudaría sin duda a construir un mundo más humano.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5374805131941325581?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5374805131941325581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5374805131941325581&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5374805131941325581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5374805131941325581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/05/que-estamos-jugando.html' title='¿A qué estamos jugando?'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-9150795394433963579</id><published>2011-05-10T20:00:00.000-05:00</published><updated>2011-05-10T20:09:29.276-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>El error el discurso de la Marcha Nacional</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tres breves apuntes previos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno. El título de este texto, lo admito, pretende provocar. De ninguna manera me considero juez válido para calificar lo que es correcto y lo que no en el discurso de nadie. Me valgo de esta provocación para presentar mi opinión sobre algo que —desde mi entera subjetividad— no comparto con el discurso del movimiento encabezado por Javier Sicilia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos. Pese a mi divergencia con el poeta en una de las premisas que encuentro en su llamado, comparto ampliamente su sentir —y buena parte de su pensar— con respecto a la realidad que hoy vive nuestro País. Tener una diferencia no significa que descalifique o mucho menos que me oponga a la necesidad de honrar a nuestros muertos y, sobre todo, actuar a favor de nuestros vivos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tres. Si algo ha vuelto a poner en evidencia la Marcha Nacional encabezada por Sicilia la semana pasada, es la dolorosa fragmentación de nuestra sociedad, el triste maniqueísmo con el que seguimos reaccionando ante las opiniones que difieren de las propias. Asumo, no sin lamentarlo, que esas divisiones harán que mi opinión sea descalificada &lt;i&gt;a priori&lt;/i&gt; por muchos y rebatida —espero al menos con cierta racionalidad— por algunos. Es mi deseo que, de haber alguna respuesta, entre en ese terreno cada vez más olvidado donde gobiernan la argumentación y el diálogo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entrando, pues, en materia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Diré primero que no estuve en la marcha. Desde que supe de los preparativos me pareció loable, pero nunca tuve intención de asistir. Admito que con el paso de los días —sobre todo una vez iniciada la caminata en Morelos, ciertas declaraciones de Javier Sicilia y el posterior entusiasmo de muchos a través de Twitter— estuve tentado a incorporarme al menos en algún tramo. Sin embargo, fueros las mismas reacciones desde Twitter las que terminaron haciendo que desistiera y, por el contrario, prefiriera dejar de estar pendiente del avance del movimiento y su conclusión final en el Zócalo capitalino.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El “movimiento ciudadano” de Javier Sicilia pronto desató en las redes sociales digitales un agitado debate entre los &lt;i&gt;pros&lt;/i&gt; y los &lt;i&gt;contras&lt;/i&gt; de la marcha. En ambos lados encontré argumentos razonables, expuestos con también razonable actitud, pero pronto fue evidente que esos razonables eran los menos. Las descalificaciones reduccionistas, los maniqueísmos y los insultos, pronto dominaron mi línea de tiempo virtual. Cuando los argumentos mesurados empezaron a ser respondidos sistemáticamente sin mayores razones e incluso con violencia, me pareció evidente que más me convenía desconectarme. Y eso hice.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al día siguiente leí y escuché los discursos pronunciados en la Plaza de la Constitución. Simpaticé con algunos planteamientos y disentí con otros. De cualquier modo, en términos generales, al promediar las crónicas emocionadas de muchos participantes con los discursos de los organizadores, mi balance fue positivo. No obstante, algo me incomodó. No fue una afirmación concreta, sino de algo más genérico detrás de la manifestación. Algo casi abstracto, me atrevería a decir. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Intentaré explicar ese algo en las siguientes líneas, partiendo de una convicción personal que asumo como premisa en mi argumentación: considero que cada persona percibe y construye la realidad desde su propia experiencia. Esto implica que no me atreva a afirmar que las cosas son de tal o cual modo, y menos ante una realidad tan compleja como el fenómeno de la aborrecible inseguridad que padece hoy este País.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde ese supuesto, me parece muy atrevido que un movimiento, por más que tenga un origen ciudadano, se pronuncie en nombre de &lt;i&gt;la&lt;/i&gt; ciudadanía, como si ésta fuese una entidad concreta, con un rostro y una visión uniforme de la realidad. Hablar en nombre de &lt;i&gt;la&lt;/i&gt; ciudadanía suena bien, pero no es poca cosa. El discurso de Sicilia tiene, no lo dudo, mucho de verdad. Al menos de &lt;i&gt;una cierta&lt;/i&gt; verdad. Sin embargo, asumirlo como &lt;i&gt;el&lt;/i&gt; llamado de &lt;i&gt;la&lt;/i&gt; ciudadanía implica dejar fuera de ese conjunto a todo aquel que no se identifica con su contenido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas ideas en el discurso promovido por la Marcha Nacional son suficientemente abiertas y plurales como para que cualquier buen ciudadano pueda identificarse con ellas. Sin embargo, esa misma amplitud imprime al discurso un carácter de ambigüedad que permite a cualquiera incorporar adjetivos (y sustantivos y verbos) derivados de visiones concretas y específicas (y subjetivas) de la realidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nada de malo habría en que todos los sectores de nuestra sociedad pudieran agregar al discurso de Sicilia sus propias visiones… siempre y cuando todas esas visiones pudieran coexistir en armonía. Sicilia, me parece, ha sido cuidadoso en términos generales al definir los alcances de su propuesta, pero ese mismo cuidado ha abierto la puerta para que muchos se cuelguen de su movimiento y busquen naturalmente réditos para satisfacer determinados intereses personales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;[En este sentido, una excepción en los planteamientos de Sicilia, desde mi punto de vista, fue la inesperada —al menos para algunos— solicitud de remoción del Secretario de Seguridad Pública. A diferencia de otros planteamientos que bien podían dirigirse a toda la clase política del país, en ese caso Sicilia hizo un señalamiento que, al identificar un nombre, alimenta la rentabilidad política para ciertos sectores o grupos políticos específicos.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al final, creo que son muchos los bonos que la Marcha Nacional suma a favor de la sociedad civil. Pero son también muchos los riesgos. Apunto dos, que de alguna manera ya han quedado sugeridos líneas arriba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno, el lucro que ciertos actores políticos buscarán hacer a partir del discurso del domingo. Tengo la impresión de que más de uno de los destinatarios del mensaje de Sicilia, se colgará de sus palabras para enarbolar la bandera de la “ciudadanía”. Y Sicilia y los suyos se verán obligados a desmentir o desmontar de su tren a alguno que otro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El segundo riesgo, mucho más delicado —me parece—, es la manera en que se procesa un discurso como el de la Marcha Nacional en una sociedad cuyo tejido social se ha descompuesto a través de los años y tiende cada vez más a la fragmentación. Para los defensores radicales del discurso de Sicilia, quien lo cuestione puede ser identificado como un &lt;i&gt;mal&lt;/i&gt; ciudadano; concordar con alguna pieza —por mínima que sea— de la “estrategia del Presidente”, lo convierte a uno en traidor, en vendido, en poco inteligente. ¿Así de simple? Insistir en que existe una “voz de la ciudadanía”, entendida como un discurso uniforme o un llamado surgido del consenso absoluto de los mexicanos, me parece no solo ingenuo, sino peligroso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Javier Sicilia lo ha dicho más de una vez, y en ello concuerdo con él por completo: es urgente reconstruir el tejido social en nuestro País. La alternativa de la descalificación sistemática abona poco en ese camino. En mi perspectiva, el diálogo razonable es la única alternativa viable.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-9150795394433963579?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/9150795394433963579/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=9150795394433963579&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/9150795394433963579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/9150795394433963579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/05/el-error-el-discurso-de-la-marcha.html' title='El error el discurso de la Marcha Nacional'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-578398948027104658</id><published>2011-04-30T12:40:00.003-05:00</published><updated>2011-04-30T13:25:33.576-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias'/><title type='text'>Hasta siempre, tocayo</title><content type='html'>Dicen que la primera página de un libro es pieza clave para que el lector decida el tipo de relación con lo que vendrá después. Sabato debía tenerlo tan claro que no se arriesgaba a que el lector acabara la primera página: bastaba el primer párrafo, a veces la primera frase, para saber que el texto que uno tenía entre manos valdría la pena.&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;«Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona.»&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;Así inicia el relato de &lt;i&gt;El túnel&lt;/i&gt;, novela que mostró al mundo la genialidad de su pluma cuando el siglo XX casi completaba su primera mitad. No puedo ser objetivo al referirme a esta obra: quienes mejor me conocen saben bien que es mi novela de cabecera y que de cuando en cuando vuelvo a ella para recordarme el significado de vivir atravesando mi propio túnel. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es de sobra conocido el reconocimiento público de Albert Camus a esa primer novela de Sabato. No es gratuito que el autor de &lt;i&gt;El extranjero&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;La peste&lt;/i&gt; reconociera de inmediato el angustioso existencialismo contenido en el relato del argentino. En la novela y en el ensayo, Sabato supo explorar la condición humana como pocos: con claridad, profundidad, contundencia y belleza.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;blockquote&gt;«Las primeras investigaciones revelaron que el antiguo Mirador que servía de dormitorio a Alejandra fue cerrado con llave desde dentro por la propia Alejandra. Luego (aunque, lógicamente, no se puede precisar el lapso transcurrido) mató a su padre de cuatro balazos con una pistola calibre 32. Finalmente, echó nafta y prendió fuego.»&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así inicia&lt;i&gt; Sobre héroes y tumbas&lt;/i&gt;, una novela que en muchos aspectos no podría ser más distinta a &lt;i&gt;El túnel &lt;/i&gt;y, sin embargo, refleja las mismas inquietudes universales ligadas a la existencia del hombre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El pesimismo que algunos descubren en su narrativa, suele compensarse con el optimismo de muchos de sus ensayos. Como evidencia de ello, baste citar el bellísimo párrafo que abre &lt;i&gt;La resistencia&lt;/i&gt;, publicado en 2000:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;«Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Éste es uno de esos días.»&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;Líneas más adelante escribe una de las frases más sencillas y poderosas que he leído jamás:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;«Nos pido ese coraje que nos sitúa en la verdadera dimensión del hombre.»&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;Suelo usar esas primeras páginas de &lt;i&gt;La resistencia&lt;/i&gt; en mis clases, igual con chicos de secundaria o bachillerato como con estudiantes de maestría. El llamado de esas palabras me resulta siempre tan urgente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El 19 de septiembre de 2008 publiqué en mi primer blog un texto titulado&lt;a href="http://ernestoenbarcelona.blogspot.com/2008/09/valenta-y-resistencia.html"&gt; "Valentía y Resistencia"&lt;/a&gt;. Hoy lo releo y trato de buscarle nuevo sentido en medio del dolor que sigue —en muchos modos con más fuerza— aquejando a mi País. [Y mientras recupero la urgencia de esa capacidad para resistir y crear encuentro la nota que entonces dejó &lt;a href="http://www.blogger.com/profile/08081699742407737199"&gt;Jake&lt;/a&gt; en mi entrada, relatando el envidiable mensaje mecanografiado que recibió de Sabato ante la declaración de "amor intelectual" que ella le había enviado previamente.]&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otro ejemplo de la urgencia de ese llamado contenido en &lt;i&gt;La resistencia&lt;/i&gt;: el 24 de junio de 2009, cuando Sabato cumplía 98 años, tomé un fragmento de su ensayo como núcleo de mi &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/06/vocacion.html"&gt;mensaje de graduación &lt;/a&gt;a la generación que terminaba la preparatoria en el colegio donde trabajaba entonces. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;«Cada hora del hombre es un lugar vivo de nuestra existencia que ocurre una sola vez, irremplazable para siempre. Aquí reside la tensión de la vida, su grandeza, la posibilidad de que la inasible fugacidad del tiempo se colme de instantes absolutos...»&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;En una de esas horas de esta madrugada murió Sabato a los 99 años. Hacía unos cuantos que esa muerte se volvía cada vez más impostergable y él lo sabía. Se reconocía decepcionado del mundo que le rodeaba y en su hogar, en Santos Lugares, se dedicaba a pintar. Santos Lugares. No se me ocurre mejor nombre de un lugar para morir. Poco debe sorprender una muerte a los 99 años. Y aún así, la muerte aunque no sorprenda siempre duele. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tocayo, se te echará de menos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-578398948027104658?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/578398948027104658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=578398948027104658&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/578398948027104658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/578398948027104658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/04/hasta-siempre-tocayo.html' title='Hasta siempre, tocayo'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6265599559635103001</id><published>2011-04-16T09:09:00.002-05:00</published><updated>2011-04-16T09:26:37.887-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opera'/><title type='text'>Ópera en pantalla grande (II)</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;La temporada perdida&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;i&gt;Tosca&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Aída&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Turandot&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Carmen&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Hamlet&lt;/i&gt; fueron las producciones del Met que, pese a contar con entradas pagadas, me perdí durante las transmisiones de la temporada 2009-2010, como consecuencia de mi traslado al Bajío. Algunas porque tenía que impartir clase en Salamanca, otras porque tenía que atender como alumno a mi Diplomado en Filosofía para Niños. Repartí los boletos a gente cercana que sabía podría disfrutar de las transmisiones y me conformé con sus reseñas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Llegó entonces el anuncio de la temporada 2010-2011 y el calendario para las emisiones en HD. Para el primer semestre mis clases sabatinas impedían nuevamente cualquier intento, pero mi firme decisión de descansar de las aulas los fines de semana durante un semestre me permitían aventurarme a comprar boletos para algo entre enero y abril. Y así lo hice, comprando para las tres producciones que tenía certeza podría atender con relativa seguridad, lo cual afortunadamente se logró sin contratiempos. Aquí, las micro-reseñas de estas tres experiencias con un bonus: una referencia a la transmisión 3D de &lt;i&gt;Carmen&lt;/i&gt; producida por la Royal Opera House de Londres.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El hallazgo de Gluck&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Sí. Quizá confesarlo evidencie lo realmente lejos que estoy de ser un experto, pero debo admitir que hasta hace unos meses ignoraba la genialidad de Gluck y su cercanía con músicos cuyas partituras admiro inmensamente. El atractivo para asistir a la trasmisión de&lt;i&gt; Iphigénie en Tauride&lt;/i&gt; era el cartel encabezado por Susan Graham acompañada de Plácido Domingo. La experiencia fue casi mística, tanto por la fascinante música como por las portentosas interpretaciones de Graham y Domingo —quienes, según nos advertían al inicio de la función, atravesaban sendos resfriados ese medio día—. Un apunte sobre el tenor español: no imaginé que pudiese resultar tan convincente la interpretación que un septagenario en el papel de un personaje con la juventud y la fuerza de Orestes; sorprendente la frescura  que conserva su voz después de tantos años. Una auténtica leyenda viva.&lt;/p&gt;&lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;La locura encarnada&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Natalie Dessay siempre me ha parecido el rostro del desequilibrio mental. Lo digo en serio. Desde que la vi por primera vez en alguna grabación, quedé cautivado por su forma de interpretar globalmente a sus heroínas. Sé que los más ortodoxos suelen criticar algunos de sus atrevimientos y tropiezos vocales. Sin embargo, la manera en que la soprano francesa encarna sus personajes me parece realmente única. La producción de Mary Zimmerman para&lt;i&gt; Lucia Di Lammermoor &lt;/i&gt;es soberbia. En su temporada de estreno, fue parte de las transmisiones HD con Anna Netrebko. En aquella versión, además del montaje impecable, engalanaba la función también el excelente tenor Piotr Beczala. La Lucía de la Dessay  no consigue, por supuesto, la sensualidad que le imprimía la soprano rusa, pero sí atrapa con un magistral recorrido desde la frágil Lucía enamorada y temerosa de su entorno hasta la pérdida de la razón y su desenlace fatal.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Paréntesis: Sexy-Carmen-3D&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;No recuerdo con claridad cómo supe de las funciones de la producción &lt;i&gt;Carmen 3D&lt;/i&gt; que la Royal Opera House lanzaba a diferentes recintos cinematográficos. Lo cierto es que fui, compré mi boleto y fui uno de los menos de 30 que ocupamos la sala de Cinépolis en León destinada a tal fin. La producción muy bien lograda en lo general. A destacar, el carisma y la interpretación —vocal y sobre todo histriónica— de los protagonistas. La heroína que da título al clásico de Bizet nunca antes me había parecido tan convincente. Quizá fuera la sensualidad desbordada de la pantalla a través de las gafas que juegan con nuestros sentidos para hacernos creer que los objetos proyectados realmente tienen volumen. Y ahí quizá mi única objeción para esta transmisión: ¿realmente hacía falta la tercera dimensión? Personalmente me sigo resistiendo al cine en 3D, no consigue atraerme ni motivarme lo suficiente, me parece engorroso, incómodo y me suele provocar jaquecas. Supongo que el sello 3D llevaría la intención de acercar a un público más joven a la Ópera. No sé si tal propósito se cumpla en otros lares, porque en León, no.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El Conde Flórez&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Para &lt;i&gt;El Conde Ory&lt;/i&gt;, mi principal motivación era el cartel. La ópera cómica de Rossini me resultaba completamente ajena, pero Juan Diego Flórez, Joyce DiDonato y Diana Damrau eran suficiente pretexto para asistir. ¡Y vaya que valió la pena! Por más de una razón, por supuesto. Valió por la bella producción imitando un escenario medieval y una obra dentro de la obra. Valió por la frescura de una gran comedia en medio de tanta muerte y engaño al que uno suele acostumbrarse en la ópera. Valió por la ingeniosa manera de proponer algunas escenas que, sin duda, demandaban una gran precisión vocal y actoral a los protagonistas, que en todo momento enfrentaron con éxito. Y valió, claro está, por el talento de todos los que se pararon sobre el escenario.  Damrau interpretando al paje de Ory, con quien pelea el amor de la condesa Adèle, excelente. La química que además consigue con esta última, interpretada impecablemente por DiDonato, es maravillosa. Y el carisma que envuelve la portentosa voz del tenor peruano Juan Diego Flórez es muy difícil de describir. Durante casi tres horas reí y disfruté inmensamente la calidad en todos los sentidos de una producción que ya ansío se distribuya en video para poder disfrutarla una vez más.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Y...&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm"&gt;Quedan tres transmisiones de la temporada en HD. &lt;i&gt;Capriccio&lt;/i&gt;, de Staruss y protagonizada por Renée Fleming me la perderé inevitablemente pues andaré de vago. En el caso de &lt;i&gt;Il Trovatore&lt;/i&gt; de Verdi, ya planeo comprar entradas para el Fórum Cultural en León. Y para cerrar, en el caso de &lt;i&gt;La Valquiria&lt;/i&gt;, en su nueva producción para el Met, no me decido aún, pues me hubiera encantado ver hace unos meses la transmisión de estreno de la primera parte de la tetralogía Wagneriana. De cualquier modo, se ha anunciado ya el &lt;a href="http://www.metoperafamily.org/metopera/broadcast/hd_events_template.aspx?id=15114"&gt;programa de la temporada 2011-2012&lt;/a&gt;. Promete. Y bastante.  &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6265599559635103001?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6265599559635103001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6265599559635103001&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6265599559635103001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6265599559635103001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/04/opera-en-pantalla-grande-ii.html' title='Ópera en pantalla grande (II)'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8260670986406963966</id><published>2011-04-10T13:00:00.000-05:00</published><updated>2011-04-10T13:03:18.686-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opera'/><title type='text'>Ópera en pantalla grande (I)</title><content type='html'>Hace unas semanas un amigo me preguntó, auténticamente intrigado, sobre el origen de mi afición por la ópera. Al responderle, noté que se trata de uno de tres géneros musicales que nunca sonaron en mi casa y a los que ningún amigo cercano me empujó (los otros son el jazz y el tango). Al reflexionar sobre ello, resultó curioso encontrar que en los tres casos, la semilla para explorar sus territorios se sembró desde el cine (y curiosamente los tres en mis años de universitario).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso particular de la ópera, dos bandas sonoras produjeron la chispa que poco a poco me llevaría a adentrarme en ese mundo que a ratos se me antojaba distante pero que siempre terminaba conservando mi curiosidad por alguna razón. Las grabaciones a que me refiero pertenecen a &lt;i&gt;&lt;b&gt;Age Of Inocence&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; y &lt;b&gt;&lt;i&gt;The Fifth Element&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, dirigidas por Martin Scorsese y Luc Besson respectivamente. Dos películas que no podrían ser más dispares entre sí pero que algo tienen en común: en ambas hay un momento decisivo para la trama que tiene como fondo la partitura de una ópera. En el primer caso, una brevísima escena del &lt;b&gt;&lt;i&gt;Fausto&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de Gounod; en el segundo, la primera parte de la escena de locura de&lt;b&gt;&lt;i&gt; Lucia de Lammermoor &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;de Donizetti. Los dos momentos aparecen en las respectivas bandas sonoras de las citadas películas. Desde mi absoluta ignorancia del mundo del bel canto, me fascinaba escuchar esos fragmentos una y otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que en 1998 una obra de teatro terminó empujándome a romper mis miedos. Me refiero a &lt;b&gt;&lt;i&gt;Master Class&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, pieza del dramaturgo Terrence McNally que narra magistralmente un oscuro fragmento de la biografía de Maria Callas, que en México fue interpretada la primera actriz Diana Bracho. Durante el montaje, se escuchaban algunos fragmentos de piezas del repertorio tradicional de la Diva. Al día siguiente fui a una tienda de discos a comprar una antología de la llamada Voz del Siglo y empecé a explorar sus grabaciones poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin meses después terminé asistiendo por primera vez a una función de ópera en el Palacio de Bellas Artes. Se trataba de&lt;b&gt;&lt;i&gt; La Boheme&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, de Puccini. Imposible describir lo que viví. Con el tiempo vinieron ya las investigaciones, la adquisición de grabaciones, la asistencia cuando era posible a una función en vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de años, la posibilidad de seguir adentrándome en este fascinante mundo llegó nuevamente a través de una pantalla, esta vez cuando supe de las transmisiones que la Metropolitan Opera de Nueva York estaba realizando en vivo y alta definición hacia diferentes recintos del mundo, entre ellos, el Auditorio Nacional en la Ciudad de México. Mi primera función en HD fue otra obra de Puccini: &lt;b&gt;&lt;i&gt;Madama Butterfly&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, en la bellísima producción de Anthony Mingela. Meses después, en el verano, pude ver la retransmisión de &lt;b&gt;&lt;i&gt;La Boheme&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; en la mítica producción de Franco Zeffireli para el Met.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas transmisiones me condujeron a un par de conclusiones contundentes. Primero, corroborar la maestría de Giacomo Puccini para musicalizar emociones y hacer que lo invadan a uno desde los oídos hasta recorrer el sistema circulatorio por completo. Segundo, la maravillosa oportunidad que ofrece la tecnología para acercarnos a manifestaciones artísticas que usualmente las limitaciones materiales y temporales nos impiden disfrutar como quisiéramos. Me propuse entonces no perderme en lo posible las futuras transmisiones desde el Met. Se anunció la temporada 2009-2010 y de inmediato compré boletos para 4 funciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, semanas antes del arranque de la temporada... me fui a vivir a León, Guanajuato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;En la siguiente entrega:&lt;/b&gt; un breve relato de mis frustraciones con la temporada 2009-2010 y el poderoso reencuentro con la temporada 2010-2011 del Met de Nueva York, además de un apunte acerca de las transmisiones de la Royal Opera House de Londres.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8260670986406963966?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8260670986406963966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8260670986406963966&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8260670986406963966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8260670986406963966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/04/opera-en-pantalla-grande-i.html' title='Ópera en pantalla grande (I)'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6592095688933781562</id><published>2011-04-02T22:09:00.002-06:00</published><updated>2011-04-02T22:12:48.831-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonrisas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias'/><title type='text'>Volver al Circo</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;When I grow up, I will run away and join the circus.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una peculiar curiosidad aderezada de entusiasmo se adueñó de mí hace unas semanas cuando, sobre una de las principales avenidas de esta ciudad, vi que se anunciaba el inicio de una “corta temporada” del Circo Atayde. Al instante consideré que debería darme oportunidad de ir. Compartí mi propósito con algunos pero debieron pensar que no hablaba en serio. Terminé desistiendo de divulgar mis intenciones, que pese a ellos permanecieron intactas en mi interior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hace poco más de una semana ese deseo de aceleró de repente cuando al pasar por el terreno donde el mítico circo se había instalado vi la lona que sentenciaba: “Lunes, última función”. ¡Diablos! ¡Y justo es fin de semana estaba lleno de compromisos en la agenda! Me resigné y me prometí que la próxima vez no lo pensaría tanto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El domingo pasado, sin embargo, después de un gran fin de semana, cuando ya mis compromisos estaban cubiertos, pasé por la avenida en cuestión y vi en el otro lado de la calle a la gente que ya hacía fila para entrar a la última función del día —y una de las últimas en la visita de los Atayde en la ciudad—. ¿Y si lo intentaba? La función era a las 7:30 de la tarde y en ese momento eran… ¡las 7:30 de la tarde! Tardé en dar vuelta sobre el bulevar y, justo cuando ingresaba al terreno que funcionaba como estacionamiento, caí en cuenta de que solo llevaba 150 pesos en efectivo. ¿Cuánto costaría la entrada? ¿Aceptarían tarjetas de crédito?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me estacioné y mientras la fila de gente ingresaba a la carpa por una pequeña división en los tráilers que hacen las veces de fachada, me dirigí hacia la ventanilla de la taquilla. Mientras caminaba, sentía que me hacía más joven. Vi el cartel que anunciaba los precios: 400, 300, 200 y 100 pesos. “¿Acepta tarjeta?”, pregunté a la mujer tras la rejilla. Nada, solo efectivo. “Me da entonces uno de 100 pesos, por favor”. A cambio de mi dinero recibí un pequeño boleto de cartón, de esos que solían usarse también en el cine hace años y que aún se utilizan en los juegos de algunas ferias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Fui de los últimos en ingresar a la carpa. El cartoncito me daba acceso a la sección de luneta general. Subí una pequeña escalera y… ¡ya estaba ahí! ¡La pista, los pequeños palcos a su alrededor, los trapecios en lo alto, la cortina al fondo anticipando la entrada de los artistas! A esas alturas yo ya tendría unas 7 u 8 años. Y, aunque la carpa me parecía enorme, la pista estaba a solo unos metros, la visibilidad era perfecta. Agradecí que los cien pesos hubieran valido lo mismo que cuatro veces eso. Pasó un chico ofreciendo golosinas y gasté el poco dinero que me quedaba en unas palomitas y una botella de agua. (Creo que esa botella evidenciaba que aunque me sentía de siete años tenía en realidad cinco veces esa cantidad.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mi entusiasmo no tenía límites. Ansiaba el inicio de la función. Solo una cosa lamentaba: la poca cantidad de espectadores que me acompañaban. Acaso la cuarta parte de las butacas estaban ocupadas. Y, sin embargo, la gente que estaba se veía igual de emocionada que yo. Sobre todo, por supuesto, los niños. Pero había también parejas y algunos grupos de jóvenes que habían caído en la tentación de pasar el ocaso del domingo contemplando las gracias y piruetas de los cirqueros. ¿Acaso somos solo unos cuantos nostálgicos los que nos aferramos todavía a una tradición que se aferra a la vida después de haber sido testigo de dos cambios de siglo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mientras divagaba en estas ideas, se apagaron las luces y la música anunció el inicio de una presentación que resultó mágica, inesperadamente inolvidable.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Difícil, si no imposible, transmitir con palabras lo que viví. Las risas acompañando a un músico payaso que fue nuestro guía durante la noche; las miradas expectantes ante las hazañas de malabaristas y acróbatas que con un ritmo imparable iban llenando la carpa con sus aros, sus bolos, sus trapecios, sus trampolines, sus piruetas, sus contorsiones; los rostros incrédulos que siguieron paso a paso la rutina de los mentalistas, intentando descifrar su truco en algún momento; la fascinación ante caballos y elefantes realizando suertes y bailes con inmejorable precisión… Al final, el inevitable desfile de todos los artistas hasta llenar el círculo en torno al cual los espectadores volcamos nuestras risas y aplausos —y, al menos en mi caso, alguna lágrima—.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Salí con una sonrisa que tardó varios días en disolverse. Mientras me alejaba del lugar, recuperaba mis años, pero conservaba intocable el espíritu de ese pequeño de 7 u 8 años que fui durante dos horas gracias a los 100 pesos mejor invertido en mucho tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El martes por la tarde recorrí la avenida donde se había instalado la carpa. Cuando vi el terreno baldío nuevamente vacío resultó inevitable un profundo suspiro.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6592095688933781562?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6592095688933781562/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6592095688933781562&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6592095688933781562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6592095688933781562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/04/volver-al-circo.html' title='Volver al Circo'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-1833639489083081758</id><published>2011-03-24T11:45:00.000-06:00</published><updated>2011-03-24T11:48:28.713-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Neo-Positivismo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Reflexiones en torno al fanatismo del pensamiento positivo&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Hace tiempo que siento la urgente necesidad de escribir sobre esto. Asumo el riesgo de condenar a mi alma a arder en el fuego eterno del infierno de esas caritas felices amarillas y redondas. Acepto también —aunque esto sí con cierto dolor— la posibilidad de que personas por quienes siento auténtico aprecio y afecto pudieran encontrar en mis palabras una ofensa o consideraran que asumo una posición cerrada. Sobre esto último, mi única advertencia: intento aquí compartir mis reflexiones a partir de experiencias concretas, sin embargo, como cualquier pensamiento crítico, lo que aquí digo está abierto a reformularse a partir del diálogo generoso de quien quisiera contribuir a ello. Dicho lo cual, paso al asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo empezar? Quizá señalando que nunca me he considerado un positivista. (Quiero decir, por supuesto, que nunca he sido un partidario de la doctrina impulsada por Comte, et. al..) Sin embargo el término &lt;i&gt;positivismo&lt;/i&gt; nunca me molestó. Hasta hace un par de años, cuando empecé a toparme con una extraña distorsión del lenguaje cuyo origen no termino de entender. Sucedió cuando una persona, ante las quejas y reclamos de un grupo de colaboradores, volteó y exclamó entre sonriendo y regañando: “¿Dónde está su positivismo, caray?” Tardé en reaccionar y comprender que el individuo en cuestión intentaba apelar al optimismo de mis quejumbrosos compañeros, ignorando por completo que la palabra que había elegido hace referencia a una forma de racionalidad específica y bastante más compleja que el simple llamado a pensar en positivo. Pronto descubrí que tal sujeto no era el único que usaba el término “positivismo” para referirse a la conveniencia de tener una actitud optimismo ante las cosas. Jugando con las palabras, es de ese neo-positivismo del que pretendo escribir aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por respeto a los filósofos de la ciencia dejaré a un lado el nombre de esa escuela filosófica que, si bien me parece cuestionable, me merece todo el respeto intelectual del que soy capaz. Tampoco quiero usar la palabra optimista que, si bien se acerca a lo que aquí denuncio, tampoco me parece corresponda con precisión a ello. Menos todavía me atrevería a usar el término que a mucho les gusta y que dolorosamente han querido poner en boga: metafísica. Y la escribo  con minúscula pues ni por accidente y menos en broma me atrevería a sugerir siquiera cierto parentesco entre ese movimiento ecléctico de la llamada Nueva Era con la rama de la Filosofía a la que el buen Aristóteles dedicara invaluables volúmenes en su tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo referirse entonces a ese fanatismo de las actitudes y los pensamientos positivos? Parece que ni siquiera un nombre merece. Y es que quienes lo defienden lo consideran tan “obvio”, tan “natural”, que ni siquiera se cuestionan que eso tendría que recibir una denominación. Y sin embargo a sus detractores nos parece indispensable bautizarlo, pues resulta un primer paso necesario para combatirlo. A falta de una palabra capaz de encerrar lo que intento describir, me referiré a ello con la expresión &lt;i&gt;fanatismo del pensamiento positivo&lt;/i&gt;. Un fanatismo cuyo dogma central se resume en un mandamiento: piensa positivo y todo será como deseas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece sencillo e incluso es posible que a la mayoría nos suene razonable, si no es que obvio. Pero es un mandamiento con implicaciones peligrosas. No tengo aquí el espacio ni gozo del tiempo y la claridad discursiva para desmontar en una entrada de blog todos los peligros que encuentro en este fanatismo, pero sí me propongo aquí tres cosas: primero, señalar algunos peligros concretos del fanatismo del pensamiento positivo; segundo, por si lo anterior fuera insuficiente, puntualizar algunos peligros generales de los fanatismos en sentido amplio, y; tercero, sugerir un par de lecturas que pueden ayudar a por lo menos poner en duda algunos de los dogmas derivados de la creencia central del fanatismo que me ocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;i. &lt;/b&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me cuesta trabajo explicar en pocas palabras mis argumentos en contra de la exaltación del pensamiento positivo. Esta dificultad se subraya en buena medida ante las dificultades que he enfrentado en largas charlas con diversas personas al intentar abordar el tema. Con el tiempo he aprendido a resignarme y guardarme lo que pienso, pues no me quedan muchas ganas o ánimos para enfrascarme en ciertas discusiones. Intentaré sin embargo aprovechar que me he animado a escribir estas líneas para esbozar mis principales inquietudes al respecto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Experimento por una parte la sensación de que el optimismo desbordado tiende a convertirse en una especie de droga que termina alejándonos de la experiencia humana que, sin duda, abarca el dolor y la melancolía como dos de sus notas constitutivas. No digo que la vida deba ser un valle de lágrimas, pero sí creo que éstas son parte de lo que nos hace humanos y negarse a ellas es cerrarse a una dimensión de nuestra naturaleza. Consideremos por ejemplo en qué forma una humanidad que apostara por privarse de toda señal de tristeza o melancolía, terminaría negándose la posibilidad de experimentar muchas de las más grandes manifestaciones de belleza producidas por el ser humano. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, me inquieta descubrir que la vida de las caritas amarillas sonrientes resulta sospechosamente aséptica, a un grado tal que parece por momentos que esos rostros son solamente máscaras de quienes, obligados a reconocer que la vida es bella y todo es maravilloso, terminan viviendo una vida falsa, una mentira que ellos mismos se creen y en la que no terminan de asumir su completa humanidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Habrá quien responda ante esto que semejante actitud ante la vida es absolutamente válida. En una perspectiva individual —egoísta, me atrevo a decir— puede serlo, o al menos hasta cierto punto. Y es lo que queda después de ese límite lo que me parece lamentable. La creencia absoluta en el pensamiento positivo conduce con facilidad a negarnos la existencia del sufrimiento del otro. Nos vuelve insensibles ante el dolor de los demás y tranquiliza nuestra conciencia con una creencia que me parecería ingenua si no me resultara terriblemente macabra: el que sufre es responsable de su sufrimiento. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para la religión del pensamiento positivo, el pobre es pobre porque no se esfuerza lo suficiente en pensar que podría ser rico y tener todo cuanto deseara; los enfermos de cáncer deben sentirse culpables si no consiguen curarse, pues no han generado suficientes dosis de pensamiento positivo para vencer a su enfermedad; quienes han padecido una catástrofe natural deberían reflexionar sobre las acciones negativas que han producido su tragedia, pues si hubieran sonreído lo suficiente sus casas bien habrían superado el desastre; y qué decir de las víctimas de la guerra o la violencia en general, seguro sus mentes están llenas de pensamientos negativos que atraen irremediablemente el odio de los demás. ¿Acaso ninguna de estas personas ha escuchado hablar de las leyes de la atracción y la sincronicidad? Si lo tomaran más en serio, seguro su vida sería otra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¡Un momento! ¿De verdad no alcanzamos a ver la trampa en estas explicaciones? Antes de solicitar mi ex-comunión a Deepak Chopra o a "Su Santidad" Paulo Coelho, permítanme un par de reflexiones. Reconozco que pensar positivamente tiene consecuencias positivas en nuestras vidas. Admito que una actitud orientada a lo que consideremos nuestra felicidad, facilitará el camino para acceder a ella. Pero, ¿es esto suficiente para argumentar que nuestra mente construye la realidad a nuestro antojo? No puedo -ni pretendo- negar que nuestras acciones colaboran a hacer de nuestra realidad lo que es. El problema de la exaltación de ese falso "positivismo" es que, al asumirse como principio dogmático, termina generando las mismas consecuencias que cualquier otra convicción religiosa llevada al reduccionismo del todo o nada, entre ellas: la culpa. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Y así, debajo de muchas de esos rostros redondos amarillos sonrientes, se encuentran profundos vacíos existenciales, lamentables culpabilidades o —duele hasta escribirlo— una absoluta desconexión con el papel que cada uno juega ante las posibilidades que tiene el otro de ser feliz. Sí, porque si es tarea de cada uno pensar bonito para alcanzar lo que desea, resulta fácil perder la conexión con el papel fundamental de nuestras acciones y perder de vista la dimensión comunitaria de la naturaleza humana. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿De veras creemos que si todos quienes vivimos sobre la faz de la Tierra deseamos con suficiente fuerza tener una pantalla HD de 40 pulgadas y un automóvil último modelo, podremos conseguirlo? Ni siquiera trabajando firmemente por ello sería posible conseguirlo. A estas alturas debería ser claro que no afirmo lo anterior por ser un pesimista cargado de pensamientos negativos, sino porque basta un poco de racionalidad y sensibilidad para reconocer que material y humanamente tal cosa resulta imposible. Sin embargo, creer que sí se puede es una maravillosa forma de mantener operando el sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No pretendo alargar mucho más este apartado. Solo quisiera subrayar mi inquietud con el impacto que este sistema de creencias en torno al pensamiento positivo y las buenas vibras tiene en el ámbito de la salud. Es innegable que una dosis de optimismo será en general más sana que una carga de derrotismo. Sin embargo, creo que bastante sufre un enfermo las manifestaciones físicas de su padecimiento como para agregar la terrible carga moral de ser culpable de sus males. Hace siglos uno enfermaba por pecar contra Dios; hoy enfermamos por violar el mandamiento único que sentencia: pensarás en buenas vibras sobre todas las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;ii. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Supongamos que los argumentos precedentes resultan insuficientes. Asumamos por un momento que cuanto he dicho le resulta al lector simplemente insostenible y que cuenta con suficientes razones para convencerme de lo contrario. ¿Sería tal convencimiento suficiente para asumir una posición dogmática? El problema con el dogmatismo es que al asumir cierta verdad como única e incuestionable, conduce casi irremediablemente al fanatismo. (Ojo partidarios del pensamiento positivo, escribí “casi”.) &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las actitudes fanáticas son aquellas que no se permiten dudar de lo que afirman y asumen que están destinadas a imponer su verdad a costa de lo que sea, descalificando de entrada cualquier idea que sea contraria —y en ocasiones incluso simplemente distinta— a la que se enarbola como bandera. Con el fanático el diálogo nunca es auténtico, pues el intercambio de ideas termina siendo siempre una búsqueda de imposición de esa verdad que el radical se siente llamado a tatuar en los demás. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El fanatismo resulta reprochable porque termina traicionando hasta a la mejor intencionada de las ideas. De ahí que al convertirse en fanatismos, ciertas doctrinas se definan en los hechos a partir de una terrible contradicción en sus términos. Cuando el fanático fracasa en su intento evangelizador (ya sea tanto en nombre de una divinidad, como en nombre de un axioma económico o una afirmación científica), termina simplemente anulando la argumentación del otro —el diferente, el raro— y opta por descalificarlo como interlocutor, cuando no incluso como persona. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Así, toda la legitimidad —que la tiene— de la filosofía del pensamiento positivo, termina desvaneciéndose cuando se excluye —y se señala— al pesimista o al melancólico, acusándoles y condenándoles sin más a ese infierno en que habrá de pagar su actitud negativa con todos los males imaginables —esos males que se habrá ganado a pulso por no pensar en positivo—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;iii. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ignoro qué tan lúcido he sido en los apartados previos. Desearía que las palabras respondieran con justicia a lo que intenta transmitir mi pensamiento, pero asumo la posibilidad de haber sido confuso o haber hecho suposiciones que no pasen los filtros de quienes, razonable y perseverantemente, han llegado hasta aquí con la convicción de que me equivoco o simplemente no encuentran lógica o ilación en mis palabras. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Para ellos, no me queda sino dar crédito y proponer dos lecturas que me han ayudado a dar cierta estructura a mi argumentación en contra del fanatismo de las caritas amarillas y sonrientes. Se trata de dos textos con los que me sentí plenamente identificado en algún momento. Esos libros que uno lee y dice con sorpresa: “¡Esto es lo que quería decir!” Como es natural, con ambos libros tengo también diferencias, pero sus tesis centrales me parecen sólidas y atendibles para abordar el tema. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El primero se titula &lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.gandhi.com.mx/index.cfm/id/Producto/dept/libros/pid/343414"&gt;Contra la Felicidad. En defensa de la melancolía&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de Eric C. Wilson y editado en México por Taurus. El segundo es de Barbara Ehrenreich y se llama &lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.barbaraehrenreich.com/brightsided.htm"&gt;Bright-Sided. How the relentless promotion of positive thinking has undermined America&lt;/a&gt; &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;(la edición es de Metropolitan Books y, hasta donde sé, no existe una traducción al castellano). No me detengo a reseñarlos pues los títulos me parecen suficientemente provocadores.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;· · ·&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quizá la pasión con que he terminado plasmando mis argumentos me lleve al borde de la actitud del fanático. Ofrezco disculpas si ese ha sido el caso y dejo abierta de par en par la puerta de mi razón para discutir el tema siempre que mi interlocutor esté dispuesto a reformular su propio razonamiento. A cambio, no puedo sino ofrecer lo mismo. Es a partir del diálogo sensato, prudente, respetuoso, que puede evolucionar nuestro pensamiento. Igual y a nadie interesa meterse en semejante embrollo. Y se vale. Ojalá  incluso en ese caso estemos —desde nuestras propias trincheras y en el diálogo permanente que entablamos con nosotros mismos— dispuestos a someter nuestras certezas a la duda y así fortalecer algunas convicciones, transformar algunas creencias y permitirnos acercarnos a los otros otorgando justo reconocimiento a sus verdades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;PD. Releo mi texto y pienso en una voz que inconscientemente está sin duda presente en mis argumentos: Susan Sontag y dos textos que, sin referirse a este culto del optimismo que he venido denunciando, aportan luces a los temas que más me cuesta ilustrar: la carga moral que asociamos con la enfermedad y el reconocimiento del dolor del otro como dimensión fundamental de nuestra humanidad. Me refiero a &lt;b&gt;La enfermedad y sus metáforas &lt;/b&gt;y &lt;b&gt;Ante el dolor de los demás&lt;/b&gt;. Después de escribir lo que he escrito, me siento obligado a volver a leer ambas obras que por ahí están arrinconadas en el librero.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-1833639489083081758?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/1833639489083081758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=1833639489083081758&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1833639489083081758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1833639489083081758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/03/neo-positivismo.html' title='Neo-Positivismo'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6834091853036013890</id><published>2011-01-17T20:50:00.001-06:00</published><updated>2011-01-17T20:56:37.520-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>Amaya</title><content type='html'>En septiembre del año pasado declaré que bajaba la cortina de este changarro. Pese a ello, desde entonces a la fecha he vuelto en un puñado de ocasiones por motivos especiales. Hoy es una más de esas ocasiones. Y lo hago con sentimientos muy revueltos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llegué al fascinante mundo de la blogósfera en diciembre de 2007, mientras vivía mi exilio temporal en Barcelona. Poco sabía yo de estas libretas virtuales que sirven tanto para alimentar el ego como para impulsar la más poderosa de las causas sociales. Mi primer experimento fue un espacio en &lt;i&gt;LiveJournal&lt;/i&gt; a partir del nacimiento de mi primer sobrino. El ejercicio fue efímero pero poco después arranqué con &lt;i&gt;&lt;a href="http://www.ernestoenbarcelona.blogspot.com/"&gt;Ernesto en Barcelona&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; y de ahí derivaron un par de experimentos más (&lt;a href="http://trasalicia.blogspot.com/"&gt;&lt;i&gt;Tras Alicia&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://deformaciondocente.blogspot.com/"&gt;&lt;i&gt;De-Formación Docente&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, los cuales tengo tristemente abandonados desde hace casi un año). &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras buscaba la identidad de mi espacio, en enero de 2008, empecé a dar con algunos blogs que me ayudaban a establecer mis primeros diálogos auténticamente digitales. Algunos pronto me atraparon. Uno en particular me cautivó. &lt;i&gt;Googooleando&lt;/i&gt; un conocido discurso de Denise Dresser, el buscador me arrojó a &lt;a href="http://amayamarichal.blogspot.com/2008/01/reflexiones-de-denise-dresser.html"&gt;la entrada de un blog&lt;/a&gt; donde una chica destacaba algunas ideas clave del discurso que yo estaba buscando. El sitio en cuestión era &lt;a href="http://amayamarichal.blogspot.com/"&gt;&lt;i&gt;El mundo según Amaya&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;. En los días siguientes fui devorando sus locuras y sus reflexiones, identificando muchas coincidencias y una que otra disonancia provocadora. Me encantó la forma en que esta mujer podía hablar de cuestiones sociales o asuntos internacionales de primeras planas para después pasar a los temas más cotidianos y triviales en apariencia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con el tiempo, toparme con ese blog haría que mi vida en cierto modo fuese otra. Descubrir el mundo de Amaya fue una de esas pequeñas cosas que terminan por transformar lo impensable. A partir de Amaya mi red de interacción con otros blogueros (y tiempo después tuiteros) comenzó a extenderse hasta alcanzar a personas bellísimas que hoy son fundamentales en mi vida. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quienes son o fueron blogueros en algún momento de su vida, comprenderán de qué hablo cuando afirmo que a través de esos rincones virtuales uno llega a establecer lazos inimaginables. Llega un día en que de tanto leer a ciertas personas, descubres que les conoces más que a muchas personas con las que interactúas cotidianamente. Así me sucedió con Amaya en su blog y después &lt;a href="http://twitter.com/#!/AmayaMarichal"&gt;cuando se animó a incursionar en Twitter&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por eso cuando empezó a relatar su ires y venires a partir de una inexplicable parálisis facial y el posterior anuncio del cáncer echándole pleito, sentí como muchos otros que podía acompañarla en esos días difíciles, ofrecerle algún hombro hecho de bits o simplemente dejarle saber lo obvio: que no estaba sola. Con la misma intensidad que uno intenta aún hoy acompañarla en los días grises, uno se emociona y encuentra fuerzas en las constantes manifestaciones de entereza y pasión por la vida que Amaya demuestra día con día. Por eso —como muchos sin duda— me emocioné cuando nos contó la forma en que superaba esa primera etapa del cáncer y más todavía cuando anunció su embarazo o cuando el pequeño Aleks Jr. vio la luz por primera vez. Y, de nuevo con la misma profundidad, sentí removerse el alma cuando poco después, el cáncer decidió que quería una revancha. Una revancha que con toda la racionalidad y el corazón del mundo hoy Amaya enfrenta... sabiendo, claro, que no está sola.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hoy leo con entusiasmo la forma en que blogueros y tuiteros empiezan a organizarse para ayudar a Amaya en una auténtica cruzada. Y pienso muchas cosas. Amaya no merece menos que un poderoso activismo en esas redes en las que nos ha dado tanto. Gente bellísima ya se moviliza para juntar recursos que ayuden a nuestra querida Amaya a vencer en forma definitiva. Y así será. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los que andan en Twitter, pueden seguir a &lt;a href="http://twitter.com/#!/PorAmaya"&gt;@PorAmaya&lt;/a&gt; para encontrar alguna forma de ayudarle. Si por alguna razón no está a su alcance alguna de esas posibilidades, les invito al menos a &lt;a href="http://amayamarichal.blogspot.com/"&gt;leer su blog&lt;/a&gt; y, si les nace después de ello, difundir este ejercicio de solidaridad con una mujer que merece eso y mucho más. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;PD. Sé que me he extendido, pero quiero permitirme una postdata. Leyendo algunos de los tantos posts de Amaya y estando yo en mis días de crisis ante el mundo que tenemos, volví al texto de Denise Dresser que alguna vez nos hizo coincidir. Amaya cita como su frase favorita de ese discurso una que yo también elijo como la mejor de ese poderoso discurso: "Yo creo en la obligación ciudadana de vivir en la indignación permanente". A partir de esa frase quise hace un par de años iniciar un espacio donde pudiéramos movilizar ideas todos los indignados que queremos hacer de este un mundo mejor. Mi intención, derrotada por mi desidia, nunca prosperó. Sin embargo, mi indignación no ha muerto. Y quizá en este año que me he propuesto tanto conmigo mismo, debería recuperar la idea. No. No quizá. Lo haré. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6834091853036013890?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6834091853036013890/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6834091853036013890&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6834091853036013890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6834091853036013890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2011/01/amaya.html' title='Amaya'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4155299825143094856</id><published>2010-12-31T23:59:00.000-06:00</published><updated>2011-01-01T12:45:48.244-06:00</updated><title type='text'>No estamos solos</title><content type='html'>Me resulta particularmente difícil referirme al año que termina. Siento que decir tal o cual podría interpretarse de modos muy diversos, algunos adjudicando a las palabras sentidos completamente contrarios a los que acompañan mis intenciones al pensarlas. Y pese a ello, quiero romper el miedo y atreverme a hacer una evaluación de esta atribulada vuelta alrededor del Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el inicio 2010 prometía ser un año de ajustes. Las cosas se veían complicadas desde el primer minuto. Y en ese sentido, 2010 cumplió. Y después de un sinfín de giros —pocos de ellos documentados esta vez en público, pero casi todos registrados en privado para no olvidarse—, en estos últimos minutos del año me atrevo a decir que en 2010 volví a nacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vale, suena drástico. Demasiado drástico. Uno vuelve a nacer a cada minuto, con cada nueva experiencia. Pero hay pequeños acontecimientos que parecen producir marcas distintas. Y 2010 tuvo varios de esos. En estos últimos momentos del año puedo decir que los últimos 12 meses materializaron una explosiva combinación de ingredientes que habían venido cultivándose en los últimos tres años. Y así, el año que se esfuma atestiguó la explosión y puso las condiciones para reconfigurar los fragmentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso ando. Recogiendo piezas. Encontrando algunas que estaban abandonadas. Esculpiendo otras que simplemente no existían y resultaban cada día más necesarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2010 ha sido doloroso. Pero ha sido también un año lleno de pautas para sonreír. Ha sido un año de rupturas, muchas de las cuales aún hoy no consigo relatar, mucho menos analizar. Pero ha sido también un año para desde la soledad recordar que uno no está solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera enumerar cada mirada que me hizo este año confirmar esto último, que no estoy solo. Y me niego a hacerlo por temor a que los nervios, la presión de las manecillas me conduzcan a dejar fuera a alguien. Pero estoy seguro de que si estás leyendo esta línea, si has llegado hasta aquí, eres una de esas sonrisas. No hay forma de contener en unas cuentas palabras mi agradecimiento por ello. Y a pesar de eso, lo intento. Y te digo gracias por ser parte de mi biografía. Gracias por 2010. Espero que 2011 nos dé la oportunidad de seguir compartiendo el camino, cada quien desde su trinchera, pero seguros siempre de que no estamos solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera seguir escribiendo. Prometo empezar 2011 haciéndolo. Hay mucha historia detrás que aún queda por contar, pero seguro habrá mucho más historia por delante. Ambas espero seguirlas compartiendo por aquí o por algún otro lado. Porque no estamos solos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4155299825143094856?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4155299825143094856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4155299825143094856&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4155299825143094856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4155299825143094856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/12/no-estamos-solos.html' title='No estamos solos'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4193413474571712090</id><published>2010-12-12T19:30:00.000-06:00</published><updated>2010-12-12T20:17:42.396-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><title type='text'>Rendez-Vous</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace 6 meses mi amigo JuanPa inició un proyecto de colaboración en torno a la música. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde el primer momento, tuve el deseo de sumarme a la propuesta. Un sinfín de asuntos hicieron que los postergara una y otra vez. A ratos empezaba a hacer listas en el iTunes con la intención de convertirlas en mixtapes para La Bitácora Pop. Y así pasaron seis meses. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, conseguí hacerme de un espacio para integrar Rendez-Vous. La primera, y espero no la última, de mis colaboraciones con JuanPa en esta aventura. Transcribo aquí el texto que escribí para presentar el mixtape.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;En mi cerebro, música es una de las palabras con mayor cantidad de representaciones mentales. Algunas resultan especialmente poderosas. Entre éstas, la idea de encuentro. A lo largo de mi vida, la música ha jugado un papel fundamental en la construcción y el registro de todo tipo de encuentros. Alegres, dolorosos, emocionantes, inquietantes, divertidos, misteriosos, apasionados, sutiles, repentinos, memorables… En &lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;Rendez-Vous&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt; he intentado sintetizar algunos de ellos. Y he querido hacerlo usando un único instrumento: el piano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;Más allá de este criterio, no hay otra lógica en la selección. Aparecen obras de compositores de diferentes géneros, corrientes, épocas: Chopin, Gershwin, Bernstein, Piazzolla, Morricone, Glass… interpretadas por músicos de igual variedad: Rubén González, Bebo y Chucho Valdés, Leszek Mozdzer, Emanuel Ax, Pablo Ziegler, Bill Evans, Andre Previn…. Un trío de compositores repiten en algún momento; uno de ellos —Tiersen— quizá demasiadas veces, hecho que responde simplemente al valor que personalmente hallo en sus notas como acompañamiento de mis múltiples encuentros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;Para ordenar las melodías que integran esta compilación, quise imaginar un día plagado de encuentros. 24 horas comprimidas en 80 minutos de música. Propongo el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;track list &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000066;"&gt;dividiendo la selección en los diferentes momentos de esa jornada: Amanecer, Mañana, Mediodía, Tarde, Atardecer, Noche, Medianoche, Madrugada... (y un bonus track).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://labitacorapop.blogspot.com/2010/12/rendez-vous-by-ernesto-pc.html"&gt;Acá puedes descargar Rendez-Vous, completo o por track.&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;(Quizá por ahí los oídos más aguzados notarán que se cuelan un par de sonidos que “manchan” el criterio de “sólo piano”, cuestión que noté tardíamente y que espero disculpen.)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4193413474571712090?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4193413474571712090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4193413474571712090&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4193413474571712090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4193413474571712090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/12/rendez-vous.html' title='Rendez-Vous'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-7177494297460844011</id><published>2010-11-07T13:15:00.001-06:00</published><updated>2010-11-07T13:18:26.054-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><title type='text'>Relatos de velorios y prohibiciones funerarias</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La muerte y yo hemos llevado siempre una relación distante. No me he metido mucho con ella y ella ha sido recíproca conmigo. Esto puede sonar bien, el problema es que con el tiempo esa distancia se ha ido convirtiendo en una peligrosa indiferencia. Peligrosa porque no es real. Porque a ratos me despierto a media noche abrumado por el temor de que todas esas muertes que nunca he tenido cerca terminarán por acumularse y dejarse venir sobre mí de un solo golpe. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mentiría si dijera que no tengo miedo a la muerte. El problema es que prácticamente nunca la he tenido lo suficientemente cerca. (Como con las reglas, hay una excepción a esta realidad. Una excepción que siempre me recuerda que es real. Intento escribir sobre ella y no lo consigo. Borro cada intento de línea ahora mismo. Y me queda claro que en algún momento tendré que hacerle frente y atreverme a describir esa partida que se llevó tantas cosas y que siempre he querido pensar que también dejó otras tantas.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decía, pues, que en general nunca la he tenido suficientemente cerca. De ahí que velorios y funerales siempre me han parecido rituales un tanto de ficción. Mi presencia en estos ha sido siempre ausente. Mi cuerpo asiste a los velorios cuando es necesario, pero mi alma suele quedarse a esperarle en la puerta. Quizá eso explica por qué me cuesta tanto trabajo narrar alguna anécdota funeraria. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo pienso y encuentro un funeral en el que quizá mi alma se hubiera animado a entrar, pero un océano estaba en medio y no pudo hacer sola tan largo viaje. Hace dos años y unos días murió la abuela. Yo estaba entonces en Barcelona y no fue posible asistir al servicio fúnebre con que se le despidió. Cuando volví a México visité, en medio de una de mis tantas crisis emocionales, el nicho donde se depositaron sus restos. Al día de hoy no puedo sino asumir como un acto de fe el que son sus cenizas las que están ahí y que no está escondida en algún lado intentando recuperar la soledad con la que vivió durante años. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa actitud de evasión que vivo frente a la muerte —actitud que por cierto parece dominar muchas otras dimensiones de mi vida— provoca que difícilmente me atreva a pensar en mi propio funeral. ¿Qué hacer y qué no hacer en él? Francamente me da un poco lo mismo. Me cuesta mucho trabajo hacer prohibiciones pues creo que al final lo que se hace o se deja de hacer en esas ceremonias es más para los vivos que para esos a los que están "despidiendo". Supongo que a través de esos rituales intentamos liberar una que otra culpa o tranquilizar en cierta medida nuestras conciencias. Así, pese a mi aversión a los protocolos, me viene dando lo mismo qué decidan hacer para darme ese "último adiós". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora bien, si me apuran un poco y me obligan a lanzar alguna prohibición, creo que se resumiría así: durante mi funeral está prohibido quedarse con ganas de lo que quieran hacer. Quien quiera cantar que cante, quien quiera llorar que llore, quien quiera aplaudir que aplauda, quien quiera beber que beba, quien quiera gritar improperios a mis restos que no se censure, quien quiera vestir de negro no se oponga a quien elija portar un arco iris, quien busque silencio espero sea capaz de negociar momentos así con quien prefiera el jolgorio... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá el único aspecto donde esta prohibición de no quedarse con las ganas pueda producir conflictos sea al momento de decidir qué hacer con mis restos mortales, pues uno no puede enterrarse de cuerpo entero 10 metros bajo tierra y a la vez ser arrojado en cenizas desde un cerro. Ante este posible dilema, solo puedo decir que preferiría la solución más ecológica posible. Aquello de mí puede reutilizarse, bienvenido un nuevo uso; si algo pudiera reciclarse para producir algo nuevo, adelante; lo que no sirva para un comino, que se reduzca pues a cenizas y ya está. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-7177494297460844011?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/7177494297460844011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=7177494297460844011&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7177494297460844011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7177494297460844011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/11/relatos-de-velorios-y-prohibiciones.html' title='Relatos de velorios y prohibiciones funerarias'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5144085106023582362</id><published>2010-11-04T00:45:00.000-06:00</published><updated>2010-11-04T00:50:24.334-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><title type='text'>Soundtrack de mi vida (por si muero mañana)</title><content type='html'>De entrada me pareció que sería fácil. Mi única complicación inicial era definir un criterio para poner un tope al número de pistas que debería incluir mi banda sonora. Primero pensé en mi referente habitual: 80 minutos. Pero me pasaba por poquito y no quería dejar fuera ninguna de las piezas que ya había elegido. Entonces vino la idea: una por cada año de vida transcurrido hasta el día de hoy. No quiere decir que cada canción corresponda a cada vuelta que he dado alrededor del sol. De algunas épocas apenas tengo conciencia y difícilmente soy capaz de evocar sus sonidos; en cambio, hay años atiborrados de canciones muy concretas. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez definida la cantidad de melodías, vino el proceso de selección. Algunas se escogieron solitas, en otros casos tuve que escarbar un poco más con tal de invocar lo que podía estar sonando a mi alrededor, sobre todo en esos años casi borrados de mi memoria. Entre las elegidas, hay piezas de las que puedo asegurar que cambiaron mi vida marcando en sí mismas un antes y un después; otras simplemente fueron testigos casuales de momentos o periodos que marcaron un antes y un después; algunas más ayudan a completar el juego de esas etapas que mi conciencia no tiene muy claras pero que sin duda habrán estado llenas de pequeñas grandes cosas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Va pues la lista. Intentaré justificar la selección, aunque anticipo que en ciertos casos me reservaré los detalles.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; 1. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=HqxMXlqCFZw"&gt;This is my life&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", Shirley Bassey. Esta canción es algo así como el prólogo de lo que vendrá. Es la primera pero no es una canción de mi infancia, pues descubrí a Bassey hace menos de una década, a través de una compilación que se titula como esta canción. En fin, la letra lo dice todo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=rxt_ftkGrcw"&gt;Nosotros&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;, Eydie Gorme y Los Panchos. No sé qué edad tendría, pero sé que no llegaba a los 10 años cuando me topé con esta joya mientras curioseaba la colección de discos de 45 rpm de mi mamá. No me pregunten qué me cautivó de esta melodía, pero lo cierto es que se convirtió de inmediato en una pequeña y secreta obsesión. Mi debilidad inicial por esta grabación era el sonido en sí mismo: la deliciosa voz de Eydie Gorme y la sutil cadencia del ritmo del bolero. Con el tiempo, fue la letra la que se apoderó de mí. A la fecha me pregunto aunque me digan que no me pregunte más: ¿por qué deben separarse si no es falta de cariño?, ¿por qué decir adiós en nombre de ese amor? Sigo sin respuestas que me convenzan.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. "&lt;b&gt;Todo se derrumbó&lt;/b&gt;", Emmanuel. Esta se me atravesó en un acetato de 33 rpm. &lt;i&gt;Íntimamente&lt;/i&gt;. A la fecha creo que es el mejor disco de Emmanuel. Lo chistoso es que eso pensara yo a los 10 años. Elijo esta canción en particular porque, igual que "Nosotros", se me grabó en la cabeza muy pronto. Y sigue ahí desde entonces.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;4. "&lt;b&gt;On Earth as in Heaven&lt;/b&gt;", Ennio Morricone. La historia de mi temprano encuentro con Morrcione y la banda sonora de &lt;b&gt;&lt;i&gt;La Misión&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, está &lt;a href="http://ernestoenbarcelona.blogspot.com/2008/01/como-en-el-cielo.html"&gt;registrada por aquí&lt;/a&gt;, así que no me extiendo más.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;5. "&lt;b&gt;La fuerza del destino&lt;/b&gt;", Mecano. Descubrí al trío español en primero de secundaria, durante un paseo a Veracruz con compañeros del colegio. Viajábamos en el auto de algún maestro que llevaba puesto el cassette de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Descanso Dominical&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Me enamoré del álbum de principio a fin. Con el tiempo, eso de "pero la fuerza del destino / nos hizo repetir", se ha convertido en otra de mis obsesiones musicales. La música de Mecano es la música de mi adolescencia. Punto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;6. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=-BQMgCy-n6U"&gt;Somewhere&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", Leonard Bernstein &amp;amp; Stephen Sondheim. Aquí puede que esté rompiendo un poco la cronología, no lo sé. No tengo muy claro en qué momento se cruzó el emblemático tema de &lt;b&gt;&lt;i&gt;West Side Story&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; en mi camino. Recuerdo que fue a través de una grabación en vivo de Barbra Streisand. De ahí pasé a la película y el resto es historia. Para mí &lt;b&gt;&lt;i&gt;WSS&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; es la película. Y "Somewhere" me parece una de las canciones más hermosas de todos los tiempos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;7. "&lt;b&gt;Castillos en el aire&lt;/b&gt;", Alberto Cortez. De nuevo, ni idea de cómo llegó esto a mis oídos. En su momento me pareció simplemente una canción divertida. Con los años se ha vuelto terriblemente poderosa. (Para el anecdotario: es una de las canciones que más gozo cantar en un karaoke.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;8. "&lt;b&gt;Con los ojos cerrados&lt;/b&gt;", Gloria Trevi. Elijo esta porque tengo que elegir una. Como Mecano, la Trevi fue parte clave de mi adolescencia. Pero, a diferencia del trío español, fue una de esas debilidades secretas. Hoy lo admito sin broncas: me encantaba y me encanta. Uno puede tener sus gustos culpables, ¿qué no? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;9. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=Ny5H9GiVP_0"&gt;Phantom of the Opera&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", Sarah Brightman &amp;amp; Steve Harley. Estaba en el primer año de preparatoria cuando compré &lt;b&gt;&lt;i&gt;The Premiere Collection&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de Andrew Lloyd Webber. Fue mi primer contacto con este musical que un par de años después marcaría mi vida. (Soy de los que cree que el fantasma es y será siempre Michael Crawford, pero cito la versión de Harley por ser la primera que tuve y la que me enganchó en aquel entonces.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;10. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=IIsmj_yVwXY"&gt;Holiday&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", Madonna. The Immaculate Collection fue uno de mis cassettes predilectos siempre. Pero mi casi devoción por la reina del pop nació el día que la vi en vivo por primera vez, en el entonces provisional escenario del Autódromo Hermanos Rodríguez (hoy, Foro Sol). No hay forma de describir cuando en la recta final del concierto sonaron las primeras notas de "Holiday". Mi piel aún recuerda ese momento. (La liga manda a la versión del Girlie Show, la gira de aquel mítico concierto.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;11. "&lt;b&gt;Como hemos cambiado&lt;/b&gt;", Presuntos Implicados. Llegan años donde la secuencia se me pierde. Estoy ya en la licenciatura. Y este tema de Presuntos era &lt;i&gt;nuestro&lt;/i&gt; tema. En cierto modo lo sigue siendo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;12. "&lt;b&gt;Iremos juntos&lt;/b&gt;", de Vaselina.  Quienes conocen la historia no necesitan detalles. Verano de 1995. Con el tiempo, un periodo que ha ido tomando su justo lugar en mi biografía. No sería el que soy sin ese verano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;13. "&lt;b&gt;Las mil y una noches&lt;/b&gt;", Flans. La canción era ya un clásico en esos días. Una canción que acompañó quizá mis mejores momentos como universitario. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;14. "&lt;b&gt;Because you loved me&lt;/b&gt;", Celine Dion. Sí, soy fan y no tengo por qué negarlo. Pero esta canción no está en la lista por la cursi debilidad que siento por esta mujer, sino porque fue el tema que bailé con mi hermana MJ el día que celebramos sus 15 años. Solo describirlo me arranca nuevamente una lágrima y me recuerda lo difícil que es crecer.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;15. "&lt;b&gt;I will survive&lt;/b&gt;", Gloria Gaynor. Como con tantas canciones, me cuesta trabajo explicar cómo surgió mi fascinación por ésta. Por más trillada que esté, nunca me cansaré de escucharla. Es además una canción llena de momentos. Para fines de mi banda sonora, es además la representante de mi lado discotequero, ese lado que ya dos veces he tenido la dicha de celebrar brincoteando acompañado en vivo y en directo por la voz de la mismísima Gloria.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;16. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=ZJB5Rqc1m0Y"&gt;Il dolce suono&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", de Donizzetti. Concretamente, en la versión que aparece en la película de &lt;b&gt;&lt;i&gt;El Quinto Elemento&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Cuando vi la peli de Luc Besson no sabía que lo que escuchaba en la épica escena de la Diva era un aria de&lt;b&gt;&lt;i&gt; Lucia de Lammermmoor&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Tendrían que pasar años para que me atreviera a explorar el mundo de la ópera, pero la ciencia ficción había ya sembrado esa semilla. (Hoy, la escena de locura de Lucia es sin duda una de mis grandes obsesiones, al grado que vivo coleccionando versiones.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;17. "&lt;b&gt;Vesti la giubba&lt;/b&gt;", Luciano Pavarotti. La semilla que depositó Besson germinó poco después con Pavarotti y sus amigos. Compré un par de sus discos por "borrego", lo confieso. Y con el tiempo agradezco a esa serie de grabaciones el haber derrotado mis prejuicios y haberme atrevido a explorar sin temor el mundo del bell canto. Sobre la pieza en particular, el canto del payaso que antes de salir a escena descubre la traición de su mujer es para mí casi un himno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;18. "&lt;b&gt;Para vivir&lt;/b&gt;", Pablo Milanés. Otro giro. No sé el momento, pero esta canción se me coló a las venas desde la primera vez. Hoy, la escucho y confieso que me estremece su sentido casi profético.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;19. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=nAOYRSGIyao"&gt;I saw no shadow of another parting&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", Kiri Te Kanawa. Se trata de una sencilla pero poderosa aria compuesta por Patrick Doyle para la película &lt;b&gt;Great Expectations&lt;/b&gt;, de Alfonso Cuarón, basada en la obra de Charles Dickens. La letra está tomada literalmente de un pasaje de la novela. Su valor para mí es infinito pues encierra muchas cosas: libro, película y banda sonora son de mis favoritas cada una en su respectiva categoría. Además el disco representó para mí el hallazgo de Te Kanawa, a quien desde entonces admiro y sigo fervientemente.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;20. "&lt;b&gt;Favola&lt;/b&gt;", Eros Ramazzotti. Sigo atrapado entre 1995 y 1999. En esos años, esta fábula, inspirada en un texto breve de Hermann Hesse, era para mí una especie de micro-biografía musicalizada con la que solía torturarme a ratos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;21. "&lt;b&gt;Balada para un Loco&lt;/b&gt;", Astor Piazzolla y Horacio Ferrer. Se acercaba el final del siglo XX y yo descubría el folclor argentino a través de un espectáculo llamado &lt;b&gt;&lt;i&gt;Forever Tango&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Hacia el final del show aparecía esta obra maestra del poeta Ferrer con música del genial Piazzolla. "Ya sé que estoy piantao..." Y así, a ritmo de tango nuevo, de nuevo cambió mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;22. "&lt;b&gt;Bésame mucho&lt;/b&gt;", de Consuelo Velázquez, en todas las versiones de músicos callejeros, particularmente en las plazas y transportes públicos de París, Roma, Florencia, Barcelona... En distintos viajes durante los primeros cinco años del nuevo milenio, eso de "como si fuera esta noche la última vez" se aparecía con inesperada magia en los momentos y lugares más imprevistos. Y siempre conseguía arrancarme una lágrima de nostalgia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;23. "&lt;b&gt;The way you look tonight&lt;/b&gt;", Frank Sinatra. Lo que escriba sobre el sentido de esta pieza será insuficiente. Baste decir que dejarla fuera de mi banda sonora sería excluir una de las partes más valiosas de mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;24. "&lt;b&gt;Huapango&lt;/b&gt;", de Moncayo, con la OSN. Y un día me fui a Barcelona, sin saber naturalmente lo que implicaría esa aventura. Allá, entendí por qué hay quien dice que esta obra de Moncayo es como el segundo Himno Nacional Mexicano. Y sobre eso escribí desde Catalunya &lt;a href="http://ernestoenbarcelona.blogspot.com/2008/02/el-otro-himno.html"&gt;algo que aún puede leerse por acá&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;25. "&lt;b&gt;When your mind's made up&lt;/b&gt;", Glen Hansard y Marketa Irglova. Una canción tremendamente poderosa, inevitablemente asociada a un periodo que terminó provocando nuevos giros imprevistos en la gráfica de mi existencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;26. "&lt;b&gt;Esta madrugada&lt;/b&gt;", Amaral. Sucede con este dúo algo semejante a lo que me ocurre con la canción anterior. Son piezas que quizá por estar aún tan cerca en mi biografía no consigo traducir con claridad. Pero ahí están.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;27. "&lt;b&gt;Vuelvo al Sur&lt;/b&gt;", Astor Piazzolla. Y un día regresé al Sur... distinto, en cierto modo distante. Por momentos incapaz de incorporar los sueños recuperados a la realidad circundante. (De nuevo, Piazzolla: el primer compositor —creo que será el único— que se repite en esta lista.)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;28. "&lt;b&gt;Camins&lt;/b&gt;", Sopa de Cabra. "Mai no es massa tard per tornar a començar..."&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;29. "&lt;b&gt;Two out of three ain't bad&lt;/b&gt;", Meat Loaf. Jim Steinman tenía que aparecer en algún momento de mi soundtrack. Cronológicamente parece que la canción debería ir mucho antes. Si bien hace años que es parte de mi fondo musical, recientemente ha tomado nuevos significados. Y cambia todos los días.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;30. "&lt;b&gt;Nice 'n' easy&lt;/b&gt;", Frank Sinatra. Es muy pronto quizá para hablar sobre por qué meter de nuevo a La Voz y por qué con este tema. Pero me pareció que no podía dejarla de lado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;31. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=7wc9jRXksuA"&gt;La longue route&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", Yann Tiersen. Era necesario incluir a este músico francés. Muchas eran mis opciones y elegí una a modo de sintetizar todo lo que representa su música en mi vida desde hace una década. Esta melodía fue una de las que escogí para anclar una reciente escapada a Peña de Bernal. Es una anécdota larga que quizá convendría recuperar en otro momento. Para fines de este ejercicio, diré solo que la música de Tiersen me ayuda a registrar esos momentos que no puedo permitirme olvidar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;32. "&lt;b&gt;E lucevan le stelle&lt;/b&gt;", Plácido Domingo. Otro que no podía quedarse fuera en la banda sonora de mi vida al día de hoy es Giacomo Puccini. Elegir una pieza me resulta particularmente difícil, pues casi podría contar mi vida con una una antología basada exclusivamente en arias de este compositor. Escogí este momento casi final de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Tosca&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; por el sentido que a estas alturas de mi lista producen sus versos finales: "L'ora è fuggita... E muoio disperato! E non ho amato mai tanto la vita!"&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;33. "&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=xsswf12nWeI"&gt;La Martiniana&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;", Susana Harp. La letra del poeta Andrés Henestrosa explica por sí misma el sentido que cumple esta pieza. "No me llores, no, porque si lloras yo muero. En cambio, si tú me cantas..."&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;34. "&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=gApK2lZlcCI"&gt;&lt;b&gt;Somewhere over the rainbow / What a wonderful world&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;", Israel Kamakawiwo'ole. Sí, para cerrar mi lista hago trampa y cuelo dos en una. Dos canciones que podrían ir en cualquier momento de mi cronología. No sé cuándo las escuché por primera vez. Sé que tengo muchas versiones de ambas. Y en esta grabación no solo se combinan sino que lo hacen de una manera que siempre me arrebata una sonrisa (y de vez en cuando una lágrima). Dentro de ambas melodías están el que fui, el que soy y sin duda el que seré... Están mi familia, mis amigos, mis amores, mis dolores, mis esperanzas, mis sueños...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5144085106023582362?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5144085106023582362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5144085106023582362&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5144085106023582362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5144085106023582362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/11/soundtrack-de-mi-vida-por-si-muero.html' title='Soundtrack de mi vida (por si muero mañana)'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-7147398868698068822</id><published>2010-11-03T22:04:00.004-06:00</published><updated>2010-11-03T22:17:25.821-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><title type='text'>Reviviendo de entre los muertos</title><content type='html'>Hace dos meses baje la cortina de este changarro, no por falta de cosas por decir, sino por una inmensa y creciente dificultad para utilizar las palabras al intentar referirme a mí mismo y a mi vida. Además, por diversas razones sentí que el espacio no respondía más a mi presente. En algún otro rincón empecé a liberar una que otra palabra, sin conseguir mucha continuidad, al menos hasta ahora.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Paradójicamente el Día de Muertos me ha traído una oportunidad para dar nueva vida a este espacio. La 3a Semana Mortuoria, convocada este año por mis queridos &lt;a href="http://estabocamia.blogspot.com/"&gt;Jacka&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://juanpa.posterous.com/"&gt;JuanPa&lt;/a&gt;, me da el pretexto para desempolvar el teclado e intentar decir dos o tres palabras. Así pues, empiezo hoy a compartir algunas ideas a partir de esta convocatoria que ya se convierte en tradición. Veremos si después de esta pequeña resurrección, sucede algo más con esta libreta virtual. Por lo pronto, en un rato cuelgo mi primer texto mortuorio de 2010. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-7147398868698068822?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/7147398868698068822/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=7147398868698068822&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7147398868698068822'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7147398868698068822'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/11/reviviendo-de-entre-los-muertos.html' title='Reviviendo de entre los muertos'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8016794426365670139</id><published>2010-09-01T18:00:00.000-05:00</published><updated>2010-09-01T18:11:43.955-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interrogantes'/><title type='text'>Bajando la cortina...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante el fin de semana, charlando con buenos y queridos amigos, me di cuenta del abandono tremendo en que tengo este espacio de reflexión —y a veces de confrontación conmigo mismo—. Un abandono que no deriva de la falta de cosas por decir. Al contrario, se han acumulado tantas experiencias y sensaciones que me ha hecho muchísima falta contar con un espacio para liberar, para dejar fluir, para dialogar, para explorar… simplemente para poner en blanco y negro alguna palabra que ayude a seguir completando el rompecabezas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y pese a tanta necesidad, nuevamente acabó un mes en el que apenas vine a decir un par de cosas. ¿Por qué tanto silencio si las palabras han estado por ahí, esperando con ansiedad ser arrojadas al mundo? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El abandono de mi “vida pública” en la red se ha visto equilibrado por un constante desahogo en la &lt;i&gt;Moleskine&lt;/i&gt; y en la aplicación de notas del teléfono móvil. Anotaciones sin ton ni son, en las que he procurado dejar algún rastro que más adelante me permita reconstruir las transformaciones que estoy atravesando. Pero aunque esas notas me vienen bien, cierto es que echo de menos la extraña experiencia de exponerme. Quizá por ello he comenzado a buscar hacerlo por algunas vías paralelas, dejando este espacio en blanco por semanas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una de las personas a quienes vi el fin de semana suele leerme aquí con regularidad. Y a ella le decía yo que quizá el abandono del blog se produzca porque éste empieza a quedar sin sentido. No me refiero a los blogs en general, sino a éste en particular. Y lo compruebo mientras escribo esta nota. Por alguna extraña circunstancia siento que este lugar ha cumplido su función y agotado sus posibilidades. Como si perteneciera a un pasado entrañable pero carente ya de sentido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aparece entonces un deseo de comenzar de nuevo. Bajar otra vez la cortina y empezar a escribir una nueva página. De hecho es algo que paulatinamente ha ido sucediendo: ciertas huellas de los últimos meses han quedado plasmadas ya en playas paralelas. Y quizá esa sea la ruta a seguir: formalizar el final de &lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/"&gt;ernesto-bcn&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; como en su momento sucedió con su antecesor &lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://ernestoenbarcelona.blogspot.com/"&gt;ernestoenbarcelona&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. No sé si el nuevo sucesor serán las &lt;a href="http://palabrasliberadas.wordpress.com/"&gt;Palabras liberadas&lt;/a&gt; que empecé a arrojar hace unos meses o si vendrá una nueva plataforma para compartir mis pequeñas soledades. Tampoco tengo claro si ese nuevo inicio llegará pronto o si tardará en darse, ni si el cierre de la cortina aquí sea definitivo o si se conservará esta arena para algunas divagaciones posteriores. Según sea, es probable que los más cercanos a este espacio lo sepan a tiempo y, si así lo deciden, me sigan acompañando un rato más.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8016794426365670139?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8016794426365670139/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8016794426365670139&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8016794426365670139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8016794426365670139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/09/bajando-la-cortina.html' title='Bajando la cortina...'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-3802961155626145854</id><published>2010-08-31T15:20:00.003-05:00</published><updated>2010-08-31T17:27:41.092-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>Ir y venir</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fui y vine en cuestión casi de horas. Hace ya más de una semana de esto, pero no había tenido el espacio para venir a decir algo al respecto. En mi ruta del Bajío al norte del estado de Nueva York y de regreso, tuve oportunidad de parar unas horas en la gran manzana por segunda vez durante este año. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El motivo de ir y venir tan lejos en un abrir y cerrar de ojos fue la oportunidad de acompañar a una pareja de amigos que decidieron registrar su amor en las bitácoras eclesiásticas. Lo hicieron y lo hicieron con todo, incluyendo una buena dosis de amor, que esperamos opere su mágico poder sobre ellos por muchos años y, en una de esas, para toda la vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No pretendo restarle importancia al acontecimiento que me hizo recorrer miles de kilómetros en cuestión de horas, pero como sucede siempre, lo trascendente estuvo en el camino, no en la meta. Un camino que recorrí un poco saturado de pendientes y otro tanto de inquietudes que me han ido sacudiendo las entrañas y el alma al alimón. Una nube a través de la ventanilla. Una ardilla en Central Park. Alguna mirada perdida en la estación del tren. Una canción arrojada sin anticipación desde el reproductor de MP3. Y de pronto la mente empieza a encontrar fragmentos de la inspiración perdida o a quitar un poco de polvo a las dudas enterradas tiempo atrás. No es fácil enfrentarse a uno mismo. Pero viajar siempre ha sido para mí una extraordinaria forma de hacerlo. Durante uno de los trayectos del viaje, saqué el ordenador portátil y escribí algunas líneas...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;Viernes 20 de agosto&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;Quizá porque la vida en sí misma es un viaje, salir y recorrer largas distancias me resulta tan apasionante. Y cuando uso la palabra apasionante no estoy seguro de si sea la palabra correcta. Me viene a la mente simplemente porque asocio la pasión con compromiso, con entrega, con emociones. La pasión puede manifestarse a través de las más sutiles expresiones, aunque entiendo que sea más sencillo asociarla con reacciones explosivas, de grandes dimensiones. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;Voy a bordo de un tren, dejando atrás Penn Station en Manhathan, rumbo a un lugar llamado Albany. Origen y destino son, en este caso como en tantos otros, irrelevantes. Son un punto de referencia para dar sentido formal a la idea de viajar en tren, idea de la que estoy partiendo. Pero digo que es irrelevante porque lo que cruza mi mente va más allá de Nueva York o del propósito que me ha conducido hoy a recorrer el citado trayecto. No sólo va más allá. Diría que nada tiene que ver. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;Decía, pues, que voy a bordo de un tren. Los trenes, como los aviones, producen un sentido muy peculiar en mí. Seguro éste es producto de la acumulación de experiencias personales mezcladas con las millones de imágenes que seguramente mi mente inconsciente ha acumulado con el paso de los años a través de películas, libros y programas de televisión. (Esto podría explicar por que los viajes en autobús, si bien tienen su componente atractivo y aportan cierta dosis de inspiración, nunca podrían compararse con un viaje en tren o en avión... O en barco.)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663366;"&gt;Claro, se supone que tendría que estar escribiendo los libros que tengo que enviar este fin de semana. O revisando los avances de tesis de mis alumnos de maestría. O ya de plano preparando algunas de las cosas que tendría que tener listas para el colegio esta semana. Pero no. Estoy escribiendo sobre mí otra vez. Estoy una vez más evadiendo la realidad que me he impuesto a lo largo de no sé cuántos años, intentando emigrar hacia esa otra realidad que abandoné en algún momento de mi vida, haciendo que los pocos rastros de ella que hoy sobreviven sean acaso pinceladas de una fantasía, convirtiendo ese otro mundo en una auténtica ficción. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vuelvo a hoy, martes 31 de agosto. Cerrando una entrada que empecé a escribir el viernes 27. Tengo ya en fila una nota que escribí anoche. De una vez la dejo programada para mañana en la tarde. Anticipo por lo pronto que se trata de una entrada que puede resultar inesperada. O quizá no tanto. (Ya ves, nomás ganas de intrigar un poquito.)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-3802961155626145854?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/3802961155626145854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=3802961155626145854&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3802961155626145854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3802961155626145854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/08/ir-y-venir.html' title='Ir y venir'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4917063986992213656</id><published>2010-08-05T17:50:00.001-05:00</published><updated>2010-08-05T18:17:30.135-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>El libro de las contradicciones</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de semanas y semanas de andarlo anticipando —y un poco forzado ante el colapso de Twitter que no deja de desplegarme a su ballenita— me decido a hablar por fin sobre el mentado libro de las contradicciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace algunos meses una querida amiga y ex-compañera de trabajo, me invitó a colaborar en un proyecto editorial: elaborar una serie de cuadernos de trabajo para la asignatura de Orientación y Tutoría que se imparte en secundaria. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Juro que me resistí. De veras. Esta vez no dije que sí a la primera, como suele ser mi costumbre. Sí, lo admito, soy un fácil, pero esta vez estaba decidido a cambiar. Y no lo conseguí. En cambio, acepté asumir la autoría de uno de los tres textos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La empresa nos dio un margen muy amplio para definir los contenidos de la obra y marcó (al menos al inicio) pocos criterios editoriales. Eso es bueno y malo. Bueno porque uno no tiene que someterse como suele suceder a un plan de obra que casi te dice lo que debes pensar. Malo porque nos dejaban una libertad de esas tan amplias que uno no sabe qué hacer con ella. Después de revisar muchos materiales, terminé armando mi índice tentativo: mis cinco bloques con seis temas cada uno. El siguiente paso sería escribir y escribir sobre aquello.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después del típico reto de vencer a la página en blanco, las primeras lecciones fluyeron más o menos. Sin embargo, muy pronto empezó a ser evidente algo que apenas había anticipado. Mejor dicho, algo que sabía pero me había negado a reconocer: estaba escribiendo un libro que, primero, habla de cuestiones que no creo que se puedan enseñar con libros y, segundo, intenta orientar sobre cuestiones en las que difícilmente podría yo considerarme un ejemplo a seguir. Muy por el contrario.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me explico. ¿Qué puedo escribir yo sobre la importancia de aprender a manejar el estrés? ¿Qué tipo de consejo puedo ofrecer acerca de la organización del tiempo? ¿Con qué cara puedo hablarle a alguien sobre la importancia de saber decir que no, o sugerir algo con respecto a la forma de manejar adecuadamente las emociones en nuestras relaciones interpersonales? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevo ya semanas y semanas escribiendo sobre todo esto. No niego la importancia de tales temas. Es solo que me siento la persona menos indicada para hacerlo. ¿Quién es uno para decirle a los chavitos lo que es mejor para ellos? Claro, he procurado evitar cualquier tipo de adoctrinamiento, pero los temas en sí encierran una cierta tendencia a promover los dichosos valores democráticos y las virtudes de la convivencia. Sí, creo en todo ello en su sentido más general. Pero, más allá de mi propia incapacidad para hacer de eso una realidad, cada día tengo más dudas respecto a todo esto que nos empeñamos en enseñarle a los más jóvenes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo sé. Sueno exagerado. Demasiado radical, quizá. Pero confieso que cada vez que debo sentarme a escribir una página más del dichoso libro, no puedo evitar pensar que se trata de la encarnación de mis más grandes contradicciones: decir una cosa, pensar otra y terminar haciendo una tercera. La historia de mi vida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;PD. La buena noticia es que ayer envié el cuarto bloque. Faltan un bloque, los anexos y las correcciones de los bloques anteriores. Con todo y eso, ya voy de salida.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4917063986992213656?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4917063986992213656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4917063986992213656&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4917063986992213656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4917063986992213656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/08/el-libro-de-las-contradicciones.html' title='El libro de las contradicciones'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5337704570788561504</id><published>2010-08-01T22:40:00.000-05:00</published><updated>2010-08-01T22:43:10.274-05:00</updated><title type='text'>Julio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se escapó julio. Apenas en tres ocasiones tuve oportunidad de venir aquí e intentar compartir algo en este ajetreado mes. Motivos para venir y volcarme no hicieron falta. Sí, en cambio, un poco de voluntad, sobre todo en la primera parte del mes. Al final, un vuelco. O varios. Y muchas ganas de empezar a transformar el mundo. Mi mundo, para ser más preciso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sonará extraño pensar que Las Vegas es un lugar para encontrar inspiración. Pero lo fue, al menos en mi caso. La última semana del mes escapé a la ciudad del pecado, la capital del juego. Y los destellos no llegaron de la mano del primero ni del segundo. Aparecieron en los momentos más inesperados, así, de repente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierto, no fue la ciudad. Ésta fue acaso el escenario para que cayeran algunos veintes que venían rondando la cabeza desde hacía semanas. Fue necesario alejarse de todo lo ordinario para que en cuestión de segundos empezaran a acomodarse algunas ideas. Suena bien. Suena fácil. Y en el momento así es. Toca ahora pasar a la acción. Veremos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5337704570788561504?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5337704570788561504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5337704570788561504&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5337704570788561504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5337704570788561504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/08/julio.html' title='Julio'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4167250126702819666</id><published>2010-07-20T08:30:00.000-05:00</published><updated>2010-07-20T08:34:47.482-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><title type='text'>Aunque suene mal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comencé el día leyendo un texto cuyas ideas me han quedado dando vueltas en la cabeza. Me refiero a la entrada más reciente de Ángeles Mastretta en su blog. Tomando prestado el primer verso de un poema de José Emilio Pacheco, Mastretta titula su entrada &lt;a href="http://lacomunidad.elpais.com/puerto-libre/2010/7/20/no-amo-mi-patria"&gt;"No amo a mi patria"&lt;/a&gt;. Inicia citando los tristes acontecimientos del fin de semana en Torreón, una gota más en ese vaso de a violencia que se nos derramó hace tiempo. En un tono poco optimista la escritora reconoce que nadie sabe qué hacer ante el negro panorama. Yo por lo pronto, paulatinamente he abandonado ya mi deber cívico de escuchar noticias en la radio o leerlas en los diarios. (En la televisión nunca las he visto, así que eso no cuenta.) Y sé que no resuelvo nada, pero me frustra un poco menos. Y, como dice Ángeles en su reflexión, uno no sabe cómo reaccionar.&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;«Por más que nos la espantemos, por más que ande uno cantando al subir las escaleras o riéndose porque la vieja perra se planta en la puerta del estudio para no dejarnos salir, por más que menos, nos da tristeza ir sabiendo, todos los días, que no sabemos cómo hacerle. Y que contra esta novedad que es el terrorismo de las bandas, no tenemos ni idea. No sabemos nada. Nosotros menos que nadie. Nosotros querríamos leer a Sor Juana, oír a Beethoven, ver la puesta del sol. Nosotros queremos dormir en paz, que los nuestros no tengan pesadillas y que nuestros sean todos los hombres y mujeres de bien que hay en este país. ¿Qué más?»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El poema de Pacheco de donde se desprende esa provocadora línea que Mastretta usa como título, se llama "Alta traición". Es éste:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;No amo a mi patria.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;Su fulgor abstracto&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;es inasible.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;Pero (aunque suene mal)&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;daría la vida&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;por diez lugares suyos,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;cierta gente,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;puertos, bosques de pinos,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;fortalezas,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;una ciudad deshecha,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;gris, monstruosa,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;varias figuras de su historia,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;montañas&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;-y tres o cuatro ríos.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo leo y vienen a mi mente las imágenes de esos lugares de mi patria por lo que (aunque suene mal) daría la vida. Pienso en el azul del cielo que me acompañó ayer en la carretera. Pienso en las primeras e incomprensibles palabras de mi sobrino. Pienso en esa cierta gente que quiero y que es mucha. En esos tres o cuatro ríos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/TEWlRG_dhfI/AAAAAAAADTs/TUHBV6Li2ys/s1600/CIMG0014.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 239px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/TEWlRG_dhfI/AAAAAAAADTs/TUHBV6Li2ys/s320/CIMG0014.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5495980633628706290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4167250126702819666?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4167250126702819666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4167250126702819666&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4167250126702819666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4167250126702819666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/07/aunque-suene-mal.html' title='Aunque suene mal'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/TEWlRG_dhfI/AAAAAAAADTs/TUHBV6Li2ys/s72-c/CIMG0014.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6176560684661008056</id><published>2010-07-18T22:22:00.001-05:00</published><updated>2010-07-18T22:23:44.897-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Veremos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace una semana hablaba de mis dificultades para terminar con una entrega que debía hacer al día siguiente. Y apenas hoy conseguí tal meta. Una semana después. Se entenderá, pues, que tampoco haya conseguido venir a plasmar algo a partir de mis anotaciones en servilleta. La tengo a mi lado. Me dan ganas de empezar. Pero son más de las diez de la noche y mañana antes de las cinco de la mañana debo estar ya saliendo rumbo al Bajío nuevamente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vuelvo a guardar la servilleta en la agenda. Las pocas anotaciones son suficientes para recordarme lo esencial. He sumado un par de apuntes adicionales. Material suficiente para escribir al menos una entrada diario a partir de mañana y hasta que la semana concluya. No sé si seré capaz de tanto. Veremos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras tanto, he escrito alguna que otra tontería en algún lado. Soltando un poco. La verdad es que a pesar del sinfín de cosas que pasan por mi mente, estoy bien. Me siento bien. Acaso lo que me llega a frustrar a ratos es no darme el tiempo y espacio suficientes para escribir y leer lo que quisiera. Quiero ya acabar pronto con las obligaciones que me he impuesto con el exterior, para saldar cuentas conmigo. Veremos, también.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6176560684661008056?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6176560684661008056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6176560684661008056&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6176560684661008056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6176560684661008056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/07/veremos.html' title='Veremos'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5226086810043375438</id><published>2010-07-11T10:30:00.001-05:00</published><updated>2010-07-18T22:26:43.973-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Deberes</title><content type='html'>Debería estar escribiendo un libro. No, no lo digo en el sentido de esa combinación de deber moral y auténtico anhelo que siento. Me refiero al carácter mandatorio de una obligación contractual por la que mañana debería entregar un capítulo más de una serie de libros de texto con los que estoy colaborando. Pero no lo consigo. Este dichoso libro se ha convertido en un verdadero tormento. Quizá porque de alguna manera sintetiza mis profundas contradicciones, mis prolongadas crisis existenciales, o yo qué sé. Lo cierto es que llevo un rato frente a la página en blanco y en el reloj la arena sigue sin piedad pasando de un compartimento a otro. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tengo, en cambio, una servilleta llena de anotaciones sobre ideas que quisiera soltar aquí, un poco como desahogo, un poco como terapia, un poco como necesidad de compartir. Esas notas me han acompañado durante días y días, esperando un instante de debilidad en mis imperativos laborales en combinación con una pizca de fortaleza en mi voluntad creativa. Pareciera éste uno de esos momentos. Y, sin embargo, lo dejaré ir para ver si me sirve de inercia o impulso para escribir lo que &lt;i&gt;debo&lt;/i&gt; escribir. Si lo consigo, esperaría que esa misma fuerza me permitiera plasmar al menos la síntesis de la varia que tenía prevista para arrancar esta segunda mitad de 2010.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5226086810043375438?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5226086810043375438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5226086810043375438&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5226086810043375438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5226086810043375438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/07/deberes.html' title='Deberes'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-1318134796571952199</id><published>2010-06-29T23:55:00.002-05:00</published><updated>2010-06-29T23:58:58.620-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><title type='text'>Cerrando junio</title><content type='html'>Se me escapa el mes. Se esfuman el ciclo escolar y la primera mitad de un año vertiginoso. Los últimos días han sido excepcionales en todo sentido. Y la mente está a todo lo que da, procesando y produciendo ideas, posibilidades. El cuerpo no ha podido llevar el ritmo. Urge que pasen un par de semanas para seguir trabajando pero en espacios temporales un poco más sensatos. Estoy cansado. Muy cansado. Pero vamos sacando adelante esto. Y explorando oportunidades hacia el futuro. Soñando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-1318134796571952199?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/1318134796571952199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=1318134796571952199&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1318134796571952199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1318134796571952199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/cerrando-junio.html' title='Cerrando junio'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4125772309287154222</id><published>2010-06-22T23:55:00.000-05:00</published><updated>2010-06-23T00:07:34.402-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>A propósito de la renuncia de Rangel Sostmann</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La recién anunciada renuncia de Rafael Rangel Sostmann a la rectoría del ITESM sin duda es noticia. Con la salida del Dr. Rangel termina una era en la historia del Sistema Tec de Monterrey, una de las instituciones privadas de educación superior más importantes en México. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace tiempo que me considero Ex-A-Tec por partida doble: como egresado y como ex-colaborador del campus donde me gradué hace más de una década. De ambas etapas conservo recuerdos entrañables y también experiencias lamentables. De unas y otras aprendí, por supuesto. En ambos polos la pauta la marcaron las personas: el Tec me permitió conocer gente de un valor extraordinario y puso también en mi camino a personas tristemente dominadas por el egoísmo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como alumno y como profesor en el Tec aprendí muchísimas cosas y tuve oportunidad de hacer amistades que —nada raro en mí, lamentablemente— no he sabido cultivar suficientemente. Aún así, a la fecha, encontrarme con esas personas sigue siendo ocasión de gozo y recordatorio de la posibilidad que aún existe de recuperar el tiempo perdido. De la gente que apostaba por hacer daño, recuerdo poco, aunque —como quizá se vea más adelante— de sus actos queden huellas imborrables.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo cierto es que, para bien y para mal, el Tec es mi &lt;i&gt;alma máter&lt;/i&gt; y a la vez el lugar donde mi trayectoria laboral empezó a configurarse. Quizá por eso siempre que escucho noticias del Tec me interesan como si siguiera yo ahí dentro. Y la renuncia de Rangel no podía ser la excepción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/03/monterrey.html"&gt;relaté hace unos meses a raíz de la balacera en las afueras del campus Monterrey&lt;/a&gt;, Rangel Sostmann nunca ha sido santo de mi devoción. Sin embargo, lo consideré siempre un tipo congruente. Me divertía que cada ceremonia de graduación, año con año, repitiera las mismas anécdotas como si le hubiesen sucedido ayer. Algo que siempre me atrajo de su estilo de liderazgo era la frescura con que solía desenvolverse entre los estudiantes, a quienes solía cautivar con cierta facilidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá esa frescura fue la que me llevó a acercarme a él en la primavera de 1995. Unos meses antes el tristemente célebre error de diciembre había desencadenado una profunda devaluación de nuestra moneda frente al dólar. La situación en el país se complicaba y la inflación se iba por los cielos. Pronto empezaron a correr en los pasillos del Tec rumores sobre grandes aumentos en las colegiaturas, lo cual empezó a provocar cierto pánico entre las familias de quienes estábamos ahí con números apretados. El Tec guardó silencio durante semanas. Algunos compañeros empezaron solicitar su baja y buscar nuevas alternativas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo no entendía cómo la gente podía tomar decisiones basándose en suposiciones. Fue entonces que se me ocurrió juntar firmas para pedir que el Sistema Tec nos diera una explicación oficial que explicara qué sucedería en los próximos meses. La petición era simple: desmentir o confirmar los rumores y enviar en cuanto fuese posible los costos para el próximo semestre. Para juntar las firmas, elaboré una pequeña encuesta preguntando algunas cuestiones generales relacionadas con la crisis, el costo de la escuela, el programa de becas y —lo más importante— el interés por conocer las futuras colegiaturas. Al final, quienes lo deseaban, firmaban anotando su matrícula. Me organicé con algunos compañeros y en un par de días juntamos cerca de mil firmas de alumnos de todos los programas y semestres posibles. (En aquellos días la población total del Campus Ciudad de México era de unos 7,000 estudiantes.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una tarde procesamos los datos, armé gráficas e interpretaciones y armé un paquete con la carta petición y las hojas de firmas. Mi primera decisión era entregar eso en la dirección de mi campus. El mismo día, sin embargo, me enteré que Rangel estaría visitando nuestro plantel y pensé: las colegiaturas no son asunto local, sino decisión del Sistema. ¿Para qué ir con el Director del Campus si podía ir con el Rector de todo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me di una vuelta por la Dirección General y mientras esperaba que me atendieran, me enteré de la agenda completa del Dr. Rangel. Unos minutos después estaría en el Auditorio en una charla con alumnos de último semestre. Fui hasta ahí y escuché el final de la sesión. Al terminar, Rangel se quedó conversando con algunos alumnos. Estaban también el Rector de la Zona y el Director General del Campus. Me acerqué esperando el momento oportuno. Alguien mencionó los rumores sobre el aumento de colegiaturas. Y el Dr. Césra Morales, entonces Rector de la Zona, usó una expresión curiosa: "Ah, sí, el borreguito que anda suelto". Era cuando. Me levanté y le dije a Rangel: "Aquí está ese borreguito". "¿Cómo?", respondió. "Sobre ese famoso rumor, quisiera entregarle una petición que estamos haciendo algunos alumnos para recibir información acerca del impacto que tendrá la crisis en las colegiaturas", le dije extendiéndole el sobre con la carta, las gráficas, las firmas. Lo recibió sonriendo, me dio las gracias y me retiré. Me fui a la cafetería a reunirme con mis colegas. Poco después Rangel andaba por ahí, me vio y me preguntó: "¿Aquí en la carta dice a quién debo responderle?" "Claro, ahí vienen todos mis datos." Efectivamente. No estaba yo actuando como un anónimo ni nada parecido. La carta que presentaba todo llevaba mi firma y mis datos, asumiéndome como responsable del ejercicio. "Perfecto", me dijo sonriendo y se despidió.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al poco tiempo recibimos todos un comunicado donde el Tec buscaba transmitir cierta tranquilidad en torno al tema. Es probable que no haya sido gracias a nosotros, pero a mí me dio un respiro y sé que a muchos otros también. Me sentí orgulloso de mi rector que había tenido sensibilidad para escucharnos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hasta que unos días después mi Director de Carrera —a quien nunca había visto antes— me buscó en una clase. "Nos esperan en la Dirección General." Y allá fuimos. Lo que sucedió en esa oficina fue harina de otro costal. En mi ingenuidad, no me di cuenta lo grave que había sido para el Director de mi campus que me lo "saltara". Fue quizá una de las conversaciones más desagradables que he tenido en mi vida. Se suponía que casi tendría que haber salido de ahí agradeciendo que no me dieran de baja por grillo. Las expresiones tan vulgares y el tono tan desagradable en que la máxima autoridad de mi campus se dirigía a mí, me dejaron frío. No renegué ni dije nada. Guardé silencio y archivé la historia. Estaba apenas en mi segundo semestre de la carrera.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me gradué en 1999. Al año siguiente volví al Tec, como profesor. Un par de ocasiones más tuve oportunidad de atestiguar la forma en que Rangel ejercía su liderazgo entre su gente. Y aprendí mucho desde mi barrera. Hasta que en diciembre de 2001 la misma persona que me decepcionó como alumno, truncó mi incipiente carrera como colaborador del Sistema. Ese semestre obtuve una de las mejores evaluaciones como profesor en mi departamento. Y aprendí que los indicadores sólo sirven cuando quien los usa quiere que sirvan. De lo contrario, da igual: agarras tu cajita, metes tus cosas y no vuelves más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo curioso es que, con todo, oigo hablar sobre el Tec y siento que hablan de algo que es mío. Quizá por eso me ha dolido tanto la soberbia con que el Tec se ha manejado en la última década. Paradójicamente, poco después de mi salida como empleado, me invitaron como egresado a las sesiones con miras a reformular la misión del Sistema Tec para 2015. Lo que dije entonces —lo que muchos dijimos entonces— sigue siendo válido hoy: falta humildad para retomar la grandeza a la que está llamado el Tec. Hoy mucha gente sin duda ahí adentro puede abonar a esa tarea. Rangel Sostmann tuvo la difícil tarea de llevar al Tec al siglo XXI. Y con lo bueno y lo malo, creo que lo logró. Pero a últimas fechas se le veía cansado, incluso fastidiado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Habrá que ver quién llega ahora. Ojalá la grilla interna permita el arribo de un rector que sepa entender los tiempos que corren y conducir a esa gran institución a un mañana más a la altura de los desafíos que hoy imponen a México la injusticia y la falta de solidaridad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4125772309287154222?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4125772309287154222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4125772309287154222&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4125772309287154222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4125772309287154222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/proposito-de-la-renuncia-de-rangel.html' title='A propósito de la renuncia de Rangel Sostmann'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2281972795952230978</id><published>2010-06-20T23:15:00.000-05:00</published><updated>2010-06-20T23:24:49.847-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>Porque sí...</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;—Porque sí —dijo el joven.&lt;br /&gt;—¿Porque sí? Es una de las mejores razones del mundo. Deja un margen muy amplio a las decisiones.&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;"En algún lugar toca una banda", Ray Bradbury&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ray Bradbury es uno de los responsables de que la lectura por placer siga siendo parte de mi vida. Estudiaba yo la secundaria cuando sus &lt;b&gt;&lt;i&gt;Crónicas Marcianas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; me cautivaron. Como suele suceder con todo en mi vida, fueron necesarios varios años para que esa semilla germinara y me hiciera explorar con más dedicación los territorios de la literatura de ciencia ficción. Y como suele suceder con todo en mi vida, esas aproximaciones se convirtieron en coqueteos de temporada, con sus altas y sus bajas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El primer semestre de 2010 fue un semestre flojo en mis hábitos de lectura, lo cual quizá también ha repercutido en mi desgaje de la realidad y en mi falta de serenidad de cara al mundo. De ahí que en los últimos días me he propuesto recuperar espacios para la lectura, esa lectura que se da nada más porque sí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mi más reciente escapada al DF me traje una dosis de esos libros que están en la &lt;i&gt;quasi&lt;/i&gt; infinita lista de espera. Y esta semana arranqué con un volumen de Ray Bradbury titulado Ahora y siempre, que llevaba ya varios meses en la fila. Confieso que cuando me topé con esta "nueva obra" del escritor norteamericano, no sabía que aún estaba vivo y menos que sigue relativamente activo. &lt;b&gt;&lt;i&gt;Ahora y siempre&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; contiene dos novelas breves (¿o son dos cuentos largos?) que en realidad constituyen elaboraciones a partir de materiales previos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leí esta semana la primer historia: "En algún lugar toca una banda...". Como sucede con los libros que solemos catalogar como &lt;i&gt;buenos&lt;/i&gt;, la narración de Bradbury me sacudió inesperadamente. Quizá por colocarme una vez más frente a ese misterio y angustia que llegaban a provocarme algunas de las &lt;i&gt;&lt;b&gt;Crónicas...&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; que le leí en la adolescencia; quizá porque entre sus páginas se escondían algunos fantasmas del pasado que, nomás dar vuelta la página, escaparon irremediablemente decididos a acosarme sin piedad; quizá porque sin sospecharlo me topé con más de una expresión que llevaba días atrapada en mi cabeza, incapaz de convertirse en palabras...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hecho es que con Bradbury, como hace veinte años, recupero la necesidad de los libros y vuelvo a ese rincón donde, contra todo lo que parezca, realmente habito... entre trenes que nunca se detienen en donde uno los espera, rostros que no envejecen pese a la inclemencia del tiempo, desiertos abandonados encerrando misterios que algún día alguien conseguirá resolver.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2281972795952230978?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2281972795952230978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2281972795952230978&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2281972795952230978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2281972795952230978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/porque-si-dijo-el-joven.html' title='Porque sí...'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2124008341279488268</id><published>2010-06-18T19:45:00.001-05:00</published><updated>2010-06-18T19:51:06.262-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias'/><title type='text'>Saramago</title><content type='html'>&lt;blockquote style="text-align: right;"&gt;«... decimos a los abúlicos, Querer es poder, como si las realidades atroces del mundo no se divirtiesen invirtiendo todos los días la posición relativa de los verbos...»&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Haber leído unos cuantos de sus libros me basta para afirmar que la historia de la transición al siglo que corre difícilmente podría contarse sin hacer referencia a José Saramago. Lo he dicho en repetidas ocasiones: no soy ni pretendo ostentarme como un experto literario; sin embargo, tal mérito no es necesario para opinar sobre la obra de quien, como Saramago, supo devolverme el sentido del asombro ante las letras y, en cierto modo, las ganas de expresarme a través de ellas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No estoy seguro del año, pero debió ser hace una década al menos cuando leí &lt;b&gt;&lt;i&gt;Ensayo sobre la ceguera&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Como para muchos, fue mi primer contacto directo con el escritor portugués. El libro llegó a mis manos, como tantos, un poco por accidente. Fue cuestión de horas durante un fin de semana para devorarlo. No tardé en empezar a comprar uno que otro título para ponerlo en la interminable fila de mis lecturas pendientes. Sin embargo, y pese a la fascinación que me provocó la escritura de este hombre, tuvieron que pasar algunos años para que me animara con alguna otra de sus obras. Debió ser —estoy casi seguro— el entonces recién editado &lt;b&gt;&lt;i&gt;Ensayo sobre la lucidez&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Los volúmenes de Saramago siguieron acumulándose en la repisa y apenas el año pasado me puse a mano con &lt;b&gt;&lt;i&gt;La Caverna &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;y &lt;b&gt;&lt;i&gt;Las pequeñas memorias&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. (A raíz de este último &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/03/pequenas-memorias.html"&gt;escribí algo por aquí&lt;/a&gt; hace poco más de un año.) En algún librero en el DF me esperan piezas fundamentales como &lt;b&gt;&lt;i&gt;El Evangelio según Jesucristo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;&lt;i&gt;El hombre duplicado&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Pero en particular quisiera acercarme por fin a &lt;b&gt;&lt;i&gt;Las intermitencias de la muerte&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, un libro que quise leer hace unos años, sin conseguir atreverme por diversas razones. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si bien he sido un lector apasionado pero muy esporádico e inconsistente de la obra narrativa de Saramago, me convertí en seguidor asiduo de su blog desde que éste iniciaba y hasta que el mismo José &lt;a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2009/08/31/despedida/"&gt;declaró su cierre&lt;/a&gt;, conduciendo a la publicación de sus entradas en papel a través de la edición impresa del &lt;b&gt;&lt;i&gt;Cuaderno&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Regresó el portugués al blog en un puñado de ocasiones, incluso todavía a inicios de este 2010, para &lt;a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2010/02/08/%C2%BFcuantos-haitis/"&gt;hablar de Haití &lt;/a&gt;o &lt;a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2010/02/13/ni-leyes-ni-justicia/"&gt;del Juez Garzón&lt;/a&gt;. En estas apariciones, como en las entrevistas que solía dar a los medios de comunicación, Saramago siempre dejó ver la claridad de su pensamiento, consolidando su papel como actor indispensable de cualquier diálogo que pretendiera usarse para comprender a la humanidad en su arribo al tercer milenio de la era.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace exactamente un mes, la Fundación José Saramago tomó control del blog del premio Nobel y, bajo el título de &lt;i&gt;&lt;a href="http://cuaderno.josesaramago.org/"&gt;Otros cuadernos de Saramago&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, publica fragmentos de sus obras. Una forma posmoderna —a ratos y en pedazos— pero no menos legítima, de acercarse y seguir leyendo al inmortal portugués.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Anoche publiqué en mi muro de Facebook una liga hacia la entrada &lt;i&gt;&lt;a href="http://cuaderno.josesaramago.org/2010/06/18/pensar-pensar/"&gt;Pensar, pensar&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, publicada en el referido blog cuando amanecía en Portugal. Publiqué ese vínculo porque la frase me parecía de una urgencia absoluta. Desperté esta mañana con la noticia del fallecimiento del gran José Saramago. Y sentí ese vacío que se suele sentir cuando uno sabe que un genio ya no está entre nosotros. Nos quedan sus palabras, que son muchas para fortuna nuestra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;&lt;b&gt;Al pie&lt;/b&gt;. Decía al inicio que Saramago en cierto modo me devolvió también la pluma. Desde la primera vez que lo leí, me di cuenta lo necesario que era reinventar la escritura para uno mismo, al margen de los demás. Con cada acercamiento que he tenido a su obra, esta necesidad se ha reforzado y ha operado siempre como un catalizador para abrir la llave de la inspiración. Tal y como sucede en este momento.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2124008341279488268?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2124008341279488268/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2124008341279488268&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2124008341279488268'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2124008341279488268'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/haber-leido-unos-cuantos-de-sus-libros.html' title='Saramago'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6402674712646119045</id><published>2010-06-17T22:02:00.005-05:00</published><updated>2010-06-17T23:05:08.959-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Inspiración (II)</title><content type='html'>&lt;i&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claudia: Io non capisco, incontra una ragazza che lo può far rinascere, che gli ridà vita e lui la rifiuta?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Guido: Perché non ci crede più.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claudia: Perché non sa voler bene.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Guido: Perché non è vero che una donna possa cambiare un uomo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claudia: Perché non sa voler bene.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Guido: E perché soprattutto non mi va di raccontare un'altra storia bugiarda.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Claudia: Perché non sa voler bene.&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/i&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace ya más de dos semanas que anticipé una serie de reflexiones en torno a &lt;b&gt;&lt;i&gt;8 1/2&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y mi actual falta de inspiración. No tengo idea de qué pretendía entonces. Es decir, en varias ocasiones he intentado recuperar el asunto y simplemente no consigo recordar cuál era mi intención cuando pretendía hablar de &lt;i&gt;&lt;b&gt;8 1/2&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. Lo cierto es que en aquellos días recuperé este clásico del cine italiano para darme cuenta de los enormes paralelismos entre mi actual crisis y la encarnada por Mastroniani en el memorable personaje de Guido, un director de cine que no consigue hacer una película cuando su potencial creativo se atasca en medio de las expectativas que todos desarrollan en torno a él. Del mismo modo que esta crisis creativa desencadena un viaje de introspecciones y proyecciones en Guido, durante semanas he estado yendo y viniendo a mi niñez e intentando reconstruir ciertos episodios de mi vida en busca de esos momentos que pudieran representar puntos de inflexión en la gráfica de mi vida. No he encontrado mucho, pero he encontrado algo. Particularmente, he conseguido recuperar alguno que otro destello en la mirada del pequeño Ernesto que terminaba la primaria, otro más en el rostro del adolescente que sin saber bien cómo sobrevivió a la adolescencia temprana y alguno más en los ojos del soñador que estudiaba la licenciatura cargado de ilusiones. No sé bien qué hacer con todos esos rastros. Algunos acontecimientos paralelos, además de una severa saturación de compromisos laborales, me tienen aún estancado. Pero voy encontrando la luz al final del túnel, sea lo que sea que eso signifique. Quiero decir que pese a todo, empiezo a trazar planes. Falta acaso la voluntad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;PD. Decía también hace un par de entradas que quería hablar de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Nine&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;, adaptación cinematográfica de una obra musical inspirada en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;8 1/2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;. La obra de teatro no es una joya, pero tiene algunas piezas que desde hace años se incorporaron a mis playlists de cabecera. La que más me entusiasma, "Be on your own", fue eliminada de la película. Otras dos sobrevivieron en la versión fílmica: "I can't make this movie" y "Unusual Way". La película no es ninguna obra maestra, pero me parece que consigue un buen guión a partir de un mal libreto. Rob Marshall se equivoca quizá al usar un lenguaje muy semejante por momentos al que tan bien le funcionó en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Chicago&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;, pero al menos yo se lo perdono por un par de razones. Primero, me encanta la estética que consigue en varios de sus cuadros tanto en lo visual como en el acompañamiento de arreglos musicales que construyen melodías memorables a partir de canciones mediocres. Segundo, un elenco extraordinario con destellos cautivadores. El cast está plagado de estrellas, la mayoría galardonadas justamente con el Oscar en algún momento de su carrera. Daneil Day-Lewis consigue un genial retrato de otro Guido, con un perfil muy lejano al de Mastroniani, pero efectivo en su desparpajado personaje. Judi Dench y Marion Cotillard aparecen soberbias a través de sendas interpretaciones caracterizadas por la mesura reflejada en la contención de sus personajes. Nicole Kidman, Sofía Loren y Penélope Cruz completan el elenco de oscareadas actrices. La película retoma la anécdota de&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; 8 1/2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; y la carga de edulcorantes, creándose así algo absolutamente distinto pero nada desdeñable. El 8.5 se redondea a 9 y pierde por supuesto la genialidad y complejidad de la obra de Fellini. Pero regala un par de momentos que, siendo sincero, me encantaron y dejaron en mí una huella significativa. Quizá sea por el momento en que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Nine&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; vino a ponerme en la cabeza a &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;8 1/2&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;. Por lo que sea, confieso que la disfruté.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6402674712646119045?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6402674712646119045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6402674712646119045&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6402674712646119045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6402674712646119045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/inspiracion-ii.html' title='Inspiración (II)'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-7365454717042048718</id><published>2010-06-09T23:00:00.000-05:00</published><updated>2010-06-09T23:00:12.719-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>Doce años (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Busco la forma de poner por escrito lo que me habita desde hace unos días. Pero me sucede lo que ha venido ocurriéndome desde hace meses: no encuentro forma de traducir los pensamientos en palabras. No pretendo aquí ponerme a divagar sobre esa nueva discapacidad que ya ha empezado a pasarme factura en diferentes ámbitos. Intentaré, en cambio, compartir un poco de lo que el pasado fin de semana dejó en mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gracias a la mágica convocatoria de una entrañable amiga de los días de universitarios, se desencadenó un extraordinario encuentro con personas que hace doce años formábamos parte de un proyecto que transformó mi vida. La última vez que los miembros de ese equipo estuvimos juntos fue en el verano de 1998. Desde entonces, a algunos los había visto un par de veces en diferentes circunstancias. Con algunos me había escrito en alguna ocasión o habíamos hablado por teléfono hace siglos. Pero en sentido estricto, con alguna excepción, era como si nuestras vidas hubieran tomado cauces opuestos y prácticamente no sabía nada de ellos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los últimos meses empezaron a generarse chispas que, hoy lo veo, fueron configurando la posibilidad de reencontrarnos. De pronto alguien apareció en Facebook y tímidamente se abrió un vaso comunicante. Alguien más abrió una cuenta en Twitter, produciéndose un casual e inesperado pero maravilloso cruce de caminos. Alguien se topo con otro al salir de un restaurante, sembrando en ese otro el morbo de ponerse en contacto telefónico con un tercero. Y así se fue construyendo la ruta que nos condujo al sábado pasado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué teníamos en común los que nos reencontramos? La más evidente, estudiamos una misma carrera en cierta universidad. Algunos de los que ahí estuvimos compartimos un par de proyectos que, como decía antes, marcaron mi vida para siempre. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como sucede siempre en este tipo de reuniones, uno tiende a hablar mucho del pasado. Uno revive una y otra vez un sinfín de anécdotas. Está también el espacio para narrar una síntesis de lo que ha sucedido en los años que uno se alejó de la existencia del otro, ligándose siempre a un selectivo resumen del estado presente de las cosas. Y se vuelve al pasado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y esa vuelta al pasado puede conducirnos más allá de las palabras. Al menos así me sucedió esa tarde. Sin darme cuenta, llegó un momento en que la magia que nos unía hace más de una década estaba presente sobre la mesa. Y sentí una tremenda nostalgia por mí mismo. A eso intentaba referirme en la entrada anterior cuando hablaba de entablar un diálogo con el que era yo hace unos años. Mientras reíamos y nos mirábamos con entusiasmo, una parte de mí de se desprendía e intentaba mirarme desde fuera, alegrándose de verme con tal entusiasmo pero, a la vez, preguntándose dónde habían quedado tantas cosas de ese que yo era, ese que solía soñar, ese que se apasionaba locamente con un sinfín de proyectos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No quiero seguir extendiéndome en esto. Siento que terminaré dando vueltas en un mismo sitio. Baste decir por ahora que la química desatada nuevamente hace unos días me obliga a replantearme muchas cosas. Dependiendo cómo vaya todo, ya estaré por acá dando cuenta de ello.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;[&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Al pie. &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;De quienes formamos parte de esos proyectos, faltó un amigo fundamental que hoy vive en su natal Oaxaca. Con él me topé en esas tierras hace un par de años. Lo echamos de menos sin duda la tarde del sábado, pero su presencia nos acompañó y sé que no pasará mucho tiempo para que podamos sumarlo a algún encuentro.]&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-7365454717042048718?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/7365454717042048718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=7365454717042048718&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7365454717042048718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7365454717042048718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/doce-anos-ii.html' title='Doce años (II)'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6750594845008478900</id><published>2010-06-06T01:00:00.002-05:00</published><updated>2010-06-06T01:14:04.126-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>Doce años</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y de pronto, sin mayor aviso, simplemente sucedió. Doce años después ahí estábamos de nuevo. Como sucede siempre en ese tipo de reencuentros, varias charlas giraron en torno a evocaciones de los días que compartimos. A ratos los recuerdos tendían puentes para reconstruir fragmentos del presente, tanto el propio como el de aquellos con quienes solíamos convivir de forma más o menos cercana. Y hubo momentos también, afortunadamente, para mirar —o al menos intentar mirar— hacia adelante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Correré el riesgo de sonar atorado en la melancolía, pero debo decir que pese a las huellas producidas por doce años de camino, no tardé en entrar en un profundo diálogo con el que era yo mismo en aquel entonces. De pronto desconocí al que deambula en estos días y empecé a recuperar algo de mí que tenía olvidado. Quizá por eso el momento se alargó tanto. Prácticamente diez horas de un encuentro que ahora me parece fue solo un instante y que parece haber sucedido al día siguiente de la última vez que estuvimos todos juntos —doce años atrás— en ese mismo lugar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé qué sigue. Pero algo está claro: no puedo seguir adelante como si lo de esta tarde no hubiese sucedido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;[Sé que estoy siendo otra vez confuso, críptico. Y quisiera explicarme mejor. Pero es tarde, estoy cansado y mañana debo levantarme temprano para empezar nuevamente a desahogar pendientes. Tengo ya la deuda del 8 1/2. Sumo ahora el compromiso de volver sobre el mágico reencuentro de esta tarde.]&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6750594845008478900?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6750594845008478900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6750594845008478900&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6750594845008478900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6750594845008478900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/doce-anos.html' title='Doce años'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6151858482765673292</id><published>2010-06-01T21:45:00.003-05:00</published><updated>2010-06-01T22:06:48.704-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Inspiración</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;«Una crisi di ispiration? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;E se non fosse per niente passeggera signorino bello? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Se fosse il crollo finale di un bugiardaccio senza più estro né talento?» &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;Tal es el sentimiento que me domina desde hace semanas. Una absoluta y profunda crisis de inspiración. Tan profunda que, como Guido en la inmortal cinta de Fellini, me pregunto si no será más bien la contundente evidencia de que nunca hubo genialidad alguna, de que todos los aparentes destellos han sido casualidades. Engaños.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vale. Estoy siendo muy duro. Y ya sabes que de vez en cuando me da por serlo. Pero es que la crisis se ha extendido a terrenos que solían ser neutrales: ámbitos donde uno podía encontrar refugio y salir con una ocurrencia para demostrar que alguna chispa andaba aún encendida por ahí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El fin de semana viajé con Guido a su niñez esperando que su travesía me ayudaría a explorar mi propio bloqueo creativo. Y me atrapó irremediablemente en su introspección. La aventutra quedó a medias. Vuelvo una y otra vez a ciertos diálogos de la película, descubriendo cómo hay un pedazo de mí en cada palabra del director en crisis. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué tal si para salir de este atolladero comparto algunas ideas sobre &lt;strong&gt;&lt;em&gt;8 1/2&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;? Y, aunque los puristas y algunos amigos entrañables me linchen, quisiera compartir también una serie de manías y exploraciones que sembró en mí la versión fílimica de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Nine&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; hace unas semanas. Van ambas patra la siguiente entrega en este espacio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6151858482765673292?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6151858482765673292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6151858482765673292&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6151858482765673292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6151858482765673292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/06/inspiracion.html' title='Inspiración'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-866176845872856361</id><published>2010-05-30T21:15:00.000-05:00</published><updated>2010-05-30T21:19:18.171-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><title type='text'>Utopías</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En una agenda o en un horario todo se ve tan sencillo. De 7 a 16 horas dedicarse al Colegio. De las 17 a las 22, lunes y miércoles trabajar en los libros con los que se me ocurrió comprometerme, y martes y jueves dedicarme a iniciar por fin (otra vez) con la Tesis. El fin de semana una distribución proporcional semejante. Por ejemplo: teóricamente hoy canalizaría mis energías de 9 a 18 horas en el proyecto de los libros y de las 18 a las 22 a pendientes del Colegio. ¿Resultado? Nada, como decía, en una tablita se ve todo tan fácil. El problema es que ni la agenda entiende de voluntades ni mi voluntad sabe nada de horarios.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-866176845872856361?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/866176845872856361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=866176845872856361&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/866176845872856361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/866176845872856361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/utopias.html' title='Utopías'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8672792307951816896</id><published>2010-05-29T22:15:00.001-05:00</published><updated>2010-05-29T22:18:43.607-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nostalgias'/><title type='text'>De nuevo...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/TAHYJyEQ_MI/AAAAAAAADTk/7ZsX_UcJc8I/s1600/DSC08052.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 165px; height: 220px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/TAHYJyEQ_MI/AAAAAAAADTk/7ZsX_UcJc8I/s400/DSC08052.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5476896284429319362" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;«Y pensé en esa imagen ante la que me rendí a las pocas semanas de mi llegada a este país... la imagen del sol en la montaña... Ahí, en Montserrat, viví una de las místicas experiencias con las que iniciaría esta travesía. Ahí, hice un resumen de mí mismo y agradecí a Dios (mirándolo de frente bajo ese resplandeciente sol) el sinfín de bendiciones que ha puesto en mi camino a lo largo de toda mi vida. Aquellas que he comprendido a tiempo y también las que no he sido capaz de reconocer en su momento. Aquellas que habrían de venir (y han seguido llegando) y las que seguro están todavía en el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general, toda mi vida he intentado tener presente ese sentido de agradecimiento. Seguro que hay días en que el ajetreo me hace pasarlo por alto. Pero siempre es buen momento para hacer una pausa, echar un vistazo atrás, agradecer... y continuar.»&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Fragmento de &lt;/i&gt;&lt;a href="http://ernestoenbarcelona.blogspot.com/2008/06/agradecimiento.html"&gt;&lt;i&gt;"Agradecimiento"&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt; en &lt;b&gt;Ernesto en Barcelona&lt;/b&gt;, el 26 de junio de 2008.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8672792307951816896?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8672792307951816896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8672792307951816896&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8672792307951816896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8672792307951816896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/de-nuevo.html' title='De nuevo...'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/TAHYJyEQ_MI/AAAAAAAADTk/7ZsX_UcJc8I/s72-c/DSC08052.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4584568106089695779</id><published>2010-05-27T21:34:00.002-05:00</published><updated>2010-05-27T21:36:59.694-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><title type='text'>Anuncio clasificado</title><content type='html'>Ando en busca de un lugar donde arrojar palabras que no soportan ya el cautiverio del anonimato ni la tiranía del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;qué dirán&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4584568106089695779?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4584568106089695779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4584568106089695779&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4584568106089695779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4584568106089695779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/anuncio-clasificado.html' title='Anuncio clasificado'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2438226338236745978</id><published>2010-05-21T22:23:00.001-05:00</published><updated>2010-05-21T22:24:45.213-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interrogantes'/><title type='text'>Tan inusual...</title><content type='html'>(... o quizá no tanto)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="560" height="340"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/u69NWCxnTx8&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/u69NWCxnTx8&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="560" height="340"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2438226338236745978?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2438226338236745978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2438226338236745978&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2438226338236745978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2438226338236745978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/tan-inusual.html' title='Tan inusual...'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-135513482429794541</id><published>2010-05-16T10:20:00.001-05:00</published><updated>2010-05-16T10:20:07.940-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonrisas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Familia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Acabar la prepa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace 16 años terminé la preparatoria. En ese entonces la más pequeña de mis hermanas estaba por cumplir sus primeros dos años de vida. Ayer, a poco más de un mes de cumplir su mayoría de edad, fue su fiesta de graduación de prepa. Cuando llegué al salón y la vi, radiante como es, vino a mi mente esta foto de hace 16 años, de la mañana en que recibí mi Diploma de bachiller.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/S_AKUG-anZI/AAAAAAAADTc/dKjNeOg9O28/s1600/GRADUP+MONCH.jpg" style="text-decoration: none;"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 245px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/S_AKUG-anZI/AAAAAAAADTc/dKjNeOg9O28/s400/GRADUP+MONCH.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5471884887841217938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante la fiesta pensé tantas cosas. En el tiempo vivido. En lo que, Dios mediante, le queda aún por vivir. En lo que dicen de los días de uno como preparatoriano. En lo poco que eso que dicen aplicó y aplica en mi caso. En lo que podrían significar para ella. En los años después. En los años antes. En "cómo cambian los tiempos". En —a Dios gracias— cómo cambia la moda. En mi papá y mi mamá. En las matemáticas, en la filosofía. En mi "profesión". En lo impredecible que resulta vivir. En lo rápido que a veces nos parece que va la vida. En lo lento que se nos vuelve de pronto. En la imposibilidad de volver el tiempo atrás. En la necesidad de pensar y soñar el tiempo hacia adelante.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-135513482429794541?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/135513482429794541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=135513482429794541&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/135513482429794541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/135513482429794541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/acabar-la-prepa.html' title='Acabar la prepa'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/S_AKUG-anZI/AAAAAAAADTc/dKjNeOg9O28/s72-c/GRADUP+MONCH.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4063304221757503904</id><published>2010-05-10T23:45:00.002-05:00</published><updated>2010-05-10T23:52:09.115-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teatro'/><title type='text'>Sueños realizados en la Gran Manzana (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;«To flirt with rescue when one has no intention of being saved... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;Do try to forgive me.»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;[&lt;i&gt;Fredrik Egerman&lt;/i&gt; a &lt;i&gt;Desireé Armfeldt&lt;/i&gt; en &lt;i&gt;&lt;b&gt;A Little Night Music&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;mientras ella interpreta "Send in the clowns"]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí voy, finalmente, intentando reconstruir con palabras una experiencia más. Una de esas que se graban en la piel y el corazón y que después descubrimos son imposibles de transmitir fielmente, pues por más poesía de la que sea uno capaz —y no es mi caso, además— no creo que exista un traductor capaz de convertir íntegramente en frases las emociones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Contaba hace unos días que de improviso y sin la planeación que suele caracterizar a mis viajes, estaba yo en Nueva York. Contaba que la premura hizo imposible programar algo de teatro y contaba que dejé a la suerte la posibilidad de entrar a alguna producción en el mítico distrito teatral de la isla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recién desempacado en Manhattan, di un recorrido para reencontrarme con la ciudad que hace 17 años había capturado un pedazo de mí. Aquel primer viaje se había dado en circunstancias radicalmente distintas: mi hermano y yo acompañábamos a mi papá en un viaje de negocios y, por nuestras edades y por las condiciones que caracterizaban al Nueva York pre-Giuliani, habíamos recorrido la ciudad de los rascacielos en una absoluta relación de dependencia con mi padre. [Fue un viaje breve pero extraordinario, sobre el que quizá debería volver aquí un día de estos.] El caso es que ahora, en circunstancias insisto muy diferentes, me encontraba el primer día por mi cuenta explorando los rincones de una ciudad que hasta hace poco era sólo mezcla de recuerdos adolescentes con escenas de un sinfín de películas. No tardé en llegar a Times Square y quedar atrapado por las marquesinas de los teatros y sus grandes anuncios espectaculares. Mi pasión por el teatro —todo el teatro, el clásico, el de búsqueda, pero también ese, el musical, que tantos acérrimos enemigos tiene— provocó de inmediato una aceleración en mi ritmo cardiaco. Ahí, en medio de Times Square, me daba cuenta de la infinita gama de posibilidades y a la vez lamentaba no sólo el no haber conseguido entradas para algo desde el siempre infalible internet, sino también mi triste situación financiera, que me impedía convertir esa semana en una estancia permanente en las salas de teatro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pronto me di cuenta que además de las obras que había visto en internet antes de partir, otras me seducían con sus coloridos carteles. Pero un espectacular en lo alto de la esquina de Broadway con la calle 47 me paralizó: la imagen anunciaba una&lt;a href="http://www.nightmusiconbroadway.com/index.php"&gt; nueva producción de &lt;/a&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.nightmusiconbroadway.com/index.php"&gt;A Little Night Music&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, un mítico musical de 1973 compuesto por Stephen Sondheim a partir de&lt;a href="http://www.imdb.com/title/tt0048641/"&gt; una película de Ingmar Bergman&lt;/a&gt;. Confieso que sabía poco de la obra y que no me considero además fan de Sondheim. Sin embargo, el reparto anunciado en el cartel me dejó helado: la legendaria Angela Lansbury y la mismísima Catherine Zetha-Jones. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ubiqué el teatro y descubrí en su entrada un pequeño letrero donde se anunciaba que en la función de ese día el personaje de Zetha-Jones sería interpretado por otra actriz. Sin embargo, todo indicaba que el resto de la semana la esposa de Michael Douglas estaría en forma regular. ¿Sería posible conseguir entradas? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los días siguientes el viaje siguió su curso y traté de no pensar ya en esto. Pero a media semana decidimos que era momento de apostar a la suerte en el&lt;a href="http://www.tdf.org/TDF_ServicePage.aspx?id=56"&gt; módulo de boletos con descuento ubicado en Times Square&lt;/a&gt;. Era miércoles, día en que la mayoría de los teatros de Broadway tienen una función adicional entre una y dos de la tarde. Decidí formarme y esperar qué sucedía. Si no conseguía nada digno, habría chance de intentarlo en la tarde para la función de la noche y, si no, elegir otra de las diversas alternativas que había. No fue necesario: en el primer intento conseguí entradas con 40% de descuento en la sección de Orquesta para la primera función. Casi fue salir de la taquilla del módulo para entrar al teatro Walter Kerr, en la calle 48.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De nuevo, como me sucedió con la crónica de mi experiencia en el Met, no sabría cómo describir la función. Puedo decir que la producción del genial Trevor Nunn es de una precisión absoluta, sin más. En ese sentido, el diseño de sonido fue quizá algo de lo que más me impactó, de ahí que no me sorprendiera en absoluto la nominación que recibió hace unos días para el Tony en esa categoría.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La música, como me sucede siempre con Sondheim, me resulta casi indiferente. La genialidad de &lt;i&gt;&lt;b&gt;A Little Night Music&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; nace, sin duda, del material en que está inspirada. La película de Bergman es extraordinaria y el relato está cuidadosamente trasladado al lenguaje del musical para sorpresa de propios y extraños. Si a un buen libreto se suman una dirección impecable y un elenco de talento superlativo, donde no hay un solo actor ni actriz por debajo del resto, el resultado solo puede ser genial. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y hablando justamente del elenco, tanto Lansbury como Zeta-Jones resultan arrolladoras. La primera, una auténtica leyenda que jamás imaginé llegaría alguna vez a ver en vivo; a sus casi 85 años la mujer tiene una proyección sobre el escenario como pocas actrices en el mundo. Su interpretación de &lt;i&gt;Madame Armfeldt &lt;/i&gt;encierra una acidez divertida y entrañable difícil de alcanzar. De Catherine Zeta-Jones, ¿qué puedo decir? Primero, reconozco que mi conocida debilidad por esta mujer puede hacerme perder objetividad. Y no me importa. Con una frescura impresionante retrata a una &lt;i&gt;Desireé Armfeldt&lt;/i&gt; con la que uno se involucra desde el primer momento. Cuando llega el momento climático en que interpreta "Send in the clowns", uno permanece al borde de la butaca, queriendo inevitablemente acercarse para consolarla.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá suena exagerado lo que escribo pero en verdad, mientras lo hago, revivo esa tarde en el Walter Kerr y vuelvo a emocionarme como no te imaginas. Desde ese miércoles, "Send in the clowns" dejó de ser una melodía más de Sondheim para convertirse en un auténtico himno para las tardes de melancolía. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/NF7MZfo3a3I&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/NF7MZfo3a3I&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4063304221757503904?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4063304221757503904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4063304221757503904&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4063304221757503904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4063304221757503904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/suenos-realizados-en-la-gran-manzana-ii.html' title='Sueños realizados en la Gran Manzana (II)'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8386987402196944831</id><published>2010-05-09T23:40:00.001-05:00</published><updated>2010-05-09T23:42:44.816-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><title type='text'>Mea Culpa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prometí para hoy la segunda parte de mi entrada más reciente. Oficialmente le quedan 2o minutos al día y es evidente que no conseguiré mi objetivo. El día me ha parecido eterno y ni con toda esa eternidad fui capaz de avanzar en mi infinidad de asuntos pendientes. Se comprenderá que haya dejado éste entre los últimos y que, junto con muchos otros, se hayan quedado las ganas en el tintero. Si el insomnio me permite terminar los asuntos que tienen fecha de vencimiento impuesta por terceros, mañana a estas horas estaré pagando la deuda con mi querido blog y sus lectores. Veremos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8386987402196944831?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8386987402196944831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8386987402196944831&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8386987402196944831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8386987402196944831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/mea-culpa.html' title='Mea Culpa'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2419826662440388593</id><published>2010-05-08T19:30:00.002-05:00</published><updated>2010-05-08T19:52:08.485-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonrisas'/><title type='text'>Sueños realizados en la Gran Manzana</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta entrada debió ser escrita haca ya un mes, cuando los recuerdos estaban frescos, cuando la experiencia que pretendo relatar apenas había sucedido. Hoy, un mes y no-sé-cuántos-acontecimientos después, corro el riesgo de ser infiel a los hechos y dejarme llevar por la imaginación, la cual con frecuencia suele aderezar nuestros recuerdos sin respetar lo que haya sucedido en realidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya anticipaba en mis dos divagaciones más recientes que hace unas semanas tuve oportunidad de materializar un par de sueños. Ambos sucedieron durante mi reciente e inesperada escapada a Nueva York. Cuando de último minuto tomamos la decisión de pasar unos días en la Gran Manzana, lo primero que lamenté fue que, ante lo repentino de la idea, sería muy difícil conseguir buenas entradas para al menos un par de espectáculos. El lapso entre la decisión de hacer el viaje y hacer la fila para abordar el avión, duró apenas 5 días. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo primero que hice fue revisar —según yo "a fondo"— qué novedades había en el mítico Broadway. Vi que aún permanecían ciertos éxitos de la última década, como &lt;b&gt;&lt;i&gt;Wicked&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; o más recientemente &lt;b&gt;&lt;i&gt;Billy Elliot&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Ambos, misiones imposibles. En mis breves revisiones de cartelera, me atrajo la posibilidad de clásicos recién repuestos como &lt;b&gt;&lt;i&gt;West Side Story&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; o &lt;b&gt;&lt;i&gt;South Pacific&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Consideré también la posibilidad de encontrarme en el &lt;i&gt;Majestic&lt;/i&gt; con el Fantasma de la Ópera, como sucedió hace 17 años. Al final, no encontraba ninguna fórmula que ajustara mi interés con mis posibilidades financieras y la disponibilidad de lugares. De las cosas más nuevas, pese a mi amor por el teatro musical confieso que había escuchado poco y no me había dado el tiempo de explorar con calma qué había de nuevo en el distrito teatral de la isla. Me di por vencido y decidí dejarlo a la suerte, esperando ver cómo estarían las posibilidades de algo que valiera la pena en el módulo de entradas con descuento para el mismo día, ubicado en Times Square.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez descartado el teatro, intenté otra idea, más descabellada aún. ¿Sería posible encontrar algo accesible para la Metropolitan Opera House? Mi presupuesto era realmente limitado, pero tenía fe en la posibilidad de presenciar alguna producción del mítico Met.  En las 6 noches que pasaría en la isla, no había muchas alternativas. No conseguí ya nada para aplaudir a Angela Gheorghiu en &lt;b&gt;&lt;i&gt;La Traviata&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Sí encontré de último minuto un par de entradas en precio razonable para escuchar &lt;b&gt;&lt;i&gt;La Flauta Mágica&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; desde un balcón superior. Oportunidad extraordinaria: ir al Met, escuchar una gran obra de Mozart, gozar la creativa producción de la genial Julie Taymor... Y así fue.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me emociona relatar cómo se fue dando todo. Pero si me piden reseñar la función, me voy quedando ya sin palabras. ¿Qué puede decirse? La experiencia completa fue única. Una energía particular flota en la sala del Met: tantas leyendas han engalanado su escenario; el eco de privilegiadas voces ha ido impregnándose en sus paredes. Cuando los candiles laterales comenzaron a elevarse sobre las cabezas de los espectadores, casi lloro de emoción. Tantas veces había visto imágenes en video de esos segundos previos al inicio de una presentación... Apenas podía creer que estaba yo ahí. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dije que fueron dos sueños. Este fue el primero. Intenso. Único. Mágico. Los siete días que pasaron desde que compré las entradas hasta que entré a la sala, fueron alimentando una ilusión que se vio no sólo satisfecha, sino ampliamente rebasada, convirtiendo la experiencia en combustible para los días por venir. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y el segundo? Sucedió al día siguiente. Fue aún más inesperado. Y lo dejo para mañana. Prometido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2419826662440388593?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2419826662440388593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2419826662440388593&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2419826662440388593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2419826662440388593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/05/suenos-realizados-en-la-gran-manzana.html' title='Sueños realizados en la Gran Manzana'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-7782815887162616015</id><published>2010-04-30T14:45:00.000-05:00</published><updated>2010-04-30T14:46:35.477-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Ser niño</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace dos años (¡dos años!) publiqué en mi primer blog una evocación de mi infancia, ilustrada por esta fotografía:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#0000EE;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img style="text-decoration: underline;display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 197px; " src="http://2.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/S9svPNyQTuI/AAAAAAAADTM/6PeZb9iQwYQ/s400/CABOSSINFECHA.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466014511189216994" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que escribí entonces conserva absoluta vigencia (quizá con excepción de la posdata en que hago referencia a la claridad y la recuperación de energía, pues ambas han brillado por su ausencia en estos días). Pero volviendo al tema de mi niñez, decía que lo que escribí hace dos años sigue siendo válido hoy. Por eso mejor remito al &lt;a href="http://ernestoenbarcelona.blogspot.com/2008/03/hay-veces-que-sin-aviso-me-invade-la.html"&gt;texto original&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;PD. Hoy en el colegio presentamos a nuestros chicos de primaria y secundaria una breve representación en la que las maestras y maestros interpretamos el papel de alumnitos en una clase de Filosofía para Niños. La pregunta detonante de la maestra fue ¿qué significa ser niño? Cada uno, desde su personaje, debía dar una respuesta chusca para, como cierre, cada quien lanzar a nuestro público una idea sobre el significado de la niñez. Pensar mi respuesta final fue más sencillo de lo que yo creía: para mí, ser niño significa ser capaz de soñar y creer auténticamente en esos sueños. Seguro significa muchas otras cosas, pero esa me parece fundamental. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;PD2. Mi personaje, por si alguien se lo preguntaba, fue el del niño ñoño que siempre está estudiando y que se desespera de que no le hagan caso a la maestra. No tengo fotos, pero seguro alguno de mis alumnos tomó hasta video, así que no tardo en aparecer en YouTube. :P&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;PD3. Hablando de sueños, prometo que en la próxima entrada cumpliré finalmente con el par de sueños realizados hace unas semanas.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-7782815887162616015?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/7782815887162616015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=7782815887162616015&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7782815887162616015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7782815887162616015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/04/ser-nino.html' title='Ser niño'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/S9svPNyQTuI/AAAAAAAADTM/6PeZb9iQwYQ/s72-c/CABOSSINFECHA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-3068112504101073443</id><published>2010-04-22T19:20:00.001-05:00</published><updated>2010-04-22T19:23:44.673-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>Dos detonantes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sabía que podía suceder. Y me arriesgué. Dejé pasar los días y, ahora que vuelvo a mirar la promesa que me hacía a mí mismo hace una semana, no logro tener claro qué me proponía contar. Hago un esfuerzo. ¿Lecturas? Cierto. Dos en particular. ¿Sueños realizados? En efecto. También un par. Me concentro ahora mismo en las primeras. [Y anoto aquí en un papel algunas notas para volver luego con los segundos.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por un lado, las vacaciones fueron propicias para devorarme&lt;a href="http://www.gandhi.com.mx/index.cfm/id/Producto/dept/libros/pid/391217"&gt; una investigación de Rosalía Winocur&lt;/a&gt;, maestra de la UAM, quien explora desde diferentes ángulos el papel que juegan los teléfonos móviles y el internet en nuestras vidas. Su aproximación no es desde la perspectiva tecnológica sino más bien existencial. A través del trabajo de campo con diferentes grupos a lo largo de los últimos años, se pregunta sobre el papel que estos artefactos juegan en nuestra construcción de relaciones y vínculos. El trabajo quizá no descubre ningún hilo negro. Pero arroja ideas que ayudan a detonar la reflexión y el análisis. Al menos a mí me permitió recuperar, aunque fuese por un instante, la urgente necesidad de retomar el proyecto de Tesis. [Esta urgencia se ha visto reforzada en días recientes ante nuevas divagaciones que me han provocado el &lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;Facebook&lt;/i&gt;. Ponerme en marcha con esto resulta ya impostergable. No quiero que se marchiten las ideas que vengo elaborando al respecto.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La otra lectura que marcó las semanas previas fue una vez más &lt;a href="http://www.gandhi.com.mx/index.cfm/id/Producto/dept/libros/pid/384988"&gt;una novela de Murakami&lt;/a&gt;. Esta vez el popular escritor japonés me enganchó de madrugada en el aeropuerto de la Ciudad de México, me acompañó en la travesía hasta la Gran Manzana —con prolongada escala en Dallas— y acabó conmigo a media noche en un &lt;i&gt;Starbucks&lt;/i&gt; [como el que me acoge ahora mismo, pero en la esquina de Astor Place]. &lt;b&gt;&lt;i&gt;After dark &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;comienza y acaba en las antípodas del recorrido que siguió mi lectura: arranca cercana la medianoche y concluye justo cuando la oscuridad empieza su retirada. Una vez más, Murakami consiguió colarse en la profundidad de mi vacío y se puso a jugar sin darme tregua. Terminando mi Mocha Blanco [igual que éste, al que acabo de dar un sorbo], di vuelta a la última página, como buscando la respuesta a una pregunta que no había sido capaz de formular. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras amanecía para los protagonistas de la novela, en Manhattan se acercaba la media noche. Ahí estaba yo, sentado en la barra de un café, cerrando el libro, exprimiendo la última gota a mi bebida, contemplando en la inmensa vitrina  de cristal la imagen de esa gran ciudad confundiéndose con el tenue reflejo de mi rostro. Quise adivinar en esa peculiar mirada mía alguna señal. Y creo que, pese a lo que pueda evidenciar el insomnio de las últimas dos semanas, en ese momento me quedé dormido y como Eri —la mujer que contemplamos desde las primeras páginas del relato de Murakami— no he vuelto a despertar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-3068112504101073443?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/3068112504101073443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=3068112504101073443&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3068112504101073443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3068112504101073443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/04/dos-detonantes.html' title='Dos detonantes'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2676330126471440503</id><published>2010-04-16T19:00:00.003-05:00</published><updated>2010-04-16T19:40:10.718-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>12 monos, 2 pianistas y una cursi canción enamorada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;... o de "cómo las películas han traído a mi vida buena música".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tarde cayó con todo su peso y sin piedad sobre mí. El cansancio acumulado a lo largo de una intensa y extraña semana, caracterizada en buena medida por noches de insomnio y despertares de madrugada, intentó pasarme una primera factura y me quedé dormido unos treinta o cuarenta minutos mientras escuchaba un poco de música.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y desperté con ganas de explorar aquí una idea que he tenido en el tintero durante largos meses y que una experiencia fílmica reciente me puso en la cabeza de nuevo: la forma en que cierta música aparece en nuestras vidas y se convierte en fundamental. La música siempre ha sido parte de mí. Desde pequeño mis padres nos rodearon de sonidos a veces consciente y estratégicamente, otras tantas sin darse cuenta. Sin duda muchos de mis gustos musicales se cultivaron así, en familia. Pero otros aparecieron de forma absolutamente inesperada. Me refiero al gusto por sonidos que no existían habitualmente en casa: el jazz, la ópera, el tango. Estos, entre otros, llegaron a mí casi invariablemente a través de películas. Comparto dos casos que, curiosamente, se dieron en la misma época, hará cosa de 15 años.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;12 monkeys&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, impecable película de ciencia ficción, me permitió por ejemplo conocer a Astor Piazzolla, hoy uno de mis compositores fundamentales. La partitura de la Suite Punta del Este que funciona como tema recurrente en la cinta de Terry Gillian me hipnotizó. ¿Qué era ese sonido? Desde entonces a la fecha he acumulado en mi biblioteca musical poco más de horas de música del genial compositor argentino, y muchas de sus composiciones resultan hoy indispensables para explicarme.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/tWQWNj2ByEk&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/tWQWNj2ByEk&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Más intrincado resultó mi camino hasta el mundo del jazz. Poco antes de los 12 monos, vi por accidente en algún canal de televisión &lt;b&gt;&lt;i&gt;The Fabulous Baker Boys&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, película protagonizada por Michelle Pfeiffer y los hermanos Jeff y Beau Bridges, interpretando ellos a un par de pianistas de jazz y ella a una sensual vocalista. La banda sonora original es compuesta por Dave Grusin, y a lo largo de la película se escucha uno que otro clásico. Fue curiosamente en voz de Pfeiffer como conocí una cursilería que desde entonces me fascina: "My Funny Valentine". [Acepto, por supuesto, que lo suyo lo suyo no es la cantada.] A partir del disco de la película, todo fue cuestión de ir escarbando hasta armar mi colección de jazz en permanente evolución gracias a las sabias recomendaciones de conocedores del género y las extraordinarias casualidades que me siguen enfrentando igual con clásicos que con absolutos pero maravillosos desconocidos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/-3LXw3IvxBs&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/-3LXw3IvxBs&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los mismos años conocí a Madredeus gracias a la &lt;b&gt;&lt;i&gt;Historia de Lisboa&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de Win Wenders, y descubrí el mundo de Zbigniew Preisner mientras descubría el cine de Kieslowski. También tuve uno de mis primeros tímidos contactos con la ópera gracias a &lt;b&gt;&lt;i&gt;The Age of Innocence&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, de Martin Scorsese, basado en la novela de Edith Wharton. (De hecho, creo que gracias a Scorsese he descubierto muchas cosas, como me sucedió apenas hace unas semanas con el hallazgo de Kryzstof Pendereki vía &lt;b&gt;&lt;i&gt;Shutter Island&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;.)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta divagación podría ser interminable. Pero al menos he tenido chance de sacarme una espina guardada hace tiempo y, a la vez, seguir mi proceso de recuperación de la escritura en este espacio. Si todo marcha bien, pronto regreso con los pendientes anticipados aquí hace un par de días, para seguir compartiendo algunas alegrías y exploraciones de las últimas semanas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2676330126471440503?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2676330126471440503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2676330126471440503&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2676330126471440503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2676330126471440503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/04/12-monos-2-pianistas-y-una.html' title='12 monos, 2 pianistas y una cursi canción enamorada'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5523152746466572254</id><published>2010-04-14T20:45:00.000-05:00</published><updated>2010-04-14T20:45:00.415-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>iPad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando, hace más de dos meses, se hizo el anuncio oficial sobre el lanzamiento del &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt;, mi primera reacción fue de entusiasmo. El artefacto sonaba por demás atractivo, como bien saben hacer los de la manzana mordida. Me gustó pero &lt;a href="https://twitter.com/ErnestoPC/status/8298200336"&gt;desde el inicio dije&lt;/a&gt; que, si caía, sería ante la salida de una segunda generación de la dichosa tableta. Eran también días en los que dudaba entre animarme o no a comprar un lector de &lt;i&gt;e-books&lt;/i&gt;, y el &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt; sólo vino a alimentar mi incertidumbre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De pronto, pasaron dos meses y llegó el 3 de abril. Nunca imaginé que la aparición en el marcado del &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt; me agarraría cerca de una de las más famosas tiendas de la manzana: sí, la que, valga la redundancia, está en la Gran Manzana. Un día antes, haciendo conexión en conocido aeropuerto texano, me llamaron la atención las portadas de &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Newsweek&lt;/i&gt;, ambas dedicadas al mentado invento. La segunda se mostraba especialmente optimista: "What's so great about the &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt;?", se preguntaba en la portada para responder en una palabra: "Everything". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No compré ninguna de las publicaciones, pero aproveché mi primer conexión a la red para consultar los artículos en línea. &lt;a href="http://www.newsweek.com/id/235565/page/1"&gt;El de &lt;i&gt;Newsweek&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;me llamó mucho la atención, pero no logró cambiar la opinión que me venía formando en los días previos, a saber: está padrísimo pero, ¿para qué diablos lo querría? &lt;a href="http://www.time.com/time/business/article/0,8599,1976935-1,00.html"&gt;El texto de &lt;i&gt;Time&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; se mostraba, al menos de entrada, con un poco más de escepticismo, aunque al final reconocía que las cualidades de la tableta terminarían cautivando al consumidor. Este segundo texto me hizo dudar. ¿Y si de verás me atrapa?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dejé pasar unos cuantos días para acercarme a una tienda &lt;i&gt;Mac&lt;/i&gt;. Los primeros días las filas eran impresionantes y la gente se arremolinaba en torno a las mesas que exhibían el artilugio. En conocida esquina de la 5a Avenida, decenas de personas sonreían para tomarse fotos frente a la cristalina fachada con su nueva adquisición para de inmediato sentarse en las aceras y ponerse a explorar el nuevo juguete.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente fue en un &lt;i&gt;Best Buy &lt;/i&gt;donde, sin proponérmelo al inicio, logré mi primer contacto directo con el &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt;. Igual alguien dirá que mi valoración está viciada por mi falta de 500 dólares para comprar aquello, pero creo que no es el caso. La imagen que me hice del &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt; está lejos de lo que significó mi interacción con él (¿ella?) un rato. Me pareció demasiado grande, incómodo de manipular. Poco ergonómico, diría. ¿Cómo se acomoda uno con esa cosa? Todo indica que es necesario sentarse con los pies sobre algo y colocarlo en el regazo si uno quiere usar su teclado. "La idea es que no se use tanto el teclado", me dirán. Y eso puede ser cierto. Habrá para ello que esperar que la experiencia de navegar (y la de los libros y aplicaciones que se diseñen para el &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt;) evolucione en los próximos meses, haciendo innecesario apoyar la tableta en las piernas o colocarla en una posición tal que el usuario tenga que elegir entre una tortícolis o una sexy joroba. Un último asunto que no ayudó a convencerme es la luminosidad de su pantalla, cosa que temía de entrada y que pude corroborar con las reacciones de algunos de esos que jugueteaban con su &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt; en las aceras. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo terminaba nuevamente en la misma pregunta, ¿para qué quiero eso? ¿Qué puedo hacer con un &lt;i&gt;iPad&lt;/i&gt; más allá de presumir que ya lo tengo? Igual en un par de meses tengo otra respuesta pero, por el momento, mi respuesta es "nada".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;PD. &lt;/b&gt;Una cosa más. Pese a mi percepción, ha sido evidente el éxito comercial del iPad de acuerdo con todos los reportes oficiales. En su primera semana se rebasaron las estimaciones proyectadas por Apple en los medios, aunque el lanzamiento internacional ha seguido retrasándose y ya se anuncian cambios en el sistema operativo para permitir que se puedan usar algunas aplicaciones simultáneas. El tiempo dirá.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5523152746466572254?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5523152746466572254/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5523152746466572254&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5523152746466572254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5523152746466572254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/04/ipad.html' title='iPad'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-9119920066004912008</id><published>2010-04-14T19:30:00.001-05:00</published><updated>2010-04-14T19:30:54.772-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>Aquí ando</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Abril concluye su primera mitad y yo sin aparecerme por estos territorios digitales. He andado acaso un poco en los 140 del Twitter y otro tanto en breves comentarios en el Facebook. Y acá, nada. Sin embargo, ya se sabe, eso no significa que no tenga cosas qué decir. Al contrario. Me encantaría compartir sueños materializados recientemente, lecturas que han irrumpido sin aviso en mi buró y descubrimientos que de improviso han iluminado mis recientes noches de insomnio; quisiera explorar aquí ocurrencias que se tomaron muy en serio la Semana Santa y eligieron esos días para morir y resucitar con nuevos bríos; me gustaría divagar como solía hacer cuando la media noche catalana se hacía cómplice del atardecer azteca, sumiéndome en un eterno bucle en el que nunca amanecía. Pero habré de ir en orden si quiero al menos cumplir la mitad de estos anhelos. Si la inspiración no me deja (y el cansancio no gana la batalla que viene librando hace días con mi voluntad), en un rato suelto la primera exploración.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-9119920066004912008?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/9119920066004912008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=9119920066004912008&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/9119920066004912008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/9119920066004912008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/04/aqui-ando.html' title='Aquí ando'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5928986509837422307</id><published>2010-03-31T19:30:00.001-06:00</published><updated>2010-03-31T19:30:42.620-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Cerrando el mes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son muchas las cosas sobre las que quisiera divagar hoy. Qué digo hoy, ¡desde hace días! El problema, ya lo anticiparán, tiene cara de reloj. Sí, sé que se trata de un viejo pretexto, pero el hecho es que el tiempo y yo no hemos tenido una buena relación en las últimas semanas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Veo que esta es la cuarta entrada que publico en marzo. Y, siendo hoy el último día del mes, marzo habrá empatado a agosto del año pasado con el menor número de entradas publicadas. Pero, que conste en actas, no será por falta de motivos. Si queremos culpables, ahí tenemos al tiempo, que yo no estoy para andar asumiendo responsabilidades.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vale, suena a broma. Y aunque en cierto modo lo es, también es verdad que este mes me ha invadido, como pocas veces, ese afán de desprenderme de todo. Incluyendo mis responsabilidades. Es decir, ese conjunto de compromisos derivados de decisiones tomadas aquí y allá. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La crisis se ha apoderado de mí y ha minado mis fuerzas, particularmente en territorios que solían ser tablas de salvación. Pienso sobre todo en el trabajo. Los trabajos, debería decir. Aceptando cualquier propuesta que me hacen, termino por abarcar mucho y apretar poco, cuando hubo días en que podía abarcarlo y apretarlo todo por igual. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué ha cambiado? Pocas cosas. Pero sobre todo, mi fe en lo que hago. A ratos el mundo en que me muevo me parece tan carente de sentido. Sí, me refiero, para variar, a la escuela. Y no quiero sonar derrotista. Al contrario: quiero creer. Más todavía: necesito creer en el proyecto que traigo entre manos. Porque de ello dependen muchas cosas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y así, como tantas veces en los últimos meses, me dedico a recoger trozos de futuro regados por el camino, con ganas de armar poco a poco este rompecabezas interminable. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Necesito paz. Serenidad. Un poco de aire para respirar. Una pequeña cima para echar un vistazo al panorama desde lo alto. Y tirar pa'lante, pues supongo que de eso se trata.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;Apunte. Me leo y reconozco que no sueno muy animado. Cansado, quizá. Para no desatar alarmas innecesarias, aclaro: las cosas marchan bien. Me sigue costando mucho trabajo entender el lugar en el que estoy. No me refiero a la escuela donde trabajo en particular, sino al mundo de la escuela en el sentido más general posible. Sigo buscando la fórmula para sacar adelante el proyecto y, al mismo tiempo, responder a mis llamados internos y reinventar la tarea institucional de educar. Parafraseando a los altermundistas, "Otra escuela es posible".&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5928986509837422307?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5928986509837422307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5928986509837422307&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5928986509837422307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5928986509837422307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/03/cerrando-el-mes.html' title='Cerrando el mes'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6753033846719135494</id><published>2010-03-23T22:50:00.003-06:00</published><updated>2010-03-23T22:53:12.173-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>La atención en medio del vértigo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me ha costado muchos días concentrarme y dedicar unos minutos a redactar el "mensaje del Director" para el boletín de este mes en el Colegio. Después de postergar el asunto por días, me he decidido y convocado a la inspiración vía Twitter. Primero &lt;i&gt;M&lt;/i&gt; me dio un empujó y, con sus provocaciones, pensé en &lt;i&gt;La Resistencia&lt;/i&gt;, de Sabato, ese texto que siempre me salva cuando no sé qué decir. Luego un amigo compartió conmigo un correo donde se hacía referencia a Simone Weil, una mujer cuya obra conocí hace un par de años y que, si bien no he podido explorar como quisiera, me cautivó desde el primer momento. Las dos chispas sirvieron para producir el par de párrafos que estoy enviando para la portada del mentado boletín mensual. Igual es una simpleza, pero escribirlo me hizo recuperar algo que no debería olvidar: el poder de la atención en medio del vértigo. Aquí el texto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Uno mira alrededor y comprueba, con cierto dolor, que vivimos en medio del vértigo: todo sucede demasiado rápido y con una saturación de estímulos que hace difícil distinguir lo que realmente importa. Nos estamos acostumbrando a pasar por la vida sin preguntarnos por el sentido de las cosas y aceptando como absoluto lo que los demás dicen que debe ser importante. Nos dejamos llenar la cabeza por un sinfín de mensajes que recibimos por diversos medios y olvidamos formular nuestras propias preguntas. En pocas palabras, el vértigo nos impide poner atención en el entorno, en los demás y en nosotros mismos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Una joven filósofa francesa, Simone Weil, afirmaba hacia mediados del siglo XX que “la atención debería ser el único objetivo de la educación”. Me costó trabajo entender la profundidad de una idea tan simple en apariencia. Poner atención exige una cierta forma de mirar. Y es que la mirada atenta, consideraba Simone Weil, es una forma de ejercitar la inteligencia, pero también es la vía para acceder a lo verdadero, a lo bello y a lo bueno.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;En un mundo dominado por el vértigo es difícil poner atención. Hace unos años el escritor argentino Ernesto Sabato publicó un libro que, con una inusual mezcla de sencillez y profundidad, explora algunas ideas que invitan a recuperar ciertos valores que, en el mundo vertiginoso que vivimos, es fácil pasar por alto. De ese libro, titulado La Resistencia, recuperamos algunos fragmentos que describen, por ejemplo, la forma en que la televisión suele arrebatarnos esa capacidad de poner atención. Sabato invita a resistir ante ello y propone recuperar nuestros sentidos para apreciar la belleza que nos rodea. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Les invitamos a aprovechar estos días buscando en familia nuevas oportunidades para atender los milagros que nos rodean y, de esa manera, recuperar el sentido que a veces parece perdido en medio de tanto ruido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330099;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;&lt;i&gt;Al pie. Una cosa más. Para el quijote que trajo a mi cabeza hoy las palabras de Simone Weil, mi profundo agradecimiento. Nunca nos hemos visto. En cierto modo somos un par de avatares virtuales en Twitter. Pero a lo largo de un año en esa red social he comprobado que un par de gestos —incluso en ese mundo de bits— son suficientes para saber que uno trata con gente valiosa. Esos mismos gestos alcanzan para quererles y considerarles auténticos amigos.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6753033846719135494?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6753033846719135494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6753033846719135494&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6753033846719135494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6753033846719135494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/03/la-atencion-en-medio-del-vertigo.html' title='La atención en medio del vértigo'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-288448610197618072</id><published>2010-03-22T16:00:00.002-06:00</published><updated>2010-03-22T16:15:19.542-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rabias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><title type='text'>Monterrey</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya vendré después, seguramente, que mucha falta me hace volcarme en este espacio. Pero mientras tanto, no puedo resistirme a desahogarme un poco sobre lo mucho que oigo y pienso a raíz de los recientes hechos violentos en Monterrey. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El viernes, mientras veía las imágenes del caos derivado de bloqueos viales, pensaba, como tantos, en esa absoluta ausencia del Estado que cada día resulta más evidente. Atravesar camiones por aquí y por allá no es tarea fácil. Lograrlo en una treintena de puntos de la misma ciudad en unas cuantas horas, es restregarnos en las narices que las "autoridades" —sean lo que sean— están rebasadas por mucho. El día había comenzado con la noticia de la balacera en los alrededores del Tec y cerraba con otra en Colinas de San Jerónimo. Mi vida está conectada con ambas ubicaciones y lo que leía alimentaba mi rabia para cerrar una semana que por muchas razones hubiera querido borrar de mi biografía. Pasaron las horas y vinieron los dimes y diretes sobre la identidad de los dos caídos en la esquina de Garza Sada y Luis Elizondo. El domingo escuché la entrevista que &lt;i&gt;El Norte / Reforma &lt;/i&gt;sostuvo con Rangel Sostmann, rector de mi alma mater. Más rabia. Más furia. Ante su actuación inicial, sustentada según su dicho por la información brindada por la procuraduría local, el rector lamentaba no haber corroborado los hechos. Se decía decepcionado de sí mismo por confiar en las autoridades. Rangel nunca ha sido santo de mi devoción, pero debo reconocer que no tengo elementos para tacharle por falta de integridad. No me gustarán ciertas cosas en su estilo o en algunas de sus decisiones, pero lo considero un tipo congruente y honesto. No puedo asegurar que con esos principios esté actuando en esos días, pero al menos yo no tengo elementos para ponerlo en duda. Así pues, le creo. Me admiró la forma en que salió a dar la cara ante su "error". Y me quedo esperando una palabra de las autoridades sobre el caso. Y sólo leo y escucho frases vacías. Ahora, palabras para homenajear a los estudiantes fallecidos, y ni una palabra sobre los hechos. Parecería que rindiendo tributo a los muertos las cosas quedan claras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No pretendo hacer de este caso la evidencia máxima y contundente de la descomposición del País, ni pienso que con esto se derrame el vaso. El vaso se desbordó hace mucho, no cabe duda. Hablo del tema porque las coordenadas donde sucedió se conectan con un momento especialmente significativo en mi vida. Y aunque sé que eso no cambia las cosas, sí me obliga a lanzar un nuevo grito —no el primero, ojalá fuese el último— de furia, de frustración.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Actualización. 16:15.&lt;/b&gt; Sí sé algo que quería decir y no dije. Entiendo que la muerte de estos dos chicos, como tantas otras muertes, quieran plantearse como daños colaterales. Aún sobre esa premisa, el problema está en la forma en que el Estado actúa —o, mejor dicho, deja de actuar— y la forma en que se comunica —o deja de hacerlo— con la población. Asumir esa posición de "aquí no pasa nada", "esto es así". O peor aún, pretender ocultar lo que no puede ocultarse. Mentir, pues. Eso es lo que más encabrona.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-288448610197618072?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/288448610197618072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=288448610197618072&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/288448610197618072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/288448610197618072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/03/monterrey.html' title='Monterrey'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2036911993702256333</id><published>2010-03-11T22:45:00.000-06:00</published><updated>2010-03-11T22:45:49.623-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonrisas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Caminando</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Traigo un carnaval en la cabeza. Las ideas andan sueltas, desatadas corriendo de un lado a otro. Quisiera sentarme un segundo y encontrarles algún orden. Pero entre el cansancio y la falta de claridad, semejante tarea resulta inalcanzable. Y, sin embargo, ahí están. Alcanzo a verlas mientras cruzan mi mente en ida y vuelta. Confío es que no escaparán y me permitirán venir en algún momento a darles sentido. Ansío un par de horas cargadas de serenidad y una buena dosis de voluntad. Y comenzar entonces la tarea de convertir uno que otro sueño en realidad. Mientras tanto, agradezco a la vida y al creador el milagro de cada camino y la posibilidad de andarlo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensando en los caminos recorridos en los últimos días, vinieron a mi mente un par de ideas citadas por Jan Masschelein en "Pongámonos en marcha" (un maravilloso texto para repensar la pedagogía). La primera es de Walter Benjamin, sobre la autoridad que nos impone un camino cuando se le recorre a pie:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«La fuerza de un camino varía según se lo recorra a pie o se lo sobrevuele en aeroplano. Del mismo modo, el poder de un texto es diferente cuando se lo lee que cuando se lo copia. Quien vuela, sólo ve cómo el camino va deslizándose por el paisaje y se desdevana ante sus ojos siguiendo las leyes del terreno. Tan sólo quien recorre a pie un camino advierte su autoridad y descubre cómo en ese mismo terreno,que para el aviador no es más que una llanura desplegada, el camino, en cada una de sus curvas, va ordenando el despliegue de lejanías, miradores, espacios abiertos y perspectivas como la voz de mando de un oficial hace salir a los soldados de sus filas.»&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La segunda, también sobre el caminar, es del Sub-Comandante Marcos; una frase extraordinaria para recordar que generalmente el destino es lo menos importante cuando viajamos: &lt;i&gt;"No caminamos para llegar a la tierra prometida, sino porque caminar es, en sí mismo, revolucionario".&lt;/i&gt; Sobre esto me gustaría volver en los próximos días. Veremos si lo logro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2036911993702256333?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2036911993702256333/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2036911993702256333&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2036911993702256333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2036911993702256333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/03/caminando.html' title='Caminando'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-983094669947635710</id><published>2010-02-28T20:25:00.000-06:00</published><updated>2010-02-28T20:27:24.315-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Varia'/><title type='text'>Vértigo (II)</title><content type='html'>Los últimos días han sido dominados por el vértigo. [Tengo la impresión de ya haber comenzado así alguna entrada alguna vez. Ni idea.] Vértigo en todas partes. Acaba una semana en la que apenas me habré dedicado a mí mismo unos instantes. Pocos, pero valieron la pena. Lo cierto es que no me alcanzaron para venir aquí y contar tantas cosas que quisiera compartir. Desde mis crisis laborales hasta mi rescate la mañana de ayer al comenzar un curso de Diseño Curricular en Salamanca. Rescate que merece ser descrito con detenimiento en cuanto pueda. Ayer otra bocanada de aire en mi visita relámpago al DF para el concierto de Alejandro Sanz para festejar el próximo cumpleaños de &lt;i&gt;M&lt;/i&gt;. Inolvidable. Lo he visto en cada gira desde hace más de diez años. Pero anoche fue simplemente inolvidable. Esta mañana a primera hora volví al Bajío para la kermés del Colegio. Llegué poco después de las 10 y hace un rato salí apenas. Escribo esto mientras disfruto mis primeros diez minutos continuos sentado desde que me bajé del auto esta mañana. Me seguiría, pero tengo cuadernos que calificar y una presentación por terminar para mi junta de mañana temprano. Una reunión que durará cinco horas y que debería ser determinante para imaginar mis próximos tres años. Veremos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-983094669947635710?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/983094669947635710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=983094669947635710&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/983094669947635710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/983094669947635710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/02/vertigo-ii.html' title='Vértigo (II)'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5963322195101375640</id><published>2010-02-16T22:45:00.002-06:00</published><updated>2010-02-16T22:48:51.369-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escapadas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonrisas'/><title type='text'>Omara</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para variar, el cansancio y el exceso de pendientes compiten y me arrebatan el tiempo de venir y contar todo lo que quisiera. Para salvarle de morir en el tintero digital de mis buenas intenciones, apuesto por compartir aquí la experiencia del sábado por la noche en la Calzada de las Artes de León, Gto., donde estuvo la mismísima Omara Portuondo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A sus 79 años, la mujer es una auténtica diosa. Ya un par de veces la había visto en vivo, acompañada primero por la alineación original del Buena Vista Social Club y después en una gira del mismo colectivo cuando éste ya mostraba algunas bajas. Esta vez era ella sola, con toda su inmensidad. En un foro abierto —al aire libre y con entrada libre—. Llenando la noche con nostalgia y energía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mezcla de su sangre cubana con el espíritu del jazz que la habita, hizo de la velada una experiencia única. La primera hora se la echó sin descanso, con un repertorio dominado por su más reciente producción, &lt;i&gt;Gracias&lt;/i&gt;. Cedió luego unos minutos el escenario a sus maravillosos músicos para regresar una última media hora con un par de &lt;i&gt;encores&lt;/i&gt; incluidos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No me alcanzan las palabras para describir lo que me provocó su voz, su presencia. Baste decir, como escribí al día siguiente en &lt;a href="https://twitter.com/ErnestoPC"&gt;Twitter&lt;/a&gt;, que si llego a los 80 con la mitad de esa energía, me doy por bien servido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí dos pequeños ejemplos de lo que vivimos esa noche. Los videos corresponden a su participación en el &lt;i&gt;Northsea Jazz Festival&lt;/i&gt; en 2008; así estuvo aquí el sábado y así cantó ambas canciones: con esa calidad, con esos músicos, con ese entusiasmo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="295"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/SUMSF9SFGq0&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/SUMSF9SFGq0&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="295"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="295"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ufFwLdVcIqU&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/ufFwLdVcIqU&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="295"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5963322195101375640?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5963322195101375640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5963322195101375640&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5963322195101375640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5963322195101375640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/02/omara.html' title='Omara'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8079184031729264036</id><published>2010-02-09T19:30:00.001-06:00</published><updated>2010-02-09T19:34:44.117-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Twitter, medios y redes...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La última vez que vi a León Krauze en persona fue hace ya más de diez años, cuando él se graduó uno o dos semestres antes que yo. Durante la segunda mitad de la licenciatura, compartimos algunas clases y estuvimos metidos en algunos proyectos que nos hicieron coincidir. Quizá lo que más me liga a él en esa etapa fue cuando a un puñado de "intentos-de-líderes-estudiantiles" —entre los que me contaba yo, por supuesto— heredamos por un par de semestres la organización de los celebérrimos premios KROLBA —celebérrimos, claro está, entre los que los conocíamos—. (Vale, es una referencia local, pero escribiendo en mi blog supongo se me disculpa.) El caso es que nos graduamos y punto. Como con tantos —hasta con mis más cercanos compañeros—, cada quien su vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que no diré que es o era mi amigo: primero, porque no lo es ni lo era; segundo, porque para lo que me interesa decir eso es irrelevante. Sin embargo, lo conocí lo suficiente como para afirmar que es un tipo inteligente y educado. Con este segundo adjetivo no pretendo decir que sea estudioso —que sí lo es—, sino que tiene modales, que es respetuoso, que sabe discutir. Eso implica ser educado. Dejé de verlo y hace un par de años supe que llegaba a la &lt;i&gt;W&lt;/i&gt;; eran los días posteriores a la salida de Aristegui, días en que yo andaba todavía instalado en Barcelona —¡cómo pasa el tiempo!—. Me alegró saberlo, como siempre que uno sabe que le va bien a alguien por quien siente aprecio o piensa simplemente que lo merece. De ahí a entonces, por azares del destino, poco lo he seguido, aunque siempre que le escucho en la radio o le leo en algún medio impreso, me da gusto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Traigo esto a colación porque esta mañana, cuando entré al &lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt; nomás por pasar lista, me encontré una interesante polémica sobre el texto que León publicó &lt;a href="http://impreso.milenio.com/node/8716564"&gt;hoy en su columna&lt;/a&gt; de &lt;i&gt;Milenio&lt;/i&gt;. Más allá de los que, como en cualquier controversia, sólo debaten consigo mismos —esos que no escuchan, sólo hablan y se rasgan las vestiduras; esos que, digo yo, me dan "ternurita"— me pareció interesante la argumentación de otros &lt;i&gt;twitteros&lt;/i&gt; en mi línea de tiempo. Me refiero a sujetos articulados que, como el mismo León, respondían educadamente y con ganas de construir algo, y no sólo aferrarse a una idea estableciendo un monólogo disfrazado de debate. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando hablamos —escribimos— esperando solamente reforzar nuestras posiciones, incapaces de otorgarle al otro el lugar de interlocutor y atender a sus razones, la "conversación" resulta estéril. Cuando nos reconocemos como participante del diálogo, suceden cosas. Y haciendo que sucedieran, León llevó el asunto a su programa de radio el mediodía. Y gracias a que en este pueblo es posible escuchar la &lt;i&gt;W&lt;/i&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;en la amplitud modulada, conseguí escuchar la charla en la que David Aponte y Gabriela Warkentin expusieron puntos de vista que ayudaron a complementar el cuadro. Con ganas de sumarme al asunto —total, aquí puedo decir cuanto quiera, alimentando al menos mi diálogo imaginario con las perspectivas de otros— me puse a escribir algo sobre el tema.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El disenso se generaba desde la premisa de partida: ¿es &lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt; un medio de información o es una red social? Argumentos de un lado y argumentos del otro. En mi perspectiva, el problema radica justamente en que es ambas cosas a la vez. Y lo es de una forma que ninguna otra herramienta lo había sido hasta ahora. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me explico. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primero. Cuando hablamos, por ejemplo, de la televisión, usamos la palabra "medio" para referirnos a dos realidades: al medio en general —&lt;i&gt;la&lt;/i&gt; televisión— o a un medio en concreto —&lt;i&gt;Televisa&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Azteca&lt;/i&gt;—. En radio, en prensa, sucede lo mismo: están &lt;i&gt;la&lt;/i&gt; radio y &lt;i&gt;la&lt;/i&gt; prensa, pero están la &lt;i&gt;W&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;MVS&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Fórmula&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;El Universal&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;La Jornada&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Reforma&lt;/i&gt;... En los tres casos que refiero —televisión, radio, prensa— los generadores de contenidos son unos que están —todavía, pero quizá no por mucho tiempo— de un lado, mientras los consumidores, del otro, reciben lo que los otros, unilateralmente —bueno, con la guía de los estudios de mercado— deciden. Ahí están &lt;i&gt;ellos &lt;/i&gt;y de esta lado —insisto, todavía— &lt;i&gt;nosotros&lt;/i&gt;. ¿De acuerdo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Segundo. En las llamadas &lt;i&gt;redes sociales, &lt;/i&gt;convive un universo de usuarios que colocan —que colocamos— parte de sus vidas en internet, al acceso una inmensa cantidad de personas. Ahí, desde identidades reales, ficticias o —la mayoría de las veces, consciente o inconscientemente— híbridas, se cuenta lo que se piensa, se describe lo que se hace, se comparten imágenes de uno y de sus amigos, se comparte música, se juega al granjero y se abren galletas de la suerte. Todos en igualdad de circunstancias. Hasta hace poco esto era así. Con la llegada de &lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt; —ciertamente definido por su creador como un "medio de información"— las cosas empezaron a cambiar cada vez más rápido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con lo dicho hasta aquí, tenemos que yo, por más que quiera, no tengo capacidad de emitir un noticiario por televisión abierta en horario estelar; no puedo generar un debate de profundidad el domingo en la radio, mientras otros transmiten un partido de soccer; no puedo sacar mañana una revista "de contenido" para que sea distribuida en todos los Sanborn's del país.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero sí puedo &lt;i&gt;twittear&lt;/i&gt;. Y ellos también. Y el canal en el que ambos —ellos y nosotros— lo hacemos, es el mismo. Estamos, de alguna manera, en igualdad de condiciones. Podemos respondernos. Podemos replicarnos, retransmitirnos. Remitirnos unos a otros, involucrar contenidos de aquí y de allá. De alguna manera tenemos, entonces, un medio de información y una red social. Hablar de someter la dinámica de una red social a los principios del periodismo o de sojuzgar su poder informativo a los usos y costumbres que nacieron con las redes sociales me parece, al menos, un sinsentido. Lo único que veo es que necesitamos nuevas categorías para debatir estos asuntos. Y por eso creo que discusiones como la que se desató mi ex-compañero esta mañana, son bienvenidas... y necesarias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Apunte&lt;/b&gt;. Toda esta cuestión, sumada a una conferencia que escuché ayer —también gracias a Twitter—, pone sobre la mesa muchas cosas que más me vale atender. ¡Me urge retomar la tesis! Hablando de medios y redes, hay una idea de McLuhan que necesito seguir explorando. A ver a qué hora.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8079184031729264036?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8079184031729264036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8079184031729264036&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8079184031729264036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8079184031729264036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/02/twitter-medios-y-redes.html' title='Twitter, medios y redes...'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8133413122385093005</id><published>2010-02-07T00:45:00.000-06:00</published><updated>2010-02-07T00:49:09.016-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Problemillas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde hace varias semanas tengo esta entrada pendiente. Algo había dicho ya sobre mi entusiasmo ante el &lt;i&gt;&lt;b&gt;Sherlock Holmes&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; de Guy Ritchie, encarnado por Robert Downey Jr. Mucho he escuchado y leído sobre la lectura que esta versión cinematográfica hace del legendario detective imaginado por Sir Arthur Conan Doyle; más de uno se ha rasgado las vestiduras acusando al realizador por atreverse a degenerar a tan distinguido personaje o al actor por banalizarlo con su interpretación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He escuchado y leído argumentos a favor y en contra emitidos tanto por neófitos como por supuestos avezados, comparando supuestamente al Holmes del celuloide contra el Holmes del papel. En el fondo, la mayoría de estos contrastes juzgan al protagonista de la nueva franquicia cinematográfica con el mito de Sherlock Holmes, ese que a través de décadas de representaciones caricaturescas —y, esas sí, banales— han hecho creer a cualquier que conoce a Sherlock Holmes sin haber leído una página de las crónicas relatadas por Conan Doyle en la voz del Dr. Watson —igualmente mitificado por la cultura de masas—. Así, más allá de las geniales secuencias de combate, más de uno se ha espantado ante las conductas de un Holmes al que esperaban un auténtico gentlemen. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No voy a mentir ni hacerme pasar por erudito: seguramente si esta película se hubiese exhibido hace dos años, mi sorpresa hubiese sido semejante. Pero hace dos años —sí, apenas dos años— tuve mi primer encuentro directo con el Holmes literario, leyendo &lt;i&gt;Estudio en Escarlata&lt;/i&gt;, la primer novela protagonizada por el detective de Baker Street. Y de ahí pasé a otros divertidos misterios, todos ellos recomendables para quien busca una lectura ágil y entretenida. En el primero de las &lt;i&gt;Aventuras de Sherlock Holmes&lt;/i&gt;, la descripción de Watson no deja lugar a interpretaciones erróneas:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;«... mientras Holmes, cuya misantropía le alejaba de cualquier forma de sociabilidad, seguía en nuestras dependencias de Baker Street, enterrado entre sus viejos libros y oscilando, semana tras semana, entre la cocaína y la ambición, entre la somnolencia de la droga y la fiera energía de su ardiente naturaleza.»&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A raíz de la película, he vuelto a las páginas de esa primera colección de relatos breves publicados a finales del siglo XIX, con ganas de recuperar lo que en esas primeras lecturas me cautivó del protagonista. Sin afán de compararme con las habilidades de Holmes —que sin duda están lejos de asemejarse a las mías—, tanto la película como mi reencuentro con las narraciones originales reiteran una faceta en la que me identifico claramente con el personaje. Me refiero a esa mezcla se orgullo aderezada por un insoportable desprecio hacia lo que le rodea. Un comentario del detective a su incondicional Watson, tras resolver uno de sus tantos misterios, ilustra esta idea con claridad:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#6600CC;"&gt;«Mi vida se consume en un prolongado esfuerzo para escapar a las vulgaridades de la existencia. Y esos problemillas me ayudan a conseguirlo.»&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy consciente de que digo una barbaridad y que puede ser interpretada como un exceso de soberbia. Pero confieso que hay días en que es lo único en que puedo pensar, hasta que un problemilla consigue entretenerme y me permite seguir adelante. Lástima que últimamente semejantes problemillas  se me esconden.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8133413122385093005?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8133413122385093005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8133413122385093005&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8133413122385093005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8133413122385093005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/02/problemillas.html' title='Problemillas'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-293900128478710906</id><published>2010-02-04T22:30:00.001-06:00</published><updated>2010-02-04T22:39:28.210-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Televisión'/><title type='text'>XY</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No soy adepto a seguir series en la televisión. Mucho menos en tiempo "real", es decir, mientras se emiten regularmente, estrenando episodios semana a semana. Para empezar, en casa no tenemos ningún sistema de televisión de paga, lo cual reduce considerablemente —por no decir anula— el margen de tentaciones para caer en estos vicios. Claro que hay otras maneras de hacerse adicto a las series: los DVD, los Blue Ray y las descargas y transmisiones en internet. En más de diez años, las pocas series que he visto han sido bajo alguna de estas modalidades alternativas, y han sido en general comedias que me parten de risa y me evitan quedarme enganchado con ganas de saber qué pasó después. Me pasó a finales de los noventa con &lt;b&gt;&lt;i&gt;Friends&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y en estos días me sucede con &lt;i&gt;&lt;b&gt;The Big Bang Theory&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. La única serie no cómica que recuerdo haber visto en la última década fue la impresionante &lt;b&gt;&lt;i&gt;Rome&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, de HBO.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace unos meses, sin embargo, unos espectaculares en DF me intrigaron al anunciar una serie original de Canal Once. &lt;i&gt;&lt;b&gt;XY&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. Por x o por y nunca la vi. Cosas de no tener el hábito de encender el televisor. Ahora que ha comenzado la nueva producción de la televisora del Politécnico,&lt;i&gt;&lt;b&gt; Bienes Raíces&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, me vuelve a invadir la curiosidad. Como ya arrancó y no pude seguirla desde el inicio, decidí dejarlo para algún después. Y entre tanto, descubrí que en el Canal del Once en YouTube, está la temporada completa de &lt;i&gt;&lt;b&gt;XY&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer vi el primer capítulo y no podía creer lo que veía. Sé que a veces me emociono con poco, pero en los 40 minutos de ese primer episodio encontré una calidad —y sobre todo una inteligencia— que rara vez se encuentra en la televisión —nacional o extranjera—. Hoy me eché el segundo capítulo y mi valoración no se mantiene: se supera. Me la iré llevando poco a poco. Y esperaré después a ver con calma &lt;i&gt;&lt;b&gt;Bienes Raíces&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, que nomás por los avances se ve que promete estar a la altura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si alguien no la ha visto, aquí el "primer número" de &lt;i&gt;&lt;b&gt;XY&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;object width="480" height="295"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/NnNAfe_m4MQ&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/NnNAfe_m4MQ&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="295"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-293900128478710906?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/293900128478710906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=293900128478710906&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/293900128478710906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/293900128478710906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/02/xy.html' title='XY'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-163909235585364947</id><published>2010-02-03T22:15:00.002-06:00</published><updated>2010-02-04T21:07:10.240-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Refugio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Mocca blanco? — preguntó ella claramente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¡Queso con chocolate! El que está ahí... — le dijo su compañero señalando la vitrina de pasteles que había estado yo contemplando segundos antes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tardé en reaccionar, pero lo hice a tiempo para responder a la chica:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Te refieres al café? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Afirmó con la cabeza y sonriendo, mientras el chico de a lado caía en la cuenta de su error.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— No, creo que hoy cambiaré de pecado. El pastel nada más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El incidente es quizá intrascendente. Aún si lo fue, sirvió para dejarme claro porque esa maldita sucursal de Starbucks sigue siendo mi único refugio auténtico en esta ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-163909235585364947?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/163909235585364947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=163909235585364947&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/163909235585364947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/163909235585364947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/02/refugio.html' title='Refugio'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-930020629269367359</id><published>2010-02-02T22:50:00.000-06:00</published><updated>2010-02-02T22:51:35.370-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>Luces y sombras de una jornada gris</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy fue un día gris en todo sentido. En este pueblo no dejó de llover durante todo el día. Un martes que no terminó de nacer. Un día que se quedó a medias. Muchas cosas quisieron suceder. Pero al final no pasó ninguna. O casi.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre las sombras, que dominaron la mayor parte de la jornada, se acumula el peso de que las cosas no me salen. Me quedo entonces en una suerte de limbo, donde nada sucede. Quizá la señal más contundente es el repetido fracaso en mi intento de clase. Cada día pierdo la calma con más facilidad. Hoy leí la retroalimentación que, sobre mi clase, entregaron los niños a la Directora de Secundaria. Fueron duros, pero creo que justos. Tengo que darles la razón. Quise luego reaccionar positivamente ante sus señalamientos. Y nada. El jueves habrá oportunidad de intentarlos de nuevo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre las luces, el recuerdo de gente que quiero y que cada día echo más de menos. En muchas latitudes y desde muchos puntos en mi línea del tiempo. Particularmente me caló el encuentro digital con el pasado reciente, con parte del equipo de trabajo que me acompañó de alguna manera los últimos tres años. Mientras a una de ellas le escribía un correo, me cayó el veinte de parte de mi frustración y mi melancolía. Comprendí que con ellos me sentí útil, como pocas veces. Lo que hacíamos tenía sentido y nos alimentaba a todos. Compartíamos algo, con nuestras limitaciones, con nuestros defectos —que seguro eran muchos—, lo cierto es que nos rodeaba una peculiar sensación de trascendencia. Con el paso del tiempo ese equipo fue desintegrándose. Y al día de hoy no perdemos ocasión de recordarnos lo que significó coincidir en el tiempo y el espacio, lo mucho o poco que haya sido para cada uno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La lluvia refuerza la nostalgia. Qué le vamos a hacer. Por hoy ha sido bastante. A descansar que mañana el mundo sigue de este lado. Y habrá que seguir buscándole esa chispa de sentido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-930020629269367359?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/930020629269367359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=930020629269367359&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/930020629269367359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/930020629269367359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/02/luces-y-sombras-de-una-jornada-gris.html' title='Luces y sombras de una jornada gris'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-1531285520334693451</id><published>2010-01-27T20:35:00.001-06:00</published><updated>2010-01-28T17:09:49.513-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>De la memoria</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—¿El profesor Ernesto P?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Servidor...— respondí intrigado ante el sujeto que llegaba mientras yo salía de las oficinas para ir a buscar a alguien.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Qué tal, vengo de la empresa D., tenemos una cita...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empezó pronunciando la última parte como una afirmación, aunque —seguramente ante mi mirada de sorpresa— el tono fue convirtiendo la frase en pregunta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Perdón pero... no sabía, no lo tengo en mi agenda... Si me permite, atiendo un asunto y estoy con usted en cinco minutos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salí a lo que iba y me interceptó la chica que atiende normalmente mis llamadas y agenda mis citas: "Sí le dije profesor, ¿no se acuerda? Desde la semana pasada le dimos esta cita al señor."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues no, no me acordaba, lo confieso. Una posterior reconstrucción de hechos me obligó a ofrecer disculpas con la chica y con el señor, pues sí, sí me habían dicho y yo había dado el día y la hora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando al fin me senté a atender al hombre —vendedor de materiales didácticos— sus primeras palabras nuevamente me sorprendieron.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—¿No trabajaba usted en el Colegio P., en el D.F.?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre curioso y extrañado respondí un "sí" más con la cabeza que con palabras. Cuando vi los materiales que me ofrecía recordé que hace más de dos años había comprado algunos en mi empleo anterior, pero el sujeto no me resultaba familiar. Y se lo dije.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—¡Ah, no!— reaccionó de inmediato. —Yo tengo varios años como representante en el Bajío. Pero en una ocasión estando en México fui a recoger unos materiales con el responsable de la zona y lo acompañé hasta el Colegio P.; yo ya no entré a esa cita, pero recuerdo que ahí estaba usted.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Su memoria es impresionante.— No se me ocurrió decir otra cosa. En el fondo, pensaba en lo envidiable de su capacidad para registrar y recuperar información. ¡Yo no había recordado siquiera anotar en mi agenda que tenía una cita con él!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El incidente puede ser una estupidez. Pero pone sobre la mesa por enésima ocasión el problema de mi pésima memoria. Problema que se ha agudizado en los últimos meses y que intento subsanar haciendo anotaciones por doquier y grabaciones en la memoria del móvil. Ambas cosas, notas y audios, luego olvido haberlas registrado, por supuesto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El colmo fue el viernes: mientras conducía en la autopista me vino a la mente una idea que —lo juro— era brillante. Mi reacción inmediata fue: "debo grabar esto, para que no se me olvide". En cuestión de segundos saqué el móvil, activé la grabadora y... ¡Diablos! ¡Había olvidado lo que quería registrar!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-1531285520334693451?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/1531285520334693451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=1531285520334693451&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1531285520334693451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/1531285520334693451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/de-la-memoria.html' title='De la memoria'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6817734480844649436</id><published>2010-01-25T23:00:00.004-06:00</published><updated>2010-01-25T23:28:16.006-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rabias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Varia'/><title type='text'>Varia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Llevo muchos días sin detenerme aquí. Días anotando frases por doquier y grabándome mensajes de voz recordatorios para posibles entradas. Son cerca de las once de la noche y, aunque estoy exhausto —como cada lunes de estos que comienzan a las tres y media de la mañana— me decido a soltar algunas cosas aunque sea en formato de telegrama.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;- De libros y moralinos...&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; En esta zona del país hablar de venta de libros es referirse a Librerías Gonvill. El viernes escuchaba una entrevista con Elena Sevilla, quien relataba que en esta cadena se negaban a vender sus novelas &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;De chica quería ser puta &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;y &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;De princesa a perra&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;, por considerar que sus títulos no eran aptos para la gente decente que frecuenta sus establecimientos. Cuando preguntó por qué sí vendían &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Memoria de mis putas tristes&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; de García Márquez le dijeron que cómo se comparaba con el Nobel. En fin, Gonvill sería algo así como la versión en librería de la Farmacia Guadalajara.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;- Del camino... &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Durante seis meses he recorrido más de 20,000 kilómetros de carretera. Dos cosas me vienen a la mente cada fin de semana que vengo o voy. Primero, este país entero está en obras, en reconstrucción permanente; no deja de ser una potente metáfora de los tiempos que vivimos. Segundo, ¿por qué demonios nadie en México se siente digno del carril de la extrema derecha? (Y hablo literalmente, sin connotaciones ideológicas, por supuesto.) Sucede que cuando uno tiene tres o hasta cuatro carriles de autopista para transitar, el carril destinado a tránsito pesado va siempre vacío: trailers, autobuses y carcachas se rebasan unos a otros ignorando la existencia de ese virgen carril. Y luego se quejan de que uno se desespere y termine rebasando por la derecha.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;- De cine...&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; Este fin de semana me eché doble función de cine, con ganas de recuperar el promedio después de un año en que inexplicablemente me mantuve lejos de las pantallas. Gocé plenamente &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Up in the air&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;: una de esas delicias para recordar que el cine puede ser divertido, inteligente, original y artesanal a la vez. Inevitable por momentos verme reflejado en el solitario protagonista sin hogar para luego volcarse sobre la metáfora de lo que uno lleva en su &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;back-pack&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. Excelente, pues. Y luego repetí la de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sherlock&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; y me divertí nuevamente como enano, qué le vamos a hacer, esas son las pelis que me gustan. [Por si quieren buscar &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Up in the air&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; en la cartelera, se exhibe como &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Amor sin escalas&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;, pero, por favor, hagan como si nunca hubieran leído semejante bodrio de título, simplemente porque no tiene sentido.]&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;- ... Y de retrogradas...&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; En general, no me gusta meterme en política. Al menos no en este espacio. No me identifico con ninguna corriente en particular y a veces me califican de volátil o inconsistente. Pero hay cosas que de plano me prenden. Como ésta. En días recientes el Partido Acción Nacional del Distrito Federal organizó un sondeo que —sin ningún rigor metodológico, por supuesto— pretende demostrar que la gente se opone a los matrimonios entre personas del mismo sexo y a la posibilidad de que estos adopten hijos. Más allá de lo que la gente opina —cosa que, por cierto, se puede analizar con más seriedad en numerosos sondeos— me encabrita la tercera pregunta de su ridículo ejercicio: "¿Cree usted que un niño adoptado por homosexuales sería víctima de discriminación por parte de sus compañeros de escuela?" Podrán estar a favor o en contra del asunto, y seguro tendrán sus razones. Pero lo que me enoja de la pregunta es que parte de un criterio absurdo: evitar que un niño sea adoptado es evitar que lo molesten sus compañeros. Siguiendo ese criterio, no deberíamos evitar sólo que las parejas del mismo sexo adopten, sino prohibir también que los niños sean gorditos, que a un niño no le guste jugar soccer, que los niños usen lentes... ¡Imagínate! ¡Si permites que tu hijo use gafas corre el riesgo de ser acosado por cuatro-ojos! Me explico: detrás de una pregunta tan pendeja (creo que es la primer "palabrota" en mi blog) está una concepción que niega el respeto a la diversidad y propone en su lugar promover la homogenidad: ¡que todos sean iguales para que nunca los molesten por diferentes! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Me quedo con algunas para más adelante en la semana: algo más de cine, algo más de lecturas... En una de esas, algo más sobre mí.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6817734480844649436?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6817734480844649436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6817734480844649436&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6817734480844649436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6817734480844649436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/varia.html' title='Varia'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5329578869383205745</id><published>2010-01-18T22:15:00.003-06:00</published><updated>2010-01-19T11:25:45.532-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cine'/><title type='text'>Algo de cine</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El arranque de este año ha sido particularmente vertiginoso. Demasiadas cosas. Muchas notas acumuladas. Poca voluntad para dedicarme a lo que oficialmente resulta prioritario. Y a ratos incluso falta de energía para un poco de solaz y esparcimiento. Pero estoy ya en proceso de auto-rehabilitación, recetándome una que otra ida al cine, recuperación de alguna peli de mis pendientes en DVD y ratos para leer algunos de los libros acumulados a la lista de espera. También como parte de mi tratamiento para evadirme de las penas y los corajes que me hace pasar el mundo, me he indicado hacer aquí una pseudo-micro-reseña colectiva de algunas pelis del 2009, con el pretexto de la recién entrega de los Globos de Oro, que para variar —y como sucede siempre con este tipo de premios— han desatado las eternas polémicas sobre lo "justo" o "injusto" de los fallos, como si se pudiera esperar de semejantes entregas algo así como el auténtico veredicto definitivo sobre lo que es el "buen" cine.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que me voy directo: ni me sorprende ni me enfurece que &lt;b&gt;&lt;i&gt;Avatar&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; ganara como mejor película. (¿Como por qué habría alguien de enfurecerse si no es en todo caso el que se quedó literalmente sin algún premio?) No digo que necesariamente se trate de &lt;i&gt;"la" &lt;/i&gt;película, pero ¿realmente es una basura llena de efectos que no merecía ni la nominación? Vamos, estos premios son para lo que son, y esperar mucho más de ellos a estas alturas es por lo menos ingenuo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De las cinco que competían para mejor película "dramática", sólo he visto dos: la ganadora y la de Tarantino; y ciertamente la segunda me parece una joya. Desde diversos criterios puede incluso calificarse de superior. Y, sin embargo, resulta difícil negar que &lt;b&gt;&lt;i&gt;Avatar&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; ha reinventado al cine como industria del entretenimiento. Y eso es en buena medida lo que reconocen estos premios, como en unos meses harán lo propio los de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas —que más allá de las ciencias y las artes ha dedicado legítimamente su historia a los estados de cuenta—.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Inglourious Basterds&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; me estremeció. Me divirtió. Me reconcilió con Brad Pitt. Me encantó, pues. Y hubiera estado chido que Tarantino se llevara algún trofeo —aunque el de Christoph Waltz representa una suerte de justo reconocimiento a la película—. Quentin se quedó con las ganas, ni hablar. ¿De plano está eso como para quemar la "Meca" del cine o crucificar a los periodistas que dieron el premio a Cameron?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y qué con &lt;i&gt;&lt;b&gt;Avatar&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;? Como le he dicho a los pocos que aún no la han visto: todo lo que escuchen de &lt;i&gt;&lt;b&gt;Avatar&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; es cierto, lo bueno y lo malo. Y al final, con todo eso, para mí la película sigue valiendo la pena. ¿Que la historia es un &lt;i&gt;remix&lt;/i&gt; de todos los lugares comunes habidos y por haber? Quizá. ¿Que el guión es un refrito de una trama trillada contada mil veces? No lo dudo. Al fin y al cabo, la historia de la literatura y en general la historia del arte están llena de cosas así. Calma... No quiero entrar en un debate inútil sobre qué es arte y qué no es, ni comparar la obra de James Cameron con alguna pieza de museo —piezas que por cierto no siempre han llegado ahí por la aclamación de sus contemporáneos—. No, no es la obra definitiva en la historia de la cinematografía (¿desde cuándo estos premios reconocen eso?). Simplemente me parece que todos los defectos de la película no alcanzan para restarle brillo a sus pocas —poquísimas si se quiere— pero invaluables aportaciones. Vale, que tampoco pretendo sobrevalorar la película, pero creo que tiene importantes méritos, algunos difíciles de recuperar ante la parafernalia de sus efectos especiales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo por seguir poniendo desorden, recupero dos categorías más de lo que premiaron los periodistas extranjeros en Hollywood: mejor actor de comedia y mejor película animada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El premio al payaso de Robert Downey Jr. por &lt;b&gt;&lt;i&gt;Sherlock Holmes &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;me encantó. Me encantó porque su personaje ha sido de lo más divertido y cautivador que he visto en el cine en mucho tiempo. Odio las comparaciones literatura-cine porque me parecen siempre absurdas, sin sentido. Me encanta el personaje que he leído en Conan Doyle y no veo por qué tenga que ser el mismo que sale en el cine. Así que me evité la desgarrada de vestiduras y disfruté de las ocurrencias del detective en la pantalla. Y me la pasé como hace mucho no me la pasaba viendo una película. ¿Acaso el cine no se trata también de eso?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y en lo de las pelis animadas, como me sucedió en 2008, creo que lo mejor del cine estuvo en manos de dibujos, computadoras y monitos. Mis dos películas favoritas de aquel año fueron Wall•E y Persépolis; esta vez &lt;b&gt;&lt;i&gt;Up&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;&lt;i&gt;Coraline&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; me cautivaron con secuencias magistrales y guiones impecables que le hacen a uno recuperar el sentido del lenguaje cinematográfico. Y tristemente me perdí&lt;b&gt;&lt;i&gt; Fantastic Mr. Fox&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, que espero ver pronto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De lo demás que se premió no he visto casi nada. Independientemente del descenso en mi promedio anual de películas —como en el de libros—, me quedé también con la impresión de que no fue un año muy bueno en las carteleras. Y las pocas que quise ver se me escaparon sabrá Dios a qué hora. Ya habrá chance de irlas viendo aunque sea en video unas, y cuando lleguen a algún cine en este pueblo, otras.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5329578869383205745?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5329578869383205745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5329578869383205745&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5329578869383205745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5329578869383205745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/algo-de-cine.html' title='Algo de cine'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6077363840731668735</id><published>2010-01-13T22:00:00.000-06:00</published><updated>2010-01-13T22:01:13.741-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Familia'/><title type='text'>Claridad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;"Claridad para este 2010." Esta entre muchas otras cosas escribió la tía Catarina en la tarjeta que me dio en Navidad. Claridad. La palabra aparacía también en los mensajes que envié por diversas vías a mis amigos. Quizá era evidente lo nublado que arrancaría el nuevo año. El hecho es que pese al entusiasmo que he intentado imprimir a mis movimientos en este arranque, las piernas han resultado más pesadas de lo que había calculado. Después de dos semanas de sentir cerca la energía de los 5 herman@s que somos, no tardé en echarles de menos y pensar que no supe aprovechar del todo la inercia de esos días y no supe quizá acumular el alimento suficiente de esa alineación planetaria poco frecuente. Pero estoy siendo muy severo. En todo caso, aunque estemos nuevamente repartidos en distintas coordenadas, estamos cerca. Mientras escribo me doy cuenta lo absurdo que resulta reaccionar viniendo aquí en primer lugar a hablar de mi falta de claridad o de lo mucho que los extraño. Apuro pues el final para enviarles directamente lo que estoy pensando. La benjamina de los cinco nos emocionó hasta las lágrimas la noche del 24 cuando, leyendo unas palabras que había escrito para la ocasión, nos hizo notar que si estábamos juntos nuevamente era quizá porque atravesábamos momentos en los que nos necesitábamos de un modo especial. Lo comprendí entonces, pero creo que apenas voy reaccionando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6077363840731668735?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6077363840731668735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6077363840731668735&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6077363840731668735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6077363840731668735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/claridad.html' title='Claridad'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4388482526834505265</id><published>2010-01-11T22:00:00.000-06:00</published><updated>2010-01-11T22:00:32.854-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><title type='text'>Recuentos 2009: Cancelación de último minuto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así es. Decidí cancelar este año la ronda de recuentos musicales, literarios y cinematográficos. ¿La causa? Simplemente no consigo poner en orden mi cabeza. Un recuento exige hacer uso de la memoria. Y ésta me ha estado haciendo muy malas pasadas últimamente. Revisar el pasado exige también hacer valoraciones que en apariencia resultan inocentes. Pero sólo en apariencia. En el fondo, detrás de cada reflexión en busca de sentido —"cuando leí tal cosa recordé...", "al escuchar tal melodía me viene a la mente...", "ver tal escena despertó en mí..."— hay una potencial confrontación conmigo mismo que actualmente no creo estar en condiciones de superar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace poco prometí que arrancaría los recuentos en cuanto acabara la novela que traía entre manos, misión que cumplí hace un rato. Y quizá sea justamente el haber concluido esa lectura lo que detona mi resistencia a elaborar mis reseñas. Hace meses, cuando supe de la existencia de &lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;a href="http://www.nytimes.com/2008/05/18/books/review/Garner-t.html?_r=1"&gt;Netherland&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;a href="http://www.nytimes.com/2008/05/18/books/review/Garner-t.html?_r=1"&gt;, de Joseph O'Neill&lt;/a&gt;, me propuse a toda costa conseguirla; unos días después logré tal objetivo en la enésima librería a la que entré en el aeropuerto de Amsterdam Schiphol. Y la guardé. Hasta hace unas semanas en que decidí que sería ésta mi lectura del receso decembrino. Me atrapó de inmediato. Pero mi poca práctica leyendo inglés, aunada a mi creciente falta de concentración, hicieron que el avance fuera lento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por las razones que ya he citado, no haré aquí —al menos ahora— la reseña. Diré, sí, que estoy aún atrapado en la brillante narración del escritor irlandés. Igual y exagero. Igual y mi fascinación es producto de mi distanciamiento ante la lectura durante 2009. Pero da igual. Y sólo para justificarme a mí mismo, diré que si bien me enganché al relato desde el primer párrafo, fue ya avanzada la historia que se dio ese brutal colapso lector—protagonista que se da no muchas veces en la historia de uno, cuando Hans (el narrador) afirm&lt;i&gt;a: “Nobody understands better than I that this was a strange and irresponsible direction in which to take one’s life. But it is what happened.” &lt;/i&gt;Tal cual.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4388482526834505265?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4388482526834505265/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4388482526834505265&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4388482526834505265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4388482526834505265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/recuentos-2009-cancelacion-de-ultimo.html' title='Recuentos 2009: Cancelación de último minuto'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-6495014519527759862</id><published>2010-01-07T22:15:00.002-06:00</published><updated>2010-01-07T22:23:05.989-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rabias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Interrogantes'/><title type='text'>Cruda realidad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy pintaba como un buen día para retomar mis recuentos del 2009, pero una vez más las circunstancias me lo impiden. Esta vez dolorosamente. Y no sólo eso. Me provocan también la necesidad de violar una de las reglas-no-escritas que han regido buena parte de mi vida. Ante la impotencia, ante la frustración que me produce la injusticia, rompo el silencio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Advierto: no quisiera cansar con una historia que, para ser completa, me obligaría a escribir varios tomos, así que arriesgando un poco la claridad intentaré ser breve. Pero no garantizo nada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando hace ya varios meses decidí renunciar a mi empleo anterior, lo hacía motivado por mi propio cansancio, mi desgaste y mi crisis vocacional, pero también decepcionado, fastidiado del hedor que desprendía la forma en que se tomaban ciertas decisiones a mi alrededor y pasando por alto mi supuesta jerarquía. El hartazgo pronto alcanzó otro nivel: mi impresión era que, al mantenerme en el sitio que ocupaba, era cómplice y responsable del maltrato, la humillación, que recibían determinadas personas, incluyendo, ¿por qué no decirlo?, aunque fuese de modo indirecto, quienes se suponía habían de beneficiarse de mi trabajo y el del equipo a mi cargo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No quiero parecer ingenuo. Tras una década en el 'negocio' de la educación privada en nuestro país, tengo claro que lo último que mueve a ese aparato son las ganas de sacar adelante cualquier cosa distinta a los intereses particulares —muchas veces, aunque afortunadamente no todas, mezquinos— de quienes emprenden en el ramo. Pero también soy un convencido de que estos intereses podrían ser compatibles, como en cualquier otra industria, con una vocación de servicio y una cultura de respeto hacia sus empleados. Tristemente no siempre se aprovecha esa oportunidad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seis veces en diez años he dejado un trabajo. En dos ocasiones fue con dolor pero creyendo que al hacerlo accedía a una oportunidad superior de hacer algo en lo que creía. Una más, lastimado por tres años y medio que concluyeron en una larga cadena de frustraciones y confusiones internas, creyendo que al despedirme hacía lo mejor para todos. Las dos últimas, en diferentes momentos pero en la misma institución, cansado de creer. En medio de todas, cuento también la única despedida involuntaria, cuando la incomodidad que provocaba en algunas personas en mi &lt;span style="font-style:italic;"&gt;alma mater &lt;/span&gt;terminó en una gentil invitación a firmar una renuncia, sin conseguirlo pero sí logrando el efecto esperado de mi salida —muy escoltado y a la fuerza, eso sí—. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero regreso a hace un año, en mi empleo anterior. En diciembre de 2008 me notificaban la necesidad de un absurdo —y en sentido estricto, innecesario— recorte de personal en diferentes áreas del colegio. En aquel entonces, recién desembarcado del viejo mundo, logré aprovechar el valor de mis bonos con los jefes para encontrar una salida que, si bien implicaba algunos costos —incluyendo el sacrificio de la mitad de mis ingresos en aquel entonces—, permitía dejar intactas a otras personas y seguir adelante con el sueño que intentaba recuperar tras mi primer renuncia, en 2007. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No pasaron más de tres o cuatro meses para que me diera cuenta de la realidad: las cosas no mejoraban, muy al contrario; empezaban las decisiones a mis espaldas. Comenzaba el ataque para desmembrar, sutilmente todavía, el equipo que paulatinamente veníamos consolidando. Quizá no éramos los mejores. Cierto que no habíamos logrado resultados espectaculares en los estados de cuenta, pero no tengo duda de que estábamos colocando a la institución en una posición que difícilmente habrían imaginado quienes conocieron el "proyecto" en vías de putrefacción que había recibido yo tres años atrás.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vuelvo a los hechos: tomé una decisión convencido de que mi visión radical de las cosas era incompatible con lo que sucedía a mi alrededor, pero creyendo —otra vez, creyendo, vaya ingenuidad— que los demás, desde sus trincheras a nivel de cancha, desde sus aulas, desde sus pequeños territorios, podían mantener viva una delicada lucha, como sucede en tantas y tantas aulas a lo largo y ancho del país. No contaba con que el grado de ambición de unos cuantos podía cegarles al grado de asfixiar esos brotes de pequeñas pero significativas posibilidades. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Apenas un mes después de mi salida empezaron las señales de que no habría empacho en pisotear lo poco o mucho que se había cultivado. Pero las noticias que recibo esta semana rebasan cualquier límite. "Quisiera no hubiera terminado así", me escribía esta mañana uno de los caídos. Nadie quiere que las cosas acaben así. Y desde aquí solo puedo decir que los abrazo. Diré una tontería, pero quiero decirla: me siento incluso responsable; quizá si no hubiéramos formado un equipo tan sólido hoy no dolería tanto. Vale, no pretendo cargar con esto. Suficiente cargo ya que no me corresponde. Pero es una forma de decir que me duele su dolor, que desde acá les acompaño.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé qué hago ventilando esto aquí. Decía que estoy rompiendo una de mis propias reglas. Quizá lo hago porque escribir esto aquí es lo más cercano que conozco a dar un grito en la calle, a los cuatro vientos. Total, igual y nadie se entera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-6495014519527759862?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/6495014519527759862/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=6495014519527759862&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6495014519527759862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/6495014519527759862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/cruda-realidad.html' title='Cruda realidad'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4359913250430515442</id><published>2010-01-06T20:30:00.000-06:00</published><updated>2010-01-06T20:30:06.266-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lecturas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><title type='text'>Buscando una cura</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me descubro con dos síntomas contundentes —¿alarmantes?— del padecimiento (aún sin nombre claro) que me aqueja: adquisición acelerada y sin empacho de libros y libretas, acompañada de una absoluta incapacidad de sentarme a leer o a escribir. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los últimos meses —pero sobre todo en las últimas semanas— he acumulado en el librero una inmensa cantidad de materiales (cuento, novela, ensayo, divulgación...) que me invitan a la lectura: unos cuyas portadas o títulos me atrapan sin pudor; otros que han quedado registrados como impostergables pendientes con las recomendaciones —y provocaciones— de sabedores amigos; unos más que han resucitado de mis empolvados libreros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al mismo tiempo, he ido reuniendo también libretas, libretitas y libretotas con la ilusión de ponerme —por fin— a escribir otra vez. Escribir de todo: de mis reflexiones como 'pedagogo', de mis ocurrencias como observador de un mundo que se mueve vertiginoso en torno a mi pazguato andar; de mis exploraciones en las profundidades de un mundo emocional que con frecuencia tiendo a evadir; de las historias que desde hace tiempo se acumulan en algún rincón de mi interior e intentan llamar la atención de mi yo consciente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero las letras de esos libros permanecen ocultas y las páginas de esas libretas siguen en blanco. Y yo perdiendo el tiempo. Hojeando a veces unos y otras. Pero nada más. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy comencé a explorar lo que puede haber detrás de mi enfermedad. Y empiezo ya a toparme con algunas causas. Por lo pronto, me propongo &lt;a href="http://twitpic.com/wzw0b"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000099;"&gt;terminar el último libro que empecé a leer en 2009&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, para sentir que esa dimensión del año está cerrada y publicar aquí el recuento correspondiente. Quizá así alcance la cura y pueda comenzar mi rehabilitación.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4359913250430515442?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4359913250430515442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4359913250430515442&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4359913250430515442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4359913250430515442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/buscando-una-cura.html' title='Buscando una cura'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4078162071555317044</id><published>2010-01-05T00:00:00.001-06:00</published><updated>2010-01-05T00:09:02.283-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>Miedo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Para celebrar su segundo aniversario, &lt;/span&gt;&lt;a href="http://estabocamia.blogspot.com/2010/01/feliz-cumpleanos-esta-boca-es-mia.html"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Esta Boca Mía&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; lanzó una provocación fascinante. Y caí. Pronto me di cuenta de que el reto era complicado, pero persistí porque me parecía una manera maravillosa de rendir homenaje a una pluma que admiro y a una persona por quien siento un gran cariño. Al decidir participar de su festejo, me di cuenta además de que llegamos prácticamente al mismo tiempo a la blogósfera, pues fue justamente en enero de 2008 que abrí &lt;/span&gt;&lt;a href="http://ernestoenbarcelona.blogspot.com/"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;mi primer libreta digital&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; (aunque mañosamente ajusté la fecha de la primer entrada como si hubiese sido publicada en diciembre del 2007). Va pues, mi manoseo a uno de los textos incompletos de Jacka.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#993399;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Miedo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#993399;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#993399;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Ese menudo cuerpo estaba lleno de resentimiento. Parecía imposible que tanta ira, tanto rencor y tanto dolor, cupieran en el espigado contenedor de su alma.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Sólo se podía adivinar la oscuridad que lo habitaba cuando su mirada se perdía en el horizonte. Probablemente porque en ese momento bajaba la guardia y la marea de agua putrefacta alcanzaba la superficie. El resto del tiempo era difícil descifrarle, aunque parecía justamente lo contrario: quien se topaba con él creía adivinar de inmediato una luminosa presencia: “transparente como pocos”, solían decir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Raro que alguno imaginara las tinieblas que operaban en su interior, pues si bien sus ojos viajaban con frecuencia en dirección del ocaso, pocos llegaban a atestiguarlo. De ahí que resultara improbable imaginar que aquella ira, aquel rencor y aquel dolor eran producto de una poderosa incapacidad de afrontar eso que suelen llamar la realidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Llevaba una vida entera viviendo de sus propios temores, sin atreverse a llamarles por ese nombre. De alimentarse de ellos primero y después de los residuos derivados de tal ingestión. Curioso que, pese a ser tantos sus recelos y tan variados, quienes le rodeaban lo percibieran como valiente. Aplaudían su “fortaleza” y algunos incluso envidiaban el modo en que, según decían, “hacía frente a la adversidad”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Más de una vez escuchó él mismo tales adulaciones. Lejos de reconfortarle, sólo nutrían el cúmulo de ira, reforzaban el rencor y ahondaban el dolor, sin que de ello se diera siquiera cuenta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Hasta el día en que la mierda no encontró más espacio bajo su piel. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Fue en ese último minuto cuando, por fin, le puso nombre a aquello que hasta entonces su soberbia se había obstinado en disfrazar de ira algunas veces, de rencor otras tantas y de dolor las más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4078162071555317044?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4078162071555317044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4078162071555317044&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4078162071555317044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4078162071555317044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/miedo.html' title='Miedo'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-2335288404524786337</id><published>2010-01-02T13:25:00.000-06:00</published><updated>2010-01-02T13:25:16.655-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blogósfera'/><title type='text'>Recuentos 2009: Divagaciones</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La primera entrada del 2010 está dedicada al 2009. Echando un vistazo al centenar de notas que registré a lo largo del año, se me ocurrió elaborar el &lt;i&gt;Top10&lt;/i&gt; de mis propias divagaciones. Algunas más breves que otras, las diez entradas seleccionadas podrían ayudar a sintetizar el modo en que viví la más reciente vuelta al sol completada por nuestro planeta. En orden estrictamente cronológico, aquí están.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;9 de febrero. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/02/divagaciones-luz-y-oscuridad.html"&gt;Luz y oscuridad&lt;/a&gt;. [El punto de partida. Curioso que en la recta final del 2009 volviera más de una vez a ideas semejantes.]&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;20 de febrero. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/02/silencio.html"&gt;Silencio&lt;/a&gt;. [Sin palabras.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;26 de febrero. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/02/vision.html"&gt;Visión&lt;/a&gt;. [Otra más de febrero; una revelación clave en la primera etapa del año; una idea que quizá debería tener presente con más frecuencia.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;23 de mayo. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/05/gente-de-bien.html"&gt;Gente de bien&lt;/a&gt;. [Un episodio clave para comprender el 2009 y cerrar una década; una valiosa estación para recargar combustible.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;20 de abril. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/04/atrapar-el-tiempo.html"&gt;Atrapar el tiempo&lt;/a&gt;. [Una divagación que tuvo segunda y tercera parte; una mirada a una de mis obsesiones recurrentes.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;7 de junio. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/06/terapias.html"&gt;Terapias&lt;/a&gt;. [A mitad del año, nueva carga de energía justo a unas semanas de la transición. Dato curioso: escribía esto sin imaginar las horas de carretera que me esperaban.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;24 de junio. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/06/vocacion.html"&gt;Vocación&lt;/a&gt;. [Un mensaje para mí disfrazado de mensaje para otros; una forma de cerrar un ciclo.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;30 de agosto. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/08/presiones-y-coincidencias.html"&gt;Presiones y coincidencias&lt;/a&gt;. [Otra dosis de combustible, esta vez celebrando una década de coincidir.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;24 de septiembre. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/09/recuento-antes-de-partir-nuevamente.html"&gt;Recuento antes de partir nuevamente&lt;/a&gt;. [Una pausa: una bocanada de aire desde la cuna de aquel Ernesto-en-Barcelona.]&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;10 de noviembre. &lt;a href="http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/11/recuperando.html"&gt;Recuperando&lt;/a&gt;. [Una divagación que sintetiza los contrastes que acompañaron al año: las luces, las sombras, la necesidad de creer...]&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-2335288404524786337?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/2335288404524786337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=2335288404524786337&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2335288404524786337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/2335288404524786337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2010/01/recuentos-2009-divagaciones.html' title='Recuentos 2009: Divagaciones'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-7051569680300715326</id><published>2009-12-31T19:15:00.000-06:00</published><updated>2009-12-31T19:19:50.223-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><title type='text'>365</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ciclos. Rituales. Se cierra un 2009 extraño, un año que a ratos parecía como vacío, como una inmensa pausa. Y, sin embargo, mucho ha sucedido. Inevitable. Una vez más, un vistazo. Y encuentro que si bien caminé mucho, buena parte del andar fue dando vueltas sobre un mismo punto. Al final, no estoy muy lejos de donde estaba hace 365 días. ¿O sí? Da igual. Aprovecho el ciclo y el ritual para retomar algunas cosas y comenzar otras que he ido postergando. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierro 2009 agradeciendo. No podía ser de otra manera. A pesar de la pausa, reconozco que elementos para dar gracias hay muchos. El año me trajo la oportunidad de encontrar, recuperar y conservar grandes afectos. De encontrar pequeñas piezas del rompecabezas. Pero también este vistazo atrás se topa con neblina. No tengo muy claro dónde en la línea del tiempo se ubican las personas y los acontecimientos, pero es evidente que están en alguna parte porque sus huellas están registradas con profundidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá sea eso. Han sido tantas cosas y tan de repente, que se desvanecen. ¿Qué queda de todo ello? No lo tengo claro. Pero está el yo que soy ahora, después de 365 confusos y extraños días. Un Ernesto que a veces se siente más fuerte y que al mismo tiempo se descubre indiscutiblemente más frágil. Un Ernesto que no tiene muy claro lo que espera de 2010; quedan un par de horas para imaginarlo. Y eso hago. Ya lo decía ayer, no pretendo un mapa con la ruta paso a paso; aspiro simplemente a una idea, una zanahoria que me ayude a ir construyendo el camino que, según dice el poeta, se hace al andar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-7051569680300715326?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/7051569680300715326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=7051569680300715326&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7051569680300715326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/7051569680300715326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/12/365.html' title='365'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4881574091528504873</id><published>2009-12-30T21:33:00.002-06:00</published><updated>2009-12-30T21:38:48.024-06:00</updated><title type='text'>Nuevo rostro... otra vez</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me gustaba el &lt;i&gt;look&lt;/i&gt; de la libreta, sí. Era simple, creo. Pero quizá demasiado. Y en su simplicidad, la lectura del blog, me dicen algunos, resultaba complicada. Parece que para algunos no era sencillo navegar un formato que constreñía las opciones digitales a un esquema más propio para el papel. En fin. De un extremo a otro, pero conservando la idea de lo simple, aquí un nuevo rostro. No es la gran cosa pero me permite, creo yo, concentrarme en el texto. Y al mismo tiempo facilitar la navegación a los lectores supervivientes. Año nuevo, al fin y al cabo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-4881574091528504873?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/4881574091528504873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=4881574091528504873&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4881574091528504873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/4881574091528504873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/12/nuevo-rostro-otra-vez.html' title='Nuevo rostro... otra vez'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5087442810286423314</id><published>2009-12-30T17:50:00.002-06:00</published><updated>2009-12-30T21:31:51.535-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><title type='text'>Se acaba...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se acaba el año. Un año difícil. Extraño.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierto. De alguna manera todos lo son. Todos tienen sus complicaciones, sus peculiaridades. Pero el estar ante el ocaso de éste en concreto, resulta casi inevitable ser particularmente severo con sus 365 días. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un cliché decir que el tiempo se va cada vez más rápido. Un cliché y un absurdo. El tiempo transcurre indiferente a la percepción que tengamos de él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierto. Nuestra percepción hace que el tiempo resulte relativo. Rápido, lento. Qué más da. El hecho es que se escapa un año que en muchos ámbitos me parece un tanto vacío. Puedo estar siendo injusto, lo reconozco, pero de pronto parece que el año pasó en vano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y sí, soy injusto. Porque muchas cosas han sucedido. Mucho seguramente que no alcanzo a ver ante la neblina propia del pasado reciente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchos pendientes. Y yo aquí divagando. De alguna manera debo sacar el mayor provecho posible a las horas que restan de este año. Y, sobre todo, trazar una ruta para 2010.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cierto. Puede parecer que de nada sirven las rutas cuando el tiempo y la geografía misma cambian a cada momento. Pero no hay que confundirse. La ruta no tiene por qué ser inflexible. Se trata de una forma de ponerle nombre al destino y contar con elementos relativamente seguros para navegar. Ya la realidad se irá imponiendo. Y se irán ajustando las velas. Por lo pronto, extiendo el mapa para trazar cierto sentido a este año que ya se nos viene encima.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para los próximos días, los recuentos de 2009 y algunos cambios —sí, cambios otra vez— en esta libreta virtual. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5087442810286423314?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5087442810286423314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5087442810286423314&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5087442810286423314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5087442810286423314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/12/sa-acaba.html' title='Se acaba...'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-3786727767865633553</id><published>2009-12-28T14:20:00.000-06:00</published><updated>2009-12-28T14:21:05.602-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Divagaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exploraciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Civilización</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;«Cuando me siento pesimista por la situación del mundo, a menudo pienso en aquella época, aquí en España, a principios de la Edad Media, en Córdoba, en Granada, en Toledo, en otras ciudades del sur, donde cristianos, musulmanes y judíos convivían en armonía; poetas, músicos, escritores, sabios, todos juntos, admirándose los unos a los otros, ayudándose mutuamente. Duró tres siglos. Esta maravillosa cultura duró tres siglos. ¿Se ha visto algo parecido en el mundo? Lo que ha sido puede volver a ser.»&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal; "&gt;Ando recuperando notas, tratando de articular un índice tentativo para mi proyecto. Reviso las infinitas notas que he ido registrando por doquier a lo largo de dos años y medio. Me topo con ésta, del discurso de Doris Lessing al recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2001. No sé si lo que dice hay sido realmente, pero es interesante explorarlo un poco, poner en duda mucho de lo que nos han contado, sospechar si aquel mundo hostil pre-moderno no es realmento un invento que ayuda a legitimar la bestialidad civilizada en que vivimos desde hace cinco siglos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-3786727767865633553?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/3786727767865633553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=3786727767865633553&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3786727767865633553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/3786727767865633553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/12/civilizacion.html' title='Civilización'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-5096735665269077126</id><published>2009-12-24T19:25:00.002-06:00</published><updated>2009-12-30T21:40:15.057-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonrisas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>24/12/2009</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/wc_LHVsMfbI&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/wc_LHVsMfbI&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-5096735665269077126?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/5096735665269077126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=5096735665269077126&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5096735665269077126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/5096735665269077126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/12/24122009.html' title='24/12/2009'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-8814249167626797470</id><published>2009-12-21T11:25:00.000-06:00</published><updated>2009-12-21T11:27:25.323-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sonrisas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Familia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigus'/><title type='text'>34</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante lo 34 años que he andado sobre esta Tierra he recibido muchísimas bendiciones. Todos los días procuro agradecerlas, aunque se entiende que en ocasiones el ajetreo y la carga de cosas lo dificulten. Ayer una vez más tuve oportunidad de celebrar ese agradecimiento en compañía de gente que quiero y me quiere, gente que me ha regalado su afecto a partir de cruces de caminos generados por muy diversas circunstancias y en diferentes momentos de mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como es natural, no pudieron estar todos. Pero los que estuvieron alcanzaron para corroborar que soy muy afortunado. La jornada estuvo marcada de significativos detalles. Encuentros con gente que llevo en el corazón y que hace más de dos años no veía en persona. Con gente que llegó a mi vida a través de este espacio (o de su antecesor, que para el caso es lo mismo) y que ha encontrado pronto un lugar en mi vida. Con amigos que por las nuevas condiciones de mi vida laboral no puedo frecuentar tanto como quisiera. Algunos se han ido reportando desde sus coordenadas geográficas en este País, en gringolandia o en Europa, recordándome su afecto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá uno de los detalles más significativos ha sido la oportunidad de celebrar mi cumpleaños teniendo físicamente conmigo a mis herman@s. L@s cinco hemos coincidido esta vez como hace varios años no sucedía. Así será esta Navidad. Estando cerca. Y eso es algo que no ceso de agradecer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, que agradezco lo que tengo y lo que viene. A mi madre y a mi padre, que ayer una vez más se volcaron de entrega para hacer del pequeño festejo un éxito. A M, que también estuvo al pie del cañón, cuidando hasta el más mínimo detalle para que se cumpliera mi manía de tener una fiesta como hace 30 años. A los que estuvieron físicamente y a los que me están acompañando desde donde estén. A muchos ni tuve tiempo de convocarlos, pero sé que se habrían apuntado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A todos, gracias por ser parte de mi biografía. Sin ustedes, estas páginas no tendrían sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Al pie.&lt;/b&gt; Los mensajes que ya llegan por Facebook, Twitter o SMS. Descubre uno la amplitud de la red afectiva con la que cuenta. Y, para no dejar de ser yo y racionalizar todo un poco, me cautiva la forma en que estos medios establecen una trama sincrónica y diacrónica a la vez. Ya me pondré a dar vueltas a esto, mientras aprovecho también estas dos semanas de desenchufe laboral para avanzar en la Tesis un poquito y en la larga lista de lecturas pendientes.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2592315070504843129-8814249167626797470?l=ernesto-bcn.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/feeds/8814249167626797470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2592315070504843129&amp;postID=8814249167626797470&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8814249167626797470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2592315070504843129/posts/default/8814249167626797470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ernesto-bcn.blogspot.com/2009/12/34.html' title='34'/><author><name>ErnestoPC</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07880358769905352586</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://1.bp.blogspot.com/_jiF2mFJRjfg/Svz4sS0RXHI/AAAAAAAADR0/TzgCCqh4n04/S220/aa9.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2592315070504843129.post-4339533357044011069</id><published>2009-12-11T21:21:00.001-06:00</published><updated>2009-12-11T21:22:45.075-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Desahogos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Apuntes'/><title type='text'>Brindis inaugural de temporada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Estoy llegando de poco más de cinco horas de convivencia con mi equipo en nuestra adelantada comida de fin de año. Como sucede en estas reuniones en contextos tan melancólicos, no sé a qué hora sucedió pero descubro que quizá llevo demasiado tequila en las venas. Y, como suele sucederme, eso no me pone ni inconsciente ni eufórico, sino que refuerza intensamente mi melancolía. [¿Qué se hace con tanta melancolía?] Interrogantes por todas partes. Y en medio de todas ellas, se me ocurre para inaugurar oficialmente la temporada navideña en esta libreta compartir el texto del brindis que dirigí al equipo esta tarde. Va, directo y sin censura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Confieso que no soy muy adepto a los festejos navideños. Al menos no a seguir el espíritu que tiende a dominar esta temporada desde hace algunos años. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Miro alrededor y encuentro una atmósfera que no se parece a la que rodeaba las navidades de mi infancia, mi adolescencia e incluso los albores de mi juventud. Quizá sea un problema de percepción. Quizá siempre ha sido como ahora y suceda que entonces la ingenuidad me impedía ver ciertas cosas y me ayudaba a concentrarme en lo que importaba realmente. Quizá el entorno que mi familia construía en torno a estas fechas me hacía pasar por alto los excesos, la saturación de formas y colores vacíos de sentido en las calles y los centros comerciales. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Me parece que las cosas eran mucho más simples. No hacía falta disfrazar los coches de renos para sentir que era navidad. Los vecinos no competían por el récord Guiness del mayor número de luces en cada colonia o en cada cuadra. La decoración navideña duraba unas cuantas semanas, adquiriendo un sentido de excepcionalidad que permitía valorarla de un modo distinto, pues uno no terminaba de acostumbrarse a ese paisaje cuando ya era hora de desmontar los árboles. &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Parecen nostalgias de un viejo, lo recono
